El seguro en España ha tardado en percibir los efectos de la crisis pero ya los está notando. En 2012, cayó un 5,3% en primas, con caídas importantes en los seguros de coches y de vida. Las aseguradoras disponen de amplias redes de agentes y corredores que cobran comisiones y que están viendo como se reducen sus ingresos. Por eso, están decididas a aumentar su presencia en el asesoramiento financiero, de inversiones y patrimonial, por lo que están lanzando campañas de captación de asesores financieros, desempleados del sector bancario y reciclando a su propia red de mediadores de seguros para poder ofrecer productos financieros.

 

Aunque la especialidad de las aseguradoras en el terreno financiero se centraba hasta hace bien poco únicamente en seguros de vida ahorro y planes de pensiones, poco a poco han ido ampliando su gama con incursiones especialmente en fondos de inversión. Además, sus acuerdos nacionales e internacionales con entidades financieras les permiten ofrecer una variada gama de productos a sus clientes de ramos típicamente aseguradores, como los de automóvil o hogar. A su favor tienen una inmensa base de datos de clientes de seguros con los que pueden trabajar la venta cruzada, siempre que sus nuevas redes cuenten con la formación adecuada en el sector financiero.