Ahora la gente está muy contenta porque desde 2008 la bolsa no ha hecho nada más que subir. Llevamos una de las mejores décadas de todos los tiempos en renta variable global.

Pero el camino del inversor es mucho más duro que eso. Ya lo creo... Y si estás en España, donde el fondo de inversión más vendido de todos los tiempos es el que es, pues ni te digo  (pero eso ya es añadir más estorbos: si ya de por sí la vida es dura, hay que asumir que es más dura todavía si eres ****).

Ejemplo: haber empezado con 1000€ en 1998 indexado al S&P500 de bajísimo coste (i.e.: Vanguard con 0,1% comisión gestión), poner 1000€ cada año y en 2008... ¡aún no habrías ganado ni un solo céntimo! Y son 10 años. Imagínate con fondos de comisión del 2%...

El que de verdad va a largo plazo sabe eso. Y ha de prepararse para eso.

Muchos dicen: "yo voy a largo plazo"; y "voy a aportar periódica y sistemáticamente"; y "cuando la bolsa baje, entonces meto el doble"...

El caso es que de hacerlo les iría espectacularmente bien. Pero luego hay que hacerlo, amigo.

Cuando vengan mal dadas muchos de esos no serán fieles a su propio plan.

Y cumplirán en sus carnes la cínica afirmación atribuida al cardenal Richelieu: «La lealtad es simplemente una cuestión de fechas».

Por eso es importante no estar solo en el largo proceso de inversión. Largo y duro.