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xiscom
12:34 el 27 julio 2014

Inversor a largo plazo

Economía y pseudociencia

De acuerdo con mi promesa, aquí traigo la recensión de:

Economía y pseudociencia

Crítica a las falacias económicas imperantes

José Luis Ferreira

Díaz & Pons 2013

 

De la contraportada:

Economía y pseudociencia trata de la Económica, así como de los usos interesados que en numerosas ocasiones se hacen de ella, más relacionados con las falacias pseudocientíficas que con el estudio de la creación y distribución de los recursos objetivo final de esta disciplina. Con un lenguaje certero José Luis Ferreira acomete la ardua tarea de desenmascarar algunas tendencias imperantes en el debate económico contemporáneo, evidenciando los diagnósticos y las recomendaciones parciales y utilitaristas que en numerosas ocasiones contaminan a la opinión pública.

José Luis Ferreira, economista de amplia formación, es experto en Teoría de Juegos, Microeconomía, Economía Experimental y Metodología, temas sobre los que dirige proyectos de investigación y publica regularmente artículos en las revistas académicas internacionales.

El libro es de pequeño formato y no llega a las 180 págs.

Vamos a intentar resumir sus principales ideas, siguiendo los diferentes capítulos:

EL ANUMERISMO EN ECONOMÍA.

Dice: Una de las primeras causas por las que sostenemos creencias irracionales en Economía es lo mucho que nos cuesta tratar con números y conceptos matemáticos sencillos.

Siguen varios ejemplos, hilarantes, de confusiones matemáticas.

A los que expone el autor, yo añadiría uno: cuando se habla, por ejemplo, de la pérdida de valor de una moneda se puede llegar a oír cosas como que tal divisa se ha devaluado más de un 100% respecto al dólar en un año. Evidentemente, ninguna moneda puede llegar a devaluarse el 100%, porque entonces su valor sería cero. Hay que darle la vuelta a la relación. Es lo que tienen los porcentajes: mucha gente no los entiende (no son conscientes que suponen una proporción).

ERRORES DE CONCEPTO.

Incluye los sesgos económicos más extendidos:

  • Sesgo antimercado
  • Sesgo anticomercio
  • Sesgo pro-trabajo
  • Sesgo pesimista

ERRORES CON NOMBRES Y APELLIDOS

Da cuenta de varios errores económicos. Por ejemplo, El Error Niño Becerra: por basarse en la astrología y por hacer pronósticos que no se cumplen.

Me salto dos capítulos y voy al que más me interesa:

LAS ESCUELAS ECONÓMICAS.

Algunos extractos:

La existencia en una ciencia de diversas escuelas que no se ponen de acuerdo supone un toque de atención puesto que puede significar que no hay datos suficientes para confirmar si las opiniones de una u otra escuela son las correctas. En el mejor de los casos hay un cuerpo de conocimientos comunes más allá de los cuales las distintas escuelas extrapolan de distinta manera para opinar sobre las partes que el estado de la cuestión no alcanza a iluminar. La mayoría de las escuelas económicas son así: unas hacen hincapié en las instituciones, otras en la política monetaria, otras en la fiscal, y así sucesivamente.

Si una escuela o unos economistas van más allá de esto y exponen sus ideas fuera del consenso económico sin ofrecer más pruebas que su propio discurso y cayendo en los descuidos vistos anteriormente pueden tener seguidores, pero no se verán sus publicaciones en las revistas, ni sus presentaciones en los congresos importantes.

Las dos escuelas más destacadas que caen fuera del consenso científico son la marxista y la austriaca. Ambas son ejemplos en los que no se separa claramente la parte que intenta ser objetiva de la parte ideológica.

La escuela austriaca.

La escuela austriaca, nacida tras la revolución marginalista en el pensamiento económico, se hizo famosa por su contestación a las ideas socialistas y, en su comienzo, era una escuela más dentro de la economía, con el aura de haber indicado uno de los problemas más graves que harían fracasar los regímenes comunistas: el manejo inadecuado de la información sobre dónde están las escaseces y las posibilidades de inversión debido a la ausencia de precios de mercado. Sin embargo, su peculiar rechazo del método científico la ha ido colocando cada vez más en el rincón de los heterodoxos –un eufemismo para la pseudoeconomía-.

Allí donde los economistas detectan posibles fallos en los mercados, por ejemplo en presencia de bienes públicos, externalidades o problemas de información, y eligen estudiar estos problemas con método científico, la escuela austriaca prefiere el discurso apriorístico de que los mercados finalmente se las arreglarán para solucionar el problema. Desde hace ya varias décadas la escuela austriaca ha dejado de aportar ideas a la Economía y sus adeptos no publican en las revistas académicas de prestigio, sino en libros sin revisión por pares y en sus propias revistas, ajenas a cualquier índice de impacto. Alguna de sus aportaciones, como su teoría de los ciclos económicos, ha sido refutada por gente tan poco sospechosa de antiliberal como Milton Friedman. Pero, como antes, proponer hipótesis y teorías no es lo malo, sino empecinarse en ellas contra toda evidencia, como todavía hacen los que se adhieren a esta escuela al defender esta parte de su doctrina.

Con la escuela austriaca se encienden muchas señales de alarma que nos previenen contra la pseudociencia: ¿dónde están los avances de esta escuela? ¿Cuándo han corregido un error? ¿Cuándo han descartado una hipótesis por encontrar otra mejor? ¿Dónde publican? ¿A quién convencen? ¿Qué datos necesitan para invalidar alguna de sus hipótesis?

Su discurso es muy sencillo, y cualquier economista sabría desarrollarlo. Basta con coger la parte de la Economía que estudia los mercados competitivos y hacer encajar en ese marco de análisis la parte de la realidad económica de la que se desee hablar. ¿Que se les señala el problema de los bienes públicos? No importa, porque siempre hay un ejemplo a mano de un bien público para cuya provisión no se necesita al Estado. ¿Que existen las externalidades negativas como la contaminación, por ejemplo? Tampoco importa, porque hay también un ejemplo de resolución de externalidades negociada entre los individuos. ¿Problemas de información? Nada, el mercado es la mejor manera de que aflore la información, porque también tenemos ejemplos en los que esto ocurre.

Cuando acudo a un seminario de mis colegas a menudo aprendo algo. A veces confirman una hipótesis, a veces la rechazan y todavía otras veces proponen alguna nueva. En cambio, cuando leo a un autor de esta escuela no aprendo nada. No hay nada nuevo, no hay descubrimientos inesperados, sólo una repetición de las mismas ideas una y otra vez. Este estancamiento es todo lo contrario del quehacer científico.

La economía austriaca se ha convertido, así, en una narrativa. Se rechazan explícitamente los métodos estadísticos y empíricos y basan su método en la praxeología, donde se acepta la deducción a partir de premisas que se toman por autoevidentes, y ni siquiera esta deducción se hace en un modelo formal, sino que toma la forma de discurso, en donde es fácil ocultar los errores lógicos.

En realidad no es de extrañar que esta escuela no presente avances puesto que, como decía Friedrich Hayek, su postura no es consecuencialista. Para ellos la aceptación de la libertad de mercado es un fin en sí mismo como parte de la libertad humana, y no tanto lograr vivir en sociedad, sino vivir en “libertad”, sin definir bien en qué consiste ésta. Toda política económica se juzgará, entonces, desde esta perspectiva. He llegado a oír de un destacado miembro de esta escuela en España lo siguiente: “es muy posible que la medida x dé un mejor resultado, pero como limita el mercado no es aceptable”. Desde luego que es una postura, y puede que, en muchos contextos, dé buenos resultados, pero es una actitud ideológica, y no económica. De hecho, tan posible es esa postura como la que dice que no se pueden otorgar todas las libertades a todos los individuos, puesto que serán, en general, incompatibles: mi libertad depende no sólo de lo que yo pueda hacer, sino también de lo que los demás puedan hacer. En muchos ámbitos podemos ganar libertad si todos nos limitamos un poco, por ejemplo cuando limitamos la libertad de hacer lo que queramos con nuestra basura. Perdemos por la parte que nos limita y ganamos por la parte que limita a los demás. Que el resultado sea positivo o negativo dependerá de cada caso concreto.

La influencia de la escuela austriaca en la Economía es prácticamente nula, pero no así su influencia política y mediática. Su pensamiento influyó en gobernantes como Ronald Reagan o Margaret Thatcher: en España, algunos políticos como Esperanza Aguirre se declaran partidarios de esta escuela, y el Instituto Juan de Mariana y Libertad Digital, entre otros, son los medios que suelen defender sus ideas. Una de las paradojas que más distorsionan la visión de la Economía por gran parte del público en España, y me temo que en buena parte del mundo, es la identificación de los postulados de esta escuela con los de la práctica de la Economía académica. En España, en particular, sus simpatizantes parecen haberse apropiado del término liberal, contagiando a gran parte de la sociedad, incluida la progresista, hasta el punto en que parecen identificarse los términos “liberal”, “neoliberal” y “economista ortodoxo”, lo cual es un gravísimo error.

Como se puede ver, dedico la mayor parte del artículo a la refutación de la escuela austriaca, después de estar sometido a un bombardeo de sus ideas. Si Ferreira está en lo cierto, y no veo cómo se le podría refutar, esta escuela está muerta y no vale la pena tomarse sus propuestas en serio.

Siguen varios capítulos que dejo para una eventual segunda parte.

 

 

 

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Sabía que si escribía este artículo habría polémica. También sabía que estaría solo o en minoría. Lo que no podia prever es la resistencia a los razonamientos científicos, incluidas personas como arturop y Luis1 que tienen formación científica. Es una gran desilusión.

@Xiscom, gracias por el artículo. Casi con ello, ya nos hacemos idea del libro.

No obstante igual la escuela Austríaca esté muerta, pero debe ser porque siempre acierta con lo que pasa :).

Siempre he creído que este tipo de "escuelas" no se llevarán jamás  a la práctica,  sobre todo en los días de hoy con Bancos Centrales y fuerte intervención de las divisas, tipos e inversiones con capital fiduciario.

Pero valen perfectamente para explicar lo que al final siempre acaba pasando con el mundo, que el hombre es hombre, y ya puedes tratar de controlar el capital y la economía, al final jamás podrás controlar las emociones. 

Así que si esta escuela no nos vale para llevar a cabo una filosofía de libre mercado en una economía mixta, que al menos sirva de anclaje a la hora de la inversión :-)

@xiscom:

Yo le preguntaría a su vez, a la inversa, ¿qué opina usted de los argumentos de Rallo?  ¿No le parecen suficientes las publicaciones de algunos austríacos que adjunta en su enlace de la primera réplica? Yo sinceramente después de leer a Rallo no puedo añadir nada más porque realmente pienso que sus argumentaciones son sólidas, brillantes y están bien documentadas.

@xiscom por favor, yo no me resisto sólo le digo que he leído a las dos partes y la del Sr. Ferreira me parece una argumentación simplista y un tanto manipuladora como Vd. Dice. Por eso le he preguntado si se ha leído los artículos de Rallo tb

@xiscom: Disculpa Francisco José, que como mi anterior comentario iba dirigido a D Arturo he seguido la inercia y no te he tuteado:-)

@arturop: los estoy leyendo.

Lo que me sorprende es que no se entienda que el capítulo del libro de Ferreira es una "enmienda a la totalidad" a la escuela austriaca. Los argumentos de Rallo no están mal, pero intenta achicar agua. Por ejemplo, leía ahora su defensa de la argumentación verbal frente a la matemática; todo muy previsible.

Como siempre, el amigo aoshi7 adopta un modo más pragmático a la vez que conciliador, lo que es de agradecer.

@xiscom:

Ahora el que me sorprende eres tú.  No acabo de entender que significa eso de "enmienda a la totalidad". Si de lo que se trata es de ser conciliadores como lo pueda ser @aoshi7, yo no sería tan radical con ese término que parece descalificar por completo a la escuela austríaca, algo bueno tendrán, aunque sólo sea alguno de sus integrantes a título individual. Yo te invitaría a leer algún libro de Rallo porque quizá la reciente lectura del libro de Ferreira te ha influído en exceso.

@Luis1 y @arturop: no se trata de si a mí me parecen más o menos plausibles los argumentos de Rallo o de Ferreira. Se trata de algo más fundamental: Ferreira demuestra, y creo que Rallo no refuta, el carácter marginal de la llamada escuela austriaca de economía. No participa en el debate intelectual entre economistas, se limita a repetir sus consignas, no experimenta. No sólo eso, sino que al ponerse antes la venda que la herida niega utilidad al método científico de prueba y error y pretende sustituirlo por la llamada praxeología

La praxeología toma a la  ciencia económica  como la aplicación de axiomas lógicos sin los cuáles no sería posible la argumentación científica; y rechaza usar los métodos de las  ciencias naturales  (estudio de regularidades causales) para estudiar las  ciencias sociales  (estudio del accionar del hombre).

 

Respecto a que Bestinver sigue la escuela austriaca,  creo haberles leído que no es así exactamente, solo que utilizan algunos de sus postulados para  su visión inversora, pero no sabría decirles cuales.

@augur: especialmente, la teoría del ciclo económico, según tengo entendido.

Bueno D. @xisco tendremos que quedar de acuerdo en estar en desacuerdo, ahora sí, me duele desilusionarle de esta manera, espero poder compensarle.

Sobre Bestinver, vean aquí y pinchen en Bibliografía. Sus recomendaciones entre otras "La Escuela Austriaca", un libro de Huerta de Soto... Blanco y en botella para mi.

@arturop, no ha puesto el enlace. De todas formas una cita bibliográfica no presupone estar al 100% con ella.

aargh tiene razón - corregido

Cualquiera que se haya pasado por las oficinas de Bestinver, se habrá dado cuenta que nada más entrar poco menos que les abre la puerta Mises y Hayek.

Además de la teoría del ciclo, están de acuerdo y siempre comentan la vuelta al patrón oro y acabar con el sistema de reserva fraccionaria bancario (algo curioso ya que es un tema que tanto atacan los Austríacos - JHS- como invervencionistas - V. Navarro -  a esa historia de tener 10 y poder prestar 100).

La primera vez que estuve allí en Bestinver de la mano de Unience, se ofrecieron incluso a regalarnos uno de los libros de Jesus Huerta de Soto y que tantas veces Alvaro Guzmán recomienda en sus intervenciones y que aquí en el grupo de Bestinver de Unience está indicado.

 Quizás habría que meter a Rallo y a Ferreira en una centrifugadora a ver que salía de ahí. Si les digo la verdad, me veo un tanto sin dirección ya que ninguno acierta con mi modo de ver las cosas (que será equivocado pero es el mío).

De igual modo podríamos hablar de Laffer-Piketty  http://cincodias.com/cincodias/2014/07/21/economia/1405961234_674688.html, otros dos que deben ser muy listos, pero que el día que repartieron la mano izquierda y la forma de decir las cosas no debían estar en casa. Desde mi humilde opinión todos estos economistas me están cayendo un poco "pijos" la verdad.

Y a raíz de ese artículo, salieron J.C. Diez y Juan Laborda en Vozpopuli a acusar a Laffer de lo que justamente ellos llevan haciendo 5 años de crisis, y además sin acertar ni una... Pero ellos escribiendo libros y blogs dictando sentencia de como deben hacerse las cosas, y si no es lo que ellos dicen, es que no hay vida inteligente en el planeta. A ver que día se presentan a las elecciones y arreglan el mundo...

 

En fin. Supongo que si cada uno tiene sus ideas, pero con la intención de ayudar, tanto a uno mismo como al resto con honradez, todo pensamiento tiene su sitio. 

Justamente Laffer fue entrevistado recientemente en Cinco Días.

Genio y figura hasta la sepultura: 

"Quitar dinero a los ricos y dárselo a los pobres genera más pobres"

Acabo de ver el vídeo de Huerta de Soto. Después de eso la verdad es que se entiende mucho mejor la postura de Ferreira. Las matemáticas podrán ser más o menos útiles en cada rama de economía pero los razonamientos que usa para descalificar su utilidad son totalmente parejos a los de astrólogos, homeópotas y similares. Por ejemplo intenta descalificar una relación demanda-precio por el simple hecho de expresarse como una función con inversa. El argumento es que entonces se pierde la relación causa-efecto. Esto descalificaría media ciencia. Obviamente que algo se pueda invertir significa que a partir del humo pueda deducirse donde está el fuego, es que es de esas cosas de lo que se trata en ciencia.  Luego descalifica el análisis infinitesimal porque en la economía todo es discreto. Como ejemplo de uso de ecuaciones diferenciales podemos poner el estudio de los niveles atómicos que son muy discretos. Y entonces basa su ciencia en el lenguaje. Bueno pero decir que es igual de preciso y usar el tiempo subjetivo a diferencia del tiempo "del espacio" ese de la ciencia natural, sin comentarios... (bueno sí, el comentario que hace sobre la particula que da la vuelta al universo y vuelve al mismo sitio es, bueno, es nivel). Lo dicho razonamiento pseudocientífico penoso. 

Respecto de los contestaciones de  Juan Ramón Rallo, la verdad que mide mucho lo que dice pero sobre todo la segunda contestación hasta donde yo alzancé a leer es impropio de una argumentación científica. Si es argumentario ideológico es evidente que tiene tablas para un debate.

@fernanp: sobre Rallo. Sigue con la "narrativa" que se les da tan bien a los austracistas, a falta de poder demostrar matemáticamente nada.

Lo de Huerta de Soto es de vergüenza ajena y da mucha rabia. Que un catedrático difunda la ignorancia es desolador.

Xiscom:

Pero Laffer se olvida que quitando el dinero a los ricos y dándoselo a los pobres te votan mucho.

A Laffer no lo votaría ni el tato.Otra cosa es como va a sobrevivir Francia ( y toda Europa) con la revolución Bolivariana que hemos instaurado.

Porque lo de los Bolivarianos (Y Podemos y los bolcheviques) está muy bien para ganar eleciones pero muy mal para dar de comer a la gente.

La gente prefiere no comer (con 18 USD al mes) y ser comunista e igualitarios a trabajar(como en Cuba)...........PORQUE LOS QUE QUIEREN TRABAJAR HACE TIEMPO QUE SE HAN IDO.

Ah,pero la estética de la izquierda es de manual......los puros y la gorra de Fidel,la coletita de Pablo Iglesias,la boina del Ché,la barba de Marx (cuanto daño han hecho)......si eres de izquierdas y eres feo mejor cambias de bando (je,je)

@quixote1: la alternativa a la escuela austriaca no es marxismo (ni en su formulación leninista ni en la bolivariana más reciente). Como he transcrito más arriba:

Las dos escuelas más destacadas que caen fuera del consenso científico son la marxista y la austriaca. Ambas son ejemplos en los que no se separa claramente la parte que intenta ser objetiva de la parte ideológica.

 

Llego un poco tarde a este artículo, pero ya que estoy aquí ...

Una de las primeras cosas que escuché de JHS es que " el salario de un trabajador viene determinado por el valor descontado de su productividad marginal". Busqué su explicación en uno de sus famosos vídeos de sus clases, y está basada en dos tendencias que él explica subiendo y bajando los brazos, para acabar en una especie de equilibrio (brazos en cruz) que 'demostraría' su afirmación.

Me entretuve en ponerlo en comparación con modelos muy parecidos que existen en otros ámbitos de las ciencias, y acabó siendo evidente para mí que JHS debe desconocer principios básicos de la dinámica de sistemas y de cómo se alcanzan equilibrios ----si es que siquiera se alcanzan.

Ahora ya sé su respuesta: es mejor demostrar los fenómenos económicos de viva voz y subiendo y bajando los brazos, que intentanto hacer una formulación matemática lo más fidedigna posible y viendo si esta formulación permite reforzar o refutar nuestras hipótesis.

Tres cosas que me inquietan: (1) que lo que él hace lo llame teoría y demostración, (2) la cantidad de errores y desconocimiento que muestra de las matemáticas cuando dice si son aplicables a la economía, y (3) su mal gusto con los chistes de putas en un profesor que está impartiendo clase en un aula.

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