Me he dado hoy una vuelta por la cotización de algunas de las compañías europeas más destacadas en el sector de la energía, y en concreto de las más expuestas a la energía nuclear. 

Y la verdad es que hay algunas caídas fulminantes. 

Por ejemplo, la francesa Areva, que de hecho está controlada por el Estado francés hoy ha perdido un 10 por ciento y cede un 20 por ciento ya en la última semana. ¿Tiene sentido? Sarkozy ha salido hace un rato diciendo que ni de lejos van a renunciar a las nucleares.

En teoría podría tener su lógica, en cualquier caso, porque muchos países sí han anunciado que van a congelar sus proyectos de nuevas centrales y cerrar las viejas. 

Pero por otra parte en las nuevas que se construyan se mirará más extremar la seguridad que el precio, y en eso Areva dice ganar con sus últimos reactores, al contrario de lo que ha pasado recientemente.

Y además las energías renovables pesan ya un tercio en los ingresos de Areva, por lo que aunque en la mayor parte del negocio podría perjudicarle, en otra le vendría bien a su cotización. Y eso no parece estar reflejándose en el mercado.

En fin, desde mi punto de vista puede ser un buen ejemplo de sobrerreacción del mercado en un momento de pánico nuclear. Aunque tampoco soy un especialista en el sector y quizá me esté perdiendo una parte de la historia. Agradeceré comentarios en ese caso.