¿Por qué merece la pena volver a interesarse por la inversión value en EE.UU.?
Mensajes principales
- La concentración del mercado estadounidense se mantiene cerca de máximos históricos, lo que refuerza los argumentos a favor de complementar las exposiciones indexadas con posiciones value diferenciadas y un conjunto más amplio de fuentes de rentabilidad.
- La inversión de estilo value puede ayudar a los inversores a acceder a empresas de alta calidad que el mercado ha pasado por alto, mejorando de este modo la diversificación y, al mismo tiempo, reduciendo la dependencia de un estrecho grupo de ganadores de la IA.
Más concentración, más riesgo de diversificación
La renta variable estadounidense sigue siendo una de las clases de activos más atractivas del mundo a largo plazo, gracias a sus profundos mercados de capitales, la elevada rentabilidad de sus empresas y su innovación líder mundial. Sin embargo, la forma en que los inversores acceden a esas oportunidades es cada vez más importante.
Aunque el liderazgo del mercado se ha ampliado más allá de las plataformas tecnológicas de mayor tamaño para dar cabida a una gama más amplia de beneficiarios de la IA, la concentración sigue siendo extraordinariamente alta. En lugar de depender de un puñado de titanes tecnológicos cotizados, las rentabilidades bursátiles proceden cada vez más de un grupo más amplio, pero todavía concentrado, de empresas vinculadas al ciclo de inversión en la IA.
Eso deja a los inversores expuestos a un supuesto subyacente común: que la inversión relacionada con la IA sigue siendo lo suficientemente elevada, durante el suficiente tiempo, para justificar las expectativas actuales.
Lo anterior importa desde la óptica de la configuración de las carteras. Los índices ponderados por capitalización bursátil pueden parecer muy diversificados atendiendo al número de posiciones, pero siguen siendo muy dependientes de un número relativamente pequeño de motores de rentabilidad.
No es un argumento contra la IA: la oportunidad estructural sigue siendo atractiva y muchos líderes bursátiles pueden seguir generando rentabilidades atractivas. Viene más bien a reforzar los argumentos a favor de complementar esas exposiciones con una asignación diferenciada construida en torno al valor intrínseco, la disciplina de valoración y un conjunto más amplio de fuentes de rentabilidad.
Encontrar valor allí donde el mercado no está buscando
La inversión de estilo value suele asociarse con múltiplos de valoración bajos, pero su objetivo real es identificar negocios de alta calidad cuyos precios de mercado no reflejan su valor intrínseco. En el mercado actual, eso supone cada vez más ampliar las miras fuera de las áreas más concurridas del índice.
El periodo posterior a la pandemia ha puesto de manifiesto lo rápido que la inflación, la geopolítica, las cadenas de suministro y la política presupuestaria pueden dar forma al liderazgo bursátil. En este entorno, las empresas con activos tangibles, flujos de efectivo resistentes y un poder de fijación de precios duradero pueden ofrecer un suelo de valoración más sólido y un mayor margen de seguridad que las empresas cuyas valoraciones dependen fundamentalmente de expectativas de crecimiento de duración larga.
Por otro lado, dado que la atención se ha centrado en grandes temáticas, algunas áreas del mercado han quedado en un segundo plano. Por ejemplo, el sector sanitario se ha visto golpeado por varios años de inquietudes de índole reglamentaria, presiones sobre los precios e incertidumbre política, lo que ha dejado a muchas empresas sanitarias cotizando en mínimos históricos de valoración frente al conjunto del mercado.
Sin embargo, el sector sigue beneficiándose de una demanda defensiva, una situación demográfica favorable y sus características de servicio esencial. En muchos casos, las valoraciones actuales tienen dificultades para justificarse solo con los fundamentales, lo que crea atractivas oportunidades para los inversores selectivos.
Por lo tanto, los argumentos a favor de las acciones value estadounidenses no giran en torno a salir de los líderes actuales del mercado. Giran en torno a mejorar la diversificación dentro de un mercado cada vez más concentrado y ampliar el conjunto de las oportunidades. Poniendo el foco en el valor intrínseco y en una selección de valores rigurosa, los inversores pueden tener exposición a negocios donde las expectativas siguen siendo más modestas, reduciendo al mismo tiempo la dependencia de un pequeño grupo de empresas y una única temática de inversión.