Raphaël Thuin: Rheinmetall, Siemens Energy y Sartorius Stedim, tres tendencias clave en las grandes capitalizaciones de Europa y EE. UU.
Tres tendencias y tres empresas clave en las grandes capitalizaciones de Europa y EE. UU. en 2026
Por Raphaël Thuin, director de Estrategias de Mercados de Capitales de Tikehau Capital
Los mercados bursátiles estadounidenses finalizaron 2025 con cautela, lastrados por persistentes preocupaciones inflacionistas, dudas sobre la sostenibilidad del crecimiento y una menor inercia de las acciones tecnológicas. A pesar de ello, los índices bursátiles registraron fuertes ganancias en 2025. La renta variable europea obtuvo un mejor comportamiento, apoyada por fundamentos macroeconómicos resilientes y la previsión de medidas fiscales expansivas.
En nuestro universo de inversión destacan varios temas clave:
Una tendencia persistente
El sector de la defensa sigue mostrando una notable fortaleza, impulsado por una necesidad estructural de reforzar la soberanía y la seguridad. A pesar de las turbulencias a corto plazo, los presupuestos de defensa se mantienen intactos, lo que respalda los sólidos fundamentos de los campeones europeos.
Por ejemplo, Rheinmetall:
— Tiene una cartera de pedidos de casi 60.000 millones de euros en sus actividades de defensa en el tercer trimestre de 2025, lo que proporciona visibilidad sobre las entregas previstas para los próximos 3 a 7 años.
— Los analistas coinciden en que el grupo debería alcanzar unas ventas de 12 000 millones de euros en 2025, mientras que, en la última década, Rheinmetall ha generado 40 000 millones de euros en ventas acumuladas.
Una tendencia en evolución
El auge de la inteligencia artificial (IA) marca un cambio importante, con un círculo cada vez mayor de beneficiarios: más allá de los hiperescaladores, ahora están entrando en la cadena de valor nuevos actores, impulsados por la proliferación de usos y aplicaciones de la IA.
Esta dinámica viene acompañada de nuevos retos energéticos: el rápido crecimiento de los centros de datos está ejerciendo una presión sin precedentes sobre las redes eléctricas mundiales, lo que abre nuevas oportunidades para determinados actores en Europa.
Por ejemplo, Siemens Energy, uno de los principales actores europeos, se beneficia de:
— Un oligopolio en los servicios de gas y las tecnologías de red, así como un duopolio en la energía eólica; y
— Una cartera de pedidos de 138 000 millones de euros (septiembre de 2025) para unos ingresos anuales de 39 000 millones de euros, lo que garantiza una buena visibilidad durante varios años.
Una tendencia emergente
El sector sanitario está mostrando un renovado interés tras un periodo de bajo rendimiento, impulsado por la reducción de la incertidumbre política en Estados Unidos relacionada con el sector y unas valoraciones que, en nuestra opinión, siguen siendo relativamente atractivas.
Por ejemplo, los últimos resultados de Sartorius Stedim confirman esta tendencia en el sector, con un aumento de los ingresos del 7,5% a tipos de cambio constantes hasta alcanzar los 2600 millones de euros en el tercer trimestre de 2025, y un ratio de pedidos/facturación a 12 meses muy por encima de 1 y que sigue mejorando. Estos factores refuerzan nuestro análisis de que el sector se acerca a un punto de inflexión favorable.
¿Y el sector inmobiliario?
Se espera que las empresas inmobiliarias cotizadas registren un ligero crecimiento de sus beneficios en 2025 (crecimiento del beneficio por acción del +3,1%14), respaldado por la indexación de los alquileres y la estabilidad de los gastos financieros. Existen diferencias notables entre segmentos (buen rendimiento en logística, comercio minorista y centros de datos, estabilidad en el sector residencial y descenso persistente en las oficinas suburbanas) y en función de las decisiones financieras tomadas en el pasado (política de arbitraje y tipo de financiación utilizada, etc.).
Para 2026, aunque el potencial alcista del sector sigue siendo significativo (ratio precio/beneficio de 15,7 veces para el índice inmobiliario europeo EPRA frente a 17,8 veces), esperamos que las divergencias se amplíen y recomendamos ser muy selectivos, favoreciendo a aquellos que tengan más probabilidades de volver a una política de crecimiento y, por lo tanto, mantener o mejorar la distribución de dividendos.