Teniendo en cuenta que los fondos de inversión suelen ser inversiones a largo plazo, el tamaño de la comisión de gestión me parece un elemento crítico. Por la fórmula del interés compuesto, un fondo con una comisión del 0,5 por ciento te acaba dando muchos miles de euros más al cabo de los años que uno con una comisión del 2 por ciento.

Por eso sigo sin entender cómo todavía existen 40 fondos de inversión de renta variable española, la mayoría de ellos con rentabilidad muy discretas que cobran más de un 2 por ciento.

Para mí, un fondo de bolsa española, o añade muchísimo valor (y los hay, pero se cuentan con los dedos de una mano) o no deberían cobrar más de un 1 por ciento por gestión. 

Con las comisiones, sin embargo, el caso más clamoroso son los monetarios, como otras veces he dicho, donde muchos cobran un 1 por ciento por no hacer nada.