Ayer vi un interesante gráfico en Calculated Risk , que supone otro enfoque para apreciar las consecuencias de la crisis económica. Muestra la caída en los visitantes a Las Vegas, una de las ciudades con mayor volumen de turismo y de convenciones empresariales de Estados Unidos. El desplome de los dos últimos años no tiene precedentes, como ha reconocido el propio alcalde de la ciudad. Las cifras son contundentes. De los cerca de 39 millones que estuvieron en la capital del juego en 2007 se puede pasar este 2009 a cerca de 34 millones, según las estimaciones que se manejan por la tendencia apreciada hasta marzo. Esto supone volver a los niveles de visitantes de hace una década. Pero eso no es lo peor. El drama es que, desde entonces, la expansión de los hoteles ha sido brutal y el número de habitaciones se ha disparado desde las 110.000 de 1999 hasta las cerca de 140.000 de la actualidad. Esto supone que el ratio de ocupación en los hoteles se va a desplomar y que los hoteles se ven obligados a bajar el precio a fondo, lo que provoca el desplome de los ingresos por habitación. Con el circulo vicioso (nunca mejor dicho) en marcha, los hoteles y casinos tienen que reducir costes y despedir a numerosos empleados. Además, los ingresos por las convenciones, como también se han desplomado, añaden todavía más presión. Un escenario que te puede hacer perder la cabeza, como a Nicholas Cage en Leaving Las Vegas.