Sabemos que la FIFA World Cup está a la vuelta de la esquina, pero no todo va a ser fútbol. Por ello, aquí tienes las fechas económicas clave para no perderle la pista a los mercados durante este mes de junio. 

- 12 de junio: Encuentro entre Trump y Kim Jong-un.

Todos los focos estarán puestos en Singapur, ciudad en la que se celebra el encuentro entre Donald Trump, presidente de los Estados Unidos y Kim Jong-un, líder de Corea del Norte. ¿Qué podemos esperar? Hace unos días, Trump afirmó que no impondrá más sanciones económicas a Pyongyang mientras duren las negociaciones con el régimen norcoreano. Otros temas que se podrían abordar son la paz entre las dos Coreas o la desnuclearización de Corea del Norte. 

- 13 de junio: Reunión de la Reserva Federal (FED).

La próxima reunión de política monetaria está prevista para el 12 y 13 de junio. La clave es que en esta reunión actualiza sus previsiones económicas y también de tipos de interés para los próximos años. ¿Qué podemos esperar? Según Bank of América (BofA), se estima que el organismo suba un 0,25% los tipos de interés, aunque no se producirá ningún cambio en sus proyecciones sobre dónde estarán los tipos de interés en los próximos años (el conocido dot plot). 

- 14 de junio: Cumbre del Banco Central Europeo (BCE).

Gran expectación de cara a la próxima reunión del organismo monetario prevista para el próximo jueves 14 de junio, en Riga (Letonia). ¿Qué podemos esperar? "El BCE debería anunciar el fin del tapering (programa de compra de deuda) que está previsto para septiembre", indican desde BofA. Además, este encuentro supondrá la presentación pública de Luis de Guindos como nuevo vicepresidente de la institución.

- 22 de junio: Reunión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

¿Qué podemos esperar? Tras las preocupaciones sobre el suministro de Irán y Venezuela y el precio del crudo por las nubes (niveles de 2014), las estimaciones señalan que la OPEP podría aumentar la producción de petróleo. Una las últimas decisiones que tomó la organización fue reducir la producción de petróleo en 1,8 millones de barriles al día hasta finales de 2018 con el objetivo de reducir el exceso de oferta mundial y apuntalar el precio del crudo.