Los que tenían esperanzas de rally navideño empiezan a verlo negro. La reacción de las bolsas de la semana pasada ha durado menos que las burbujas de una copa de cava, cosa que suele dejar peor cuerpo todavía cuando el golpe desde máximos es fuerte. 

El Ibex ha caído un 2,75% hoy, para irse a mínimos del año, por debajo ya de los 8.800 puntos. El índice cae casi un 13% en lo que va de 2018. Y empieza a quedar poco tiempo para arreglarlo. Entre pitos y flautas, apenas nos quedan 15 sesiones este año. 

En realidad, lo de los años naturales es un poco intrascendente, lo que importa es cuando inviertes y no lo que hace un índice en un año. Pero la realidad es que los humanos miramos estas cosas y parecen influir en los ánimos y las consideraciones sobre el futuro.

El palme de hoy ha sido muy intenso en casi todos los sectores. Tanto, que muchos valores gordos del Ibex se han ido también a los precios más bajos del año, como Santander, que ha perdido los 4 euros por acción, o BBVA, por debajo de 4,7 ya. La suma de los dos en capitalización baja de los 100.000 millones de euros por primera vez en mucho tiempo. 

También se ha pegado un buen galletón todo lo industrial hoy. Por ejemplo, Arcelor, que ha perdido casi un 6% hasta perder los 19 euros por primera vez en 2018, o CIE Automitive, que con otro leñazo superior al 5% se va a mínimos también del año y cae más de un 40% desde máximos de este verano. 

Se lee en los medios que parte de este nuevo zurriagazo viene del terremoto generado por una noticia que no parece tan gravosa en un principio. La detención de la directora financiera de Huawei, hija del fundador de la empresa de móviles china, por violar las sanciones sobre Irán.

Y tu, querido amigo, te preguntarás: ¿Tiene algún sentido que las acciones de CIE Automotive caigan porque detengan a una señora en Canadá por imcumplir las sanciones sobre Irán?

Uno en esta vida puede argumentar todo. Y mucha gente está explicando hoy que esto reaviva el fuego de la guerra comercial. Y que todo lo que los mercados han bajado ahora todo lo que habían subido por el 'acercamiento' entre Trump y Jinping de hace unos días. 

Yo sigo creyendo lo mismo: que estamos ya inmersos en un mercado complicadete a corto-medio plazo tras 10 años alcistas y que cualquier cosa vale como excusa para reducir riesgo en las carteras. ¿No os parece?