Cómo entender tu nómina

La recibes todos tus meses en papel o en correo y pese a que es el resumen de tu salario, suele pasar desapercibida. Hablamos de la nómina, esa gran desconocida para la mayor parte de los españoles.

La nómina contiene muchos datos importantes sobre cómo se distribuye tu salario. Si sabes leer tu nómina entenderás la diferencia entre tu salario bruto y tu sueldo neto, así como qué parte de tus ingresos se quedan la Seguridad Social y Hacienda y por qué.

Si quieres averiguar cuánto te quitarán de la nómina, puedes usar la siguiente píldora:

La mayoría de las nóminas son similares. La ley marca la información mínima que debe tener la nómina y cómo debe estructurarse. Así se supone que es más fácil entender la nómina sin importar la empresa que la emita. Puedes ver el modelo de nómina que establece el BOE aquí.

Cómo funciona una nóminaVamos a repasar la partes de la nómina para que aprendas a interpretarla y sepas por fin cómo se distribuye tu salario.

El encabezado de la nómina

Como en una factura al uso, la primera parte de la nómina sirve para identificar a la empresa y al trabajador. Aquí verás las información básica de la compañía como el nombre legal, su domicilio fiscal, el CIF o el código de cotización a la Seguridad Social.

En este sentido, recuerda que el nombre legal de la empresa no tiene por qué ser el comercial y que el CIF o código de identificación fiscal es lo que Hacienda utiliza para determinar cuándo hay más de un pagador en la renta.

Junto con los datos de la empresa, toda nómina tipo incluye los tuyos. Además de tu nombre, DNI y código de la Seguridad Social, esta parte de la nómina también te dice tu categoría o grupo profesional y el grupo de cotización la Seguridad Social, que sirve para determinar tu base máxima y mínima de cotización. Además, si tienes dudas sobre tu antigüedad en la empresa, tu nómina tiene la respuesta.

Por último, en el encabezado también verás el periodo de devengo o periodo de liquidación. Este concepto de la nómina no es más que el periodo de tiempo por el que te van apagar. En otras palabras, el tiempo trabajado al que se refiere esa nómina del trabajador.Los devengos en la nómina

Devengos: cuáles son tus ingresos

La segunda parte de la nómina tiene que ver con los ingresos. En esta parte podrás ver cuál es tu sueldo bruto, antes de que Hacienda y la Seguridad Social empiecen a restar ninguna cantidad. De hecho, esta es la principal diferencia entre tu sueldo bruto (lo que cobras) y tu sueldo neto (lo que realmente llega a tu cuenta).

Los devengos se dividen entre devengos salariales y devengos no salariales. Como su propio nombre indica, los primeros hacen referencia al salario y los segundos son gastos extraordinarios como los de transporte, dietas o dinero para material que haya tenido que adelantar el trabajador, entre otras cosas.

En la parte de los ingresos brutos de la nómina podrás ver a qué se debe cada uno de tus ingresos. Y es que la explicación de la nómina incluye una distinción de cómo se estructura tu salario. Es fácil que para ti solo sea dinero, pero la forma en la que dividen esos ingresos afectará también al paro que vas a cobrar o a cuál será tu pensión en el futuro.

Calculadora de pensión

Estas son las partes que componente tu salario, que te ayudarán a entender cómo interpretar la nómina.

 - Salario Base. Es el principal elemento de la nómina y se define como la “retribución fijada por unidad de tiempo y de obra”. Está marcado por convenio y es lo que cobras sin complementos. A modo de ejemplo, si se especifica que cobrarás 14.000 euros brutos a año en 14 pagas tu salario base será de 1.000 euros. A este salario podrás sumar después complementos y otros elementos como comisiones por venta.

 - Complementos salariales. Esta parte de la nómina del trabajador refleja los ingresos que recibirá en función de sus responsabilidades, conocimientos o resultados. Para que lo entiendas mejor, son las comisiones por ventas o un plus por saber inglés o por tener un máster.

 - Horas extraordinarias. Si has tenido que hacer horas de más, este apartado de la nómina las reflejará, incluso también distinguiendo entre las voluntarias y las de fuerza mayor.

 - Pagas extraordinarias. En España la ley prevé dos pagas extra obligatorias, una en Navidad y la otra según marque el convenio y que normalmente se paga en junio o julio. Muchas empresas optan por incluir las pagas extras prorrateadas en la nómina. ¿Qué quiere decir esto? Que te irán adelantando esas pagas mes a mes en tu nómina.

 - Salario en especie. Desde el cheque guardería hasta el seguro de salud. Muchas de estas fórmulas de retribución flexible forman parte de las rentas exentas de tributar en el IRPF, aunque sí deben abonar cotizaciones a la Seguridad Social.

A estos elementos de la nómina se unen los devengos no salariales. Se denominan así porque no tributan como salario, aunque sí aparecen reflejados en la nómina

 - Indemnizaciones y suplidos. En este apartado se incluyen el transporte, las dietas en los desplazamientos y cualquier gasto que hayas tenido que haber adelantado como trabajador.

 - Prestaciones e indemnizaciones de la Seguridad Social. Incluye las prestaciones por incapacidad temporal y desempleo que paga la Seguridad Social, así como los complementos que la empresa añada.

 - Indemnizaciones por traslados, suspensiones o despidos. Si te trasladan a una localidad diferente, la empresa puede tener que asumir los gastos. Si te niegas pueden despedirte e indemnizarte y esa indemnización aparecerá también en la hoja de la nómina.

Por último, debe aparecer en algún punto de la nómina a modo de resumen, el total devengado, que sería el total de los ingresos brutos.

Deducciones en la nómina

Deducciones: Qué te te quitan y por qué en tu nómina

Si pensabas que las deducciones eran sólo cosa de autónomos, estás equivocado. Las deducciones son importes que te restan de tus ingresos. Los pagos a Hacienda en forma de retención de IRPF y a la Seguridad Social por diferentes contingencias tienen la culpa de la diferencia entre lo que ganas y lo que te llega a la cuenta, entre el salario bruto y el salario neto.

Retenciones de IRPF

Las retenciones de IRPF son un dinero que Hacienda resta de tu nómina en previsión de lo que después tendrás que pagar al hacer la declaración de la renta. Así, sería una especie de adelanto que le haces a la Agencia Tributaria para después hacer cuentas en la renta. Si te retuvieron de más, Hacienda te devolverá la diferencia, si te retuvieron de menos, te tocará pagar en el IRPF.

Para calcular las retenciones de IRPF, Hacienda tiene en cuenta varios factores.

 - Tu salario íntegro.

 - Tu situación laboral y el tipo de contrato. Además, si eres pensionista o estás desempleado, la retención cambiará.

 - Tu situación familiar, que puede ser soltero, viudo o divorciado con hijos a cargo (situación 1), casado cundo el cónyuge no gana más de 1.500 euros al año (situación 2) o el resto de casos (situación 3). En esta última incluiría la mayoría de casos.

 - El número de ascendientes o descendientes a cargo, es decir, cuando tus hijos o padres mayores de 65 años viven contigo.

Además, si compraste vivienda antes de 2013 y puedes desgravar por ella, este dato también se tomará en cuenta para hacer el cálculo del IRPF junto con la pensión compensatoria a favor del cónyuge y la pensión de alimentos.

Deducciones a la Seguridad Social

Además del dinero que se llega Hacienda, en el desglose de la nómina también verás otros conceptos que tienen como protagonista a la Seguridad Social. Es el dinero que pagas por diferentes contingencias y que sirve para pagar las pensiones, las bajas por enfermedad y todo lo que tiene que ver con la Seguridad Social.

Estas deducciones son lo que tú pagas a la Seguridad Social de tu nómina y dependen de tu base de cotización. A estas hay que sumar las que la empresa paga por su cuenta, que no aparecen en tu nómina pero que suman cerca de un 30% de gasto adicional.

En tu nómina en papel verás que estas deducciones a la Seguridad Social se dividen en diferentes apartados.

 - Contingencias comunes. Suponen un 4,7% de los devengos salariales sin incluir las horas extraordinarias. Sirven para cubrir situaciones de incapacidad laboral por enfermedad común o accidentes no laborales, la jubilación, baja por maternidad y paternidad, prestaciones durante la lactancia o la asistencia sanitaria.

 - Cotización por desempleo. El porcentaje a pagar en este caso depende del tipo de contrato. Las personas con contrato indefinido, en prácticas o de relevo pagarán un 1,55% mientras que los contratos de duración determinada pagarán un 1,6%.

 - Formación Profesional. La Seguridad Social se lleva un 0,10% de tu nómina todos los meses para que la empresa pueda llevar a cabo acciones de formación.

 - Horas extraordinarias por fuerza mayor. La deducción de la Seguridad Social en estos casos es del 2%.

 - Resto de horas extraordinarias. El resto de horas extraordinarias cotiza al 4,7%.

A estas cotizaciones hay que sumar las que hace la empresa, que dependen de tu nómina pero no te suponen ningún gasto ni hacen que cobres menos, como los pagos al FOGASA, que son del 0,2% y que paga la compañía. De hecho, El modelo de nómina más extendido también incluye un apartado de Determinación de las bases de Cotización a la Seguridad Social y Conceptos de Recaudación Conjunta y Aportación de la empresa donde puedes ver la base y el tipo que paga por cada una de las contingencias. En otras palabras, esa información te dirá cuánto le cuestas a tu empresa.

Las nóminas tipo suelen incluir un apartado con el total de deducciones que se aplican, para que puedas ver claramente cuánto te quitan de la nómina. Es decir, la diferencia entre tu sueldo bruto y tu salario neto.

Por último, toda la nómina debe incluir un apartado de Líquido a percibir. Esta cifra es clave porque te dice lo que vas a ingresar en tu cuenta corriente, cuál es tu salario neto después de pagar a la Seguridad Social y adelantar dinero a Hacienda. Sólo tienes que mirar tu nómina para ver que seguramente haya una diferencia enorme entre el total de los devengos y el líquido a percibir.