Todos tenemos las mismas preocupaciones a la hora de invertir. ¿Cuál es el mejor momento? ¿Compro ahora que ha bajado el precio? ¿Y si sigue bajando? También dudamos sobre la cantidad a invertir ¿Será poco? Y seguro que, llegado el momento, te has preguntado ¿Y ahora dónde invierto? ¿En qué región o sector? La respuesta a este mar de dudas es única: haz aportaciones periódicas a un fondo de inversión y mantenlas todo el tiempo que puedas.

Aportaciones periódicas

Si eres cliente MyInvestor tendrás la posibilidad de hacer aportaciones periódicas para que tu ahorro crezca de forma automática.

Esta operación podrás hacerla cuando realices la primera compra/suscripción del perfil o, posteriormente, una vez que ya lo tengas suscrito y aparezca en tu cartera, dentro de la pantalla “operar” de nuestra App.

¿Lo mejor? Te damos la posibilidad de que personalices tu ahorro y lo hagas como quieras, hasta cuando desees. Podrás diseñarlas combinando los tres campos a rellenar:

  • Periodo (elijes un día cada semana, dos, tres días, mes, ect.. ),
  • Día del mes  (el día que se ejecutará la operación)
  • Fin de vigencia ( hasta cuando “vivirá” esa orden)

Fondo de inversión

Con total seguridad podemos afirmar que los fondos de inversión son una de las mejores soluciones para canalizar tu ahorro. El motivo no es otro que todas las ventajas que tienen, a día de hoy, para el inversor particular:

  • Acceso a cualquier mercado: Al invertir de forma colectiva, un fondo te permite el acceso a mercados e instrumentos que, en muchos casos, no están a tu alcance.
  • Gestión profesional: La gestora del fondo pone a un profesional que dedica todo su tiempo a analizar el comportamiento de los mercados, investigar las empresas y tomar las decisiones de inversión buscando la mayor rentabilidad a las aportaciones de los inversores, siempre de acuerdo con el objetivo y política de inversión del fondo.
  • Menor coste: la inversión colectiva aprovecha las economías de escala, incurriendo en menos costes por operación en los mercados.
  • Diversificación de las inversiones: Al invertir es recomendable diversificar, es decir, “no poner todos los huevos en la misma cesta”. Si inviertes todos sus ahorros en acciones de una compañía, su rendimiento dependerá única y exclusivamente de la evolución de esa empresa, de manera que si la cosa va mal, podrías perder todo. Sin embargo, si repartes el capital entre varias compañías, el riesgo se reduce, ya que no te lo juegas todo a una sola carta. Pues bien, los fondos de inversión, con independencia de cual sea su política de inversión (es decir su estrategia de inversión), tienen siempre la obligación de diversificar. Además, gracias al conocimiento del mercado en el que operan y al volumen que invierten, tienen mayor capacidad para hacerlo.
  • Fiscalidad eficiente: Hay que tener en cuenta que los resultados de los fondos de inversión, sean beneficios o pérdidas, no se consideran realizados de manera efectiva hasta el reembolso (venta) de las participaciones. Es decir, hasta que no se vendan las participaciones no hay que pagar impuestos.

El factor tiempo

Se suele definir una inversión de largo plazo como aquella que se mantiene por un periodo de más de 5 años y donde el factor tiempo tiene un peso decisivo: cuanto mayor sea el plazo de la inversiónmás probabilidad hay de acumular mayores rendimientos porque entra en juego la fórmula del interés compuesto que ya te contamos hace unos días. Cuanto más tiempo mantengamos una inversión donde obtengamos intereses del capital inicial más los intereses reinvertidos, más dinero acumularemos. Precisamente, para quienes aducen como principal inconveniente de esta estrategia el tiempo que tarda en generar rentabilidad, recordamos el mayor caso de éxito con ella, encarnado por el inversor más popular del mundo y uno de los hombres más ricos: Warren Buffett, que ha hecho de la paciencia su principal “arma” inversora: “El tiempo es el mejor amigo de los negocios maravillosos y enemigo de los mediocres”.