Todos los inversores tenemos sesgos de comportamiento que afectan a la hora de invertir: la aversión a la ambigüedad, la aversión al riesgo o la impulsividad. La clave está en entender por qué y cuándo se producen estos comportamientos. De esta manera seremos capaces de identificarlos y de actuar en consecuencia para evitar malas decisiones de cara a la inversión. 

Schroders investIQ es una herramienta que se ha diseñado para ayudar a los inversores de todo el mundo a entender este tipo de comportamientos. Hasta ahora, este test ha sido realixado por más de 45.000 personas procedentes de 16 localizaciones diferentes. Los resultados han revelado que la mayoría de los inversores tienden a invertir en productos o estrategias que les parecen más seguras y predecibles. En el ámbito de las finanzas conductuales esto se conoce como aversión a la "ambigüedad". ¿Qué quiere decir? Simplemente, que los ahorradores optan por inversiones con rentabilidades más bajas pero seguras.

Cómo se clasifican los sesgos a nivel mundial

 

Fuente: Schroders invest IQ

Tal y como se muestra en la table de arriba, los sitios en los que es más probable que los inversores muestren un sesgo hacia la aversión a la ambigüedad son Canadá, el Reino Unido, Alemania, Singapur y Taiwán.

Falta de impulsividad

La impulsividad es el sesgo de comportamiento que los inversores a nivel mundial tienen menos probabilidades de sufrir. Los inversores impulsivos tienden a centrarse en el aquí y ahora en lugar de pensar en el futuro. Por ello, tienen más interés en la rentabilidad inmediata en lugar de las que se generan en el largo plazo. 

Los países donde los inversores tienen menos probabilidades de sufrir un sesgo de impulsividad incluyen España, Francia, Indonesia, Singapur y el Reino Unido. En la tabla a continuación se incluye una lista completa de los sesgos más probables y menos probables para cada localización.  

Exceso de confiaza: holandeses y americanos, en cabeza

Los inversores holandeses y estadounidenses son más propensos al sesgo de proyección. ¿En que consiste este sesgo de comportamiento? Se trata de la tendencia a creer que sus puntos de vista, sentimientos y necesidades actuales se mantendrán sin variación en el futuro, aunque estadísticamente es muy poco probable que así sea.

Según la tabla, los holandeses no se suelen arrepentir de sus decisiones financieras, es decir, no suelen preocuparse por tomar una decisión errónea. 

Por otro lado, los inversores estadounidenses son menos propensos a la ansiedad. Aquellos inversores con más tendencia a padecer al sesgo de ansiedad, se ven influenciados por los vaivenes del mercado a corto plazo, hecho que obliga a tomar decisiones que inicialmente no contemplaban. 

Por último, los ciudadanos de Indonesia son muy optimistas y no suelen sufrir impulsos a la hora de invertir. 

Los hombres, los más confiados

Los inversores varones tienen un sesgo de exceso de confianza superior al de las mujeres que invierten. El exceso de confianza es la tendencia de los inversores a creer en sí mismos sin tener en cuenta factores que están fuera de su control. Esto puede llevarlos a sobreestimar su capacidad para tomar decisiones de inversión racionales.

Como resultado, los inversores creen que el mercado no les puede sorprender y, por ello, asumen más riesgo de los necesarios y cambian los activos de su cartera con demasiada frecuencia. 

En cambio, entre las mujeres es más común sufrir el efecto manada, que es la tendencia a seguir de forma irracional la estrategia de otros inversores, ignorando la información de la que disponen, así como las opciones que son más beneficiosas.

A más edad, más aversión a las pérdidas

Como podría esperarse, el sesgo de aversión a la pérdida aumenta con la edad. La aversión a las pérdidas significa que los inversores terminan tratando de evitar pérdidas a toda costa en lugar de considerar lógicamente las alternativas.

Sin embargo, sigue siendo importante asegurarse de que los inversores de más edad tomen decisiones racionales, ya que pueden verse afectados significativamente por malas decisiones.

Por el contrario, el rasgo de impulsividad (centrado en el aquí y ahora) disminuye con la edad. Por ejemplo, cuando se le da a las personas la opción de escoger entre recibir 100 euros hoy o  120 euros dentro de dos semanas, alguien con el rasgo de impulsividad elegiría tener el dinero hoy. Como resultado, puede sobrevalorar las recompensas inmediatas en detrimento de sus objetivos a largo plazo. Sin embargo, los inversores más jóvenes tienen un horizonte temporal más largo, por lo que no deberían olvidar que es importante considerar el largo plazo.

“No puedo subrayar lo importante que es estar al tanto de los sesgos de comportamiento que nos afectan a la hora de tomar decisiones financieras. Como inversores, estos rasgos podrían costarnos dinero o favorecer un resultado muy diferente de lo que esperábamos. Incluso después de 22 años dedicándome al mundo de la inversión profesionalmente, pienso en estos sesgos todos los días; estoy constantemente atenta a las tendencias de comportamiento que pueden aparecer y afectar mis decisiones", afirma Johanna Kyrklund, directora global de inversiones multiactivo.

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Las opiniones expresadas aquí son las de David Brett, redactor de inversiones de Schroders y no representan necesariamente las opiniones declaradas o reflejadas en las Comunicaciones, Estrategias o Fondos de Schroders. Este documento tiene fines informativos exclusivamente y no se considera material promocional de ningún tipo. La información aquí contenida no se entiende como oferta o solicitud de compra o venta de ningún valor o instrumento afín en este documento. No se debe depositar su confianza en las opiniones e información recogidas en el documento a la hora de tomar decisiones de inversión y/o estratégicas. La información aquí contenida se considera fiable, pero Schroders no garantiza su integridad ni su exactitud. La rentabilidad registrada en el pasado no es un indicador fiable de los resultados futuros. El precio de las acciones y los ingresos derivados de las mismas pueden tanto subir como bajar y los inversores pueden no recuperar el importe original invertido. Las previsiones están sujetas a un alto nivel de incertidumbre sobre los factores económicos y de mercado futuros que pueden afectar a los resultados futuros reales.  Las previsiones recogidas en el documento son el resultado de modelos estadísticos basados en una serie de supuestos. Las previsiones se ofrecen con fines informativos a fecha de hoy. Nuestros supuestos pueden variar sustancialmente en función de los cambios que puedan producirse en los supuestos subyacentes, por ejemplo, a medida que cambien las condiciones económicas y del mercado. No asumimos ninguna obligación de informarle de las actualizaciones o cambios en estos datos conforme cambien los supuestos, las condiciones económicas y del mercado, los modelos u otros aspectos. Publicado por Schroder Investment Management (Europe) S.A., Sucursal en España, c/ Pinar 7 – 4ª planta.28006 Madrid – España.