Los mercados financieros han amanecido este jueves 5 de febrero con los ojos puestos en la reunión del Banco Central Europeo (BCE). El Consejo de Gobierno del supervisor bancario europeo se reúne en Fráncfort del Meno (Alemania) para decidir el próximo movimiento de política monetaria en la eurozona.
Tras lo acontecido en el arranque de año y la reciente decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) de mantener tipos, los analistas consideran que el BCE no recortará los tipos y los mantendrá en el 2%. Una política monetaria que se espera que se mantenga durante todo 2026 debido a una inflación bajo control -cerró enero en el 1,7%-.
Así, todo apunta a que un posible cambio de rumbo tendrá que esperar, puesto que la economía de la Eurozona no parece desinflarse. Tras un arranque de 2026 algo convulso en lo que a geopolítica se refiere, los especialistas prevén que los movimientos no lleguen, al menos, en el corto plazo.
Si finalmente se confirma el pronóstico de los expertos, la autoridad monetaria europea mantendrá los tipos hoy, por quinta reunión consecutiva.
Una vez anunciada la decisión, las palabras de la presidenta del BCE, Christine Lagarde, en su rueda de prensa posterior aportarán una mayor claridad en las futuras decisiones de la autoridad monetaria de la zona euro.
Hemos recopilado las opiniones de diversos analistas:
Cristina Gavín, jefa de renta fija en Ibercaja Gestión:
Tras la reunión de la FED, turno este miércoles para el BCE. No se esperan sorpresas en lo que a movimientos de tipos se refiere. El mercado, y nosotros coincidimos, da por hecho que la facilidad de depósito seguirá en el 2%, y que no veremos cambios en todo el 2026.
Tampoco se esperan novedades en cuanto al enfoque que plantee Lagarde y que seguirá siendo dependiente de los datos. En materia de crecimiento la eurozona sigue avanzando, y el apoyo fiscal alemán debería favorecer esa tendencia, pero los fundamentales todavía son frágiles. Por el lado de los precios, es cierto que la inflación general se mantiene por debajo del 2%, pero la subyacente se sitúa por encima y los salarios siguen siendo elevados, lo que da argumentos al BCE para ser prudente.
Con estos mimbres, la opción de "esperar y ver" que está llevando a cabo el BCE parece ser la más lógica en un entorno donde las incertidumbres geopolíticas están lejos de desaparecer y pueden seguir condicionando el sentimiento de mercado.
Kevin Thozet, miembro del comité de inversión de Carmignac:
En línea con la postura política establecida en la segunda mitad de 2025, se espera que el Banco Central Europeo (BCE) mantenga sin cambios el tipo de depósito en el 2,0 % en su reunión del 5 de febrero. La ausencia de proyecciones actualizadas del personal del BCE en la reunión del jueves respalda aún más las expectativas de un resultado estable, con un margen limitado para un cambio en la comunicación.
Los datos recientes sobre la inflación han coincidido en líneas generales con las previsiones del BCE de diciembre. Aunque las expectativas de inflación han aumentado en las últimas semanas, debido en gran medida al alza de los precios de las materias primas y del petróleo, en la práctica han convergido hacia las propias previsiones del BCE.
En cuanto al crecimiento, la economía de la zona del euro ha demostrado ser más resistente de lo que se esperaba inicialmente. En este contexto, se espera que el BCE mantenga una actitud de «esperar y ver», haciendo hincapié en la dependencia de los datos, sin ofrecer orientaciones prospectivas y manteniendo abiertas todas las opciones de política.
Gary Smith, director de gestión de carteras de clientes de renta fija para EMEA en Columbia Threadneedle Investments:
Se espera que el Banco Central Europeo mantenga los tipos de interés sin cambios esta semana, por quinta reunión consecutiva, a pesar de que el euro ha alcanzado recientemente los 1,20 dólares, su nivel más alto en cuatro años y medio. La apreciación de la moneda única podría reabrir el debate sobre un posible recorte del tipo de depósito, actualmente situado en el 2%, aunque ese movimiento no se contemplaría hasta más adelante en el año.
No obstante, conviene subrayar que la fortaleza del euro se debe en gran medida a un debilitamiento generalizado del dólar estadounidense, motivado por cuestiones como la preocupación sobre la futura independencia de la Reserva Federal. Cabe señalar que, aunque un euro más fuerte supone un desafío para las industrias exportadoras, también impulsa el poder adquisitivo de los hogares.
Michael Krautzberger, director de inversiones global de renta fija de Allianz Global Investors:
El listón para un nuevo recorte de tipos por parte del BCE es elevado. La presidenta Lagarde lo dejó muy claro en la rueda de prensa de diciembre, y las actas de la reunión así lo confirmaron. La economía está creciendo a un ritmo sólido y cercano a su tendencia, el desempleo es bajo y estable, la inflación se sitúa cerca del objetivo, el tipo de interés oficial se encuentra claramente en terreno neutral y, además, el conjunto de condiciones de financiación de la economía —a lo largo de los distintos plazos y categorías de riesgo— puede considerarse en términos generales normal.
Quizá una señal más clara para la política monetaria provenga de la inflación, que ya cayó por debajo del objetivo en diciembre, un mes antes de lo esperado. Tanto las previsiones de inflación general como de inflación subyacente del BCE podrían resultar significativamente demasiado elevadas, y los datos de inflación de última hora correspondientes a enero, que se publicarán en los días previos a la reunión, podrían acentuar este riesgo, pese al repunte de los precios del petróleo en enero. Además, la apreciación del euro del 3 % frente al dólar añade riesgos desinflacionistas si se mantiene en el tiempo.
En nuestra opinión, los riesgos de inflación a medio plazo en la zona euro continúan sesgados a la baja. Esto puede no obligar al BCE a recortar tipos, pero dada la incertidumbre en torno a las políticas estadounidenses de cara a las elecciones de mitad de mandato y su impacto en Europa, un recorte de tipos de carácter preventivo por parte del BCE es posible y estaría justificado. Esperamos que el BCE reitere que el listón para dicho recorte es elevado, aunque no insalvable. La reunión de marzo, con nuevas previsiones, podría ofrecer una oportunidad para actuar.
Luis Merino, responsable de renta fija, mixtos y fondos de fondos en Santalucía AM:
El Banco Central Europeo (BCE) celebra su primer Consejo de Gobierno del año. Santalucía Asset Management no espera que se produzcan variaciones en sus tipos directores porque la inflación de la eurozona permanece bajo control en niveles muy cercanos al objetivo del 2%.
La reciente fortaleza del euro y la cotización del crudo, estabilizada en la zona de 65 dólares por barril, está favoreciendo la presión a la baja de las tensiones inflacionistas. Para este año el mercado no está poniendo en precio ningún recorte de tipos, pero si continúan estas tendencias es posible que, tras una larga pausa, el próximo movimiento en un futuro sea a la baja en lugar de al alza, lo que sigue dando soporte a los mercados de renta fija en la zona euro.
Martin Wolburg, economista sénior de Generali AM:
Dadas nuestras perspectivas económicas constructivas y el panorama general de la inflación, que sigue estando en línea con las últimas proyecciones macroeconómicas del BCE, seguimos considerando que los tipos de interés se mantendrán sin cambios por el momento. La presidenta Lagarde debería reiterar que sigue considerando que la política monetaria se encuentra en una "buena posición" en la reunión sobre política monetaria del 5 de febrero.
Las recientes declaraciones de los miembros del Consejo de Gobierno del BCE sugieren que la fortaleza del euro se ha convertido en un factor más explícito de la función de reacción, y el gobernador del Banco de Francia (BdF), Villeroy de Galhau, ha afirmado que un "euro fuerte" es un elemento que guiará la política del BCE.
Por lo tanto, consideramos que una mayor apreciación del euro es un riesgo clave que podría desencadenar una flexibilización de la política monetaria. En este contexto, también consideramos exageradas las expectativas del mercado de una subida de tipos en
2027.
Shaan Raithatha, economista sénior de Vanguard Group:
Se prevé que el BCE mantenga los tipos sin cambios en una reunión de política monetaria de febrero sin grandes novedades. Los datos desde las proyecciones del personal de diciembre han estado en línea con las expectativas, con cifras de inflación ligeramente moderadas a finales de 2025 compensadas por cifras más sólidas a principios de 2026.
A pesar de los titulares geopolíticos (por ejemplo, Groenlandia), las hipótesis técnicas del personal sobre el euro y la energía apenas cambiarán. Seguimos esperando que la política se mantenga sin cambios en 2026, con un equilibrio de riesgos que se inclina hacia una mayor flexibilización.
Peter Goves, responsable de análisis de deuda soberana de mercados desarrollados de MFS Investment Management:
Es muy probable que el BCE mantenga los tipos en el 2,00 % esta semana. Las declaraciones de los miembros del Comité Ejecutivo durante las últimas semanas han sido bastante moderadas (dovish) y los datos no se desvían significativamente del escenario base del BCE como para justificar un cambio de opinión, y mucho menos de los tipos de interés oficiales.
Los movimientos en el mercado de divisas probablemente cobren protagonismo en la rueda de prensa, pero observamos que, en términos de tipo de cambio efectivo, el euro no se ha apreciado tanto. Por lo tanto, es probable que Lagarde se ciña al guion de que el BCE se encuentra en una situación «buena», pero «no estática».
Creemos que es probable que los tipos se mantengan sin cambios durante el resto del año, a menos que surja una nueva crisis. Como un motor del mercado, esto mantiene los rendimientos del Bund alemán más estables y expuestos a los factores globales.
Romain Aumond, estratega cuantitativo en Natixis IM Solutions:
Como era de esperar, en su primera reunión de política monetaria del año, se prevé que los miembros del Consejo de Gobierno del BCE mantengan sin cambios los tipos de interés del banco central. Los mercados no anticipan ninguna bajada de tipos durante el resto del año.
La declaración de Christine Lagarde será decisiva en cuanto a su tono. De hecho, los riesgos para la inflación europea apuntan a la baja debido al fortalecimiento del euro, la relajación de las presiones salariales y los bajos precios de las materias primas energéticas. Al mismo tiempo, los indicadores de crecimiento están evolucionando favorablemente en la mayor parte de la zona euro, que se espera que crezca un 1,5 % en 2025 y un 1,2 % en 2026. Es muy probable que la mayoría ortodoxa vea esto como una validación de la actual estrategia monetaria.
Sin embargo, las encuestas sobre el acceso al crédito de los hogares y las empresas muestran un reciente resurgimiento de la tensión, en un contexto en el que algunos estados continúan con una expansión fiscal masiva destinada a estimular el crecimiento en 2026.
Este contenido se ha elaborado bajo un criterio editorial y no constituye una recomendación ni propuesta de inversión. La inversión contiene riesgos. Las rentabilidades pasadas no son garantía de rentabilidades futuras.
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