El recorte de 25 pb de ayer por parte de la Reserva Federal (Fed) estaba ya descontado por los inversores, no tanto por la decisión en sí, sino por cualquier pista que pudiera aportar sobre el camino futuro que seguirán los tipos. En este sentido, la parte del discurso sobre futuras acciones fue bastante breve, en particular el compromiso de que la Fed “actuará según corresponda para sostener la expansión”, algo que sugiere que el Comité podría haber terminado por el momento con los recortes, a la vez que mantiene abiertas todas las opciones según se vayan comportando los datos.

La ventana para futuros recortes también podría verse limitada en el tiempo pues es probable que la inflación subyacente anual aumente por encima del objetivo a principios del próximo año, impulsada por factores que se remontan a principios de 2018 por un lado y a la presión al alza de los aranceles por otro. Así, una inflación por encima del objetivo podría dificultar los recortes preventivos el próximo año.

Mientras tanto el mercado de tipos (que no se movió mucho tras el anuncio) ha cubierto sus apuestas al fijar básicamente un recorte más para junio de 2020. Sin embargo, los mercados de mayor riesgo podrían estar apostando por más recortes, en cuyo caso la falta de orientación en la declaración de ayer les resultaría decepcionante.

Tim Foster, Gestor de fondos de renta fija en Fidelity International