Para muchos, el experimento japonés está funcionando bien, porque parece que por fin se está generando inflación cercana al 2%, que es el gran objetivo de la politica de Abe.

Pero es demasiado pronto para cantar victoria. Más que nada, porque las últimas veces que se ha generado un poquito de inflación en Japón ha significado... Un espejismo.

Lo demuestra este gráfico que acabo de ver en una presentación de Asad Zangana, estratega de Schroders. 

Como se puede ver, lo que ocurre ahora sucedió también en 1996-97 (en 2008 también pero la situación era muy diferente por la crisis global...) y los años que siguieron no fueron muy esperanzadores.

Como ha dicho Zangana, "lo único que realmente ha conseguido Japón hasta ahora es depreciar su divisa". Habrá que ver cómo sigue funcionando el abenomics.