Pocos activos se salvan en 2018 de los números rojos. Pero en algunos casos, a los descensos que sufre la bolsa hay que añadir un plus de pérdidas. Es el caso de algunos países emergentes que, además de sufrir caídas en el balance del año en sus parqués, también ven cómo su divisa se deprecia frente a otras.

En este caso, para un inversor europeo, el descenso de algunas de las monedas emergentes contra el euro está agudizando las pérdidas. Por ejemplo, al 13,5% que cae la bolsa turca en 2018, el inversor del Viejo Continente debe sumar el 15% que se deprecia su divisa contra el euro.

Por otro lado, la bolsa brasileña, que no está más lejos que algunas bolsas europeas del signo positivo en el año, tiene fuertes pérdidas si se mira en euros (el real brasileño se deprecia contra el euro en torno a un 13% este año, según Bloomberg).

 

Eso deja a algunas de las categorías de fondos emergentes a la cola de la rentabilidad este año. De hecho, Turquía, Brasil, Indonesia o la renta variable latinoamericana encabezan las pérdidas (ver gráfico).

 

                                              (Fuente: Morningstar)