La gestión independiente ha vivido una auténtica revolución en España en los últimos años. “Hemos pasado de una cuota de mercado cercana al 7% a una del 15%, y estoy seguro de que en el futuro irá a más”. Así de convencido se mostraba en su intervención Carlos Cuéllar, consejero delegado de Fundslink, sobre el futuro de la gestión independiente en el II Foro de Debate El Español. El evento giró en torno a las distintas fórmulas para optimizar el rendimiento de las inversiones y la maximización de los ahorros a largo plazo.

Pese a que el mercado de la gestión aún es oligopolístico en España (los bancos todavía mantienen una cuota del 80%), los ponentes creen que existen motivos para ser optimistas, como el nuevo marco regulatorio, una mayor cultura financiera o el desapego de los inversores hacia las grandes entidades financieras. “En las gestoras independientes, los gestores pueden dar rienda suelta a sus ideas y a su creatividad”, indica Jorge Nuño de Fidentiis.


¿Qué marca la diferencia?

“Nosotros nos dedicamos a la gestión y solo a la gestión. No existen más negocios y solamente tenemos un objetivo: maximizar la rentabilidad de nuestros clientes. Además, al no tener una gran red de distribución no incurrimos en gastos innecesarios, lo que nos permite, por lo general, dar un precio mucho más ajustado”, comenta Luis Ussía, consejero delegado de Mutuactivos. 

“Puede parecer curioso que siendo Mutua Madrileña nuestro principal accionista participemos en un evento sobre gestión independiente. La independencia viene dada por el objetivo, que debe ser obtener la máxima rentabilidad. En nuestro caso, gestionamos más de 6.600 millones de euros para Mutua Madrileña, y nuestro objetivo no puede ser otro que el anterior. Nuestra independencia queda fuera de toda duda”.

También se discutieron las consecuencias de la aplicación de la nueva normativa para los mercados financieros de la UE, MiFid II, que obligará a partir de 2019 a informar detalladamente a los clientes acerca de todos los gastos de gestión. La mayoría de los invitados la veía como un factor que favorecería a la gestión independiente. Leonardo López se mostró más escéptico y advirtió de que en países donde ya existe esta obligación, en el momento de su aplicación, muchas entidades crearon gran cantidad de comisiones nuevas para no verse obligados a reducir sus precios.
 
Por último, se debatió la aparición de los ETF en el mundo de la gestión. Los ponentes coincidieron en que por lo general se trata de una buena noticia puesto que supone una reducción considerable en los costes de gestión. Ahora bien, “solo para determinados mercados como EEUU. En España a la gestión pasiva no le vemos ningún sentido” concluía Ussía.