Tienen en sus manos las riendas del negocio, ¿pero cómo afectan las decisiones que toman a su patrimonio financiero? ¿Qué porcentaje tienen de las empresas que lideran?

Por lo general, las participaciones de los directivos no superan el 1% en el mejor de los casos, aunque hay un selecto grupo que deja muy atrás esta cifra y que explica en gran medida el ingente patrimonio personal que acumula cada uno de ellos.

Recordemos que estamos hablando del capital social de las mayores empresas de nuestro país. Una centésima parte de cualquiera de estas empresas equivale en euros a decenas de millones. Basta con tomar un valor de capitalización media del Ibex como Bankinter y calcular el precio del 1% de las acciones de la compañía (77 millones) para darnos cuenta de la magnitud de las cifras de las que hablamos.

En realidad, el exclusivo grupo que tiene un mayor porcentaje del capital se reduce a dos grandes nombres de la economía española: Amancio Ortega Gaona y Rafael Del Pino. El primero es fundador y máximo accionista del grupo Inditex con el 59% de las acciones. Con la acción cotizando cerca de los 30 euros, Ortega acumula casi 60.000 millones de euros en acciones de su compañía. Fue en 2016 cuando cedió la presidencia al entonces consejero delegado Pablo Isla, cuya participación alcanza el 0,062%, que en euros son más de 50 millones.

El segundo es presidente de Ferrovial que, gracias a esta participación heredada de su padre, fundador e histórico presidente de la compañía, es el tercer hombre más rico de España. Su fortuna ronda los 3.000 millones de euros, según la revista Forbes.

Ya detrás de estos dos empresarios y, muy por debajo, encontramos al presidente y CEO de Iberdrola. José Ignacio Sánchez Galán posee en cartera el 0, 148% de eléctrica vasca, es decir, 9.235.200 títulos, cuyo valor en bolsa alcanza los 60 millones de euros. Una cantidad bastante inferior tiene su homólogo en la antigua Gas Natural Francisco Reynés, cuya participación no supera el 0,008% de Naturgy, apenas un millón de euros justito.

En el sector banca sobresale el nombre de Ana Patricia Botín, que con más de 97 millones en acciones del Santander es la presidenta de banco con mayor participación en su propia entidad en España.

Le sigue el presidente de BBVA Francisco González que tiene en cartera 9 millones y medio de acciones, que conforman el 0,067% del capital social. En total, 60 millones de euros con la acción de la entidad bilbaína en horas bajas, en torno a 6 euros.

Mientras tanto, en Caixabank, pionero en España en aplicar el modelo de alta dirección del BCE para bancos, el primer ejecutivo del banco no es el presidente Jordi Gual sino el consejero delegado Gonzalo Gortázar Rotaeche. En su caso posee el 0,011% del total de acciones, cuyo valor en bolsa es de 2 millones y medio de euros.

En Repsol, Josu Jon Imaz, recientemente reconocido como mejor CEO europeo del sector por su labor al frente de la petrolera desde abril de 2014, cuenta con el 0,014% de las acciones de la compañía, es decir, una inversión por valor en euros superior a los 3 millones y medio. Aunque mayor es la del presidente Antonio Brufau (más del doble), que alcanza el 0,032% del capital social.

De las grandes del Ibex nos falta Telefónica, en la que el presidente José María Álvarez Pallete ha realizado importantes desembolsos recientemente. El último, en diciembre de 2017 de 1 millón de euros con la que amplió su participación en la operadora hasta el 0,032% del capital, ratificando así su condición de consejero con más títulos y, de paso, contribuyendo a rescatar a la compañía del pozo bursátil en el que lleva tiempo inmerso.

Seguro que tras el subidón en bolsa del jueves pasado tras presentar resultados respira algo más. Habrá que estar atentos a su evolución en bolsa durante los próximos meses y a su nivel de endeudamiento que pese a todo sigue siendo descomunal.