Claves para invertir en renta variable global en un mercado en máximos históricos
Los mercados bursátiles se encuentran en máximos históricos, respaldados por el crecimiento económico, la fortaleza del mercado laboral, los resultados empresariales récord y la innovación. Sin embargo, existen riesgos importantes, especialmente por el conflicto en Oriente Medio:
- Crisis energética: un déficit global de petróleo de aproximadamente el 15% debido al conflicto ha provocado una rápida reducción de reservas y un inminente racionamiento del petróleo y el gas natural.
- Consecuencias económicas: la escasez de energía afectará a sectores clave como la la agricultura, en particular los fertilizantes nitrogenados, lo que provocará cosechas más débiles y posibles problemas de suministro alimentario a nivel mundial.
- Amenaza de estanflación: la combinación de subidas en los precios de la energía y derivados, junto con una desaceleración económica, podrían dar lugar a un periodo de estanflación. Históricamente, este ha sido el peor entorno para los activos de riesgo.
- Complacencia del inversor: los mercados parecen estar ignorando estos riesgos, en parte porque crisis anteriores, como la COVID o las guerras comerciales, terminaron convirtiéndose en oportunidades de compra, lo que ha fomentado una mentalidad de “esta vez no me la pierdo”.
- Desaceleración: ya se observan señales de debilitamiento económico en algunos países africanos y del sudeste asiático, con implantación del teletrabajo por parte de muchas empresas para evitar desplazamientos y favorecer el racionamiento de gasolina.
La rentabilidad corporativa como contrapeso
A pesar de las incertidumbres globales, la rentabilidad corporativa muestra un momentum asombrosamente fuerte, e incluso se ha acelerado, como se ha podido comprobar en las últimas temporadas de presentación de resultados.
Las empresas están registrando ratios históricas de rentabilidad (rentabilidad sobre ventas, sobre capital y sobre la inversión). Esto se ha convertido en el mayor “factor sorpresa positivo” y uno de los principales motores de la trayectoria alcista del mercado bursátil.
El impacto transformador y arriesgado de la IA
Las empresas vinculadas a la IA han impulsado el 40% del crecimiento de los ingresos y el 77% del crecimiento de beneficios (aunque representan menos del 20% de los ingresos del mercado bursátil estadounidense), y prácticamente en ella se basa el 100% de las sorpresas positivas de resultados empresariales.
Las acciones relacionadas con la IA han impulsado el mercado de valores de gran capitalización durante los últimos dos años
Empresas de gran capitalización relacionadas con la IA¹: Porcentaje del crecimiento de determinados indicadores desde 2024²
Fuente: Análisis de Empirical Research Partners. 165 acciones; las diez mayores son Nvidia, Alphabet, Microsoft, Amazon, TSMC, Meta, Broadcom, Tesla, ASML y Micron. 2Medido como agregados. Hasta mediados de abril de 2026.
Sin embargo, el elevado gasto en capital que se está invirtiendo en el desarrollo de la IA está siendo objeto de escrutinio. El sector de la IA está atravesando un ciclo de inversión sin precedentes, que podría alcanzar un billón de dólares este año. Esa cifra se aproxima al gasto de capital total de todo el S&P 500 hace solo tres años. Además, esta enorme inversión se está financiando cada vez más con deuda, ya que la generación interna de caja no es suficiente.
¿Se está fraguando una burbuja en la IA? No podemos obviar que un gasto de esta escala, potencialmente insostenible, supone riesgos sistémicos para la economía si se desacelera. Sin embargo, existen visiones contrapuestas sobre la rentabilidad de la IA.
Por un lado, la tesis alcista se apoya en la rápida adopción por parte de los usuarios y el crecimiento récord de ingresos. Por ejemplo, OpenAI o Anthropic, con unos 30.000 millones de dólares anualizados, demuestran una fuerte demanda por parte de clientes y potencial de crecimiento sostenido.
Por otro lado, los escépticos alegan que el gasto de capital actual, de billones, supera con creces los ingresos actuales, de miles de millones, lo que sugiere una rentabilidad negativa sobre la inversión. Por ejemplo, los gastos operativos solo en computación suelen superar los ingresos, lo que indica una falta de rentabilidad actual en muchos líderes de la IA.
Ganadores y perdedores de la IA
Esta situación ha creado un mercado de claros ganadores y perdedores de la IA. Los ganadores son las empresas que suministran equipos, tecnología y electricidad a la cadena de gasto de la IA, las cuales, están siendo claramente premiadas en bolsa. En cambio, las compañías basadas en la propiedad intelectual y en la creatividad humana son los grandes perdedores, ya que están siendo penalizadas por los inversores, que anticipan que los modelos de IA mejorarán esas labores en breve, provocando caídas bursátiles incluso antes de que se resientan los beneficios empresariales.
Aprovechar las brechas de crecimiento en el mercado
Invertir en renta variable global en un contexto marcado por riesgos geopolíticos crecientes, especialmente relacionados con la crisis energética, y el impacto transformador, aunque incierto, de la inteligencia artificial (IA), puede ser difícil. Por ello, dejar la inversión en manos de un equipo gestor experto que siga un proceso de inversión riguroso basado en la selección de valores puede ser una solución acertada para no perder oportunidades a nivel mundial.
El equipo de renta variable global de Schroders, capitaneado por Frank Thormann, basa su filosofía de inversión en las brechas de crecimiento (Growth gap, en inglés). Esta consiste en buscar empresas que vayan a ofrecer “sorpresas positivas a futuro”, pero que todavía no están reflejadas en las estimaciones del consenso. Así pues, el equipo adopta a menudo una postura contrarian, cuando la relación riesgo-recompensa favorece ir contra lo que ya descuenta el mercado.
Esta selección de valores, identificando oportunidades en compañías individuales con una fuerte convicción, implica una visión de 3 a 5 años. Además, la estrategia busca ser neutral al mercado, evitando grandes apuestas sectoriales o temáticas y buscando obtener una rentabilidad superior mediante la selección de valores individuales.
Dentro de esta filosofía de inversión, destacamos dos productos:
- Schroder ISF Global Equity Alpha. Es una solución core, flexible y sin restricciones, que invierte en una cartera concentrada de entre 40 y 60 valores de alta convicción. Su enfoque blend le permite adaptarse y capturar oportunidades en distintos entornos de mercado, combinando crecimiento y valor de forma disciplinada.
- Schroder ISF US Large Cap. Estrategia diseñada para ofrecer acceso a una cartera diversificada de ideas de alta convicción, invirtiendo en empresas estadounidenses de gran capitalización infravaloradas, con potencial para sorprender positivamente al mercado.
Información importante: Los puntos de vista y opiniones aquí contenidos son los de Frank Thormann, gestor de renta variable global y norteamericana de Schroders, y no necesariamente representan puntos de vista expresados o reflejados en otras comunicaciones, estrategias o fondos de Schroders. Este material tiene la intención de ser sólo para fines informativos y no tiene la intención de ser material promocional en ningún sentido. El material no pretende ser una oferta o solicitud de compra o venta de ningún instrumento financiero. El material no tiene la intención de proporcionar y no se debe confiar en él para la contabilidad, asesoramiento jurídico o fiscal, o recomendaciones de inversión. No se debe confiar en las opiniones y la información de este documento cuando se toman decisiones individuales de inversión y/o estratégicas. Las rentabilidades pasadas no son una guía para las rentabilidades futuras y es posible que no se repitan. El valor de las inversiones y los ingresos de las mismas pueden disminuir o aumentar, y los inversores pueden no recuperar las cantidades invertidas originalmente. Todas las inversiones implican riesgos, incluido el riesgo de una posible pérdida de capital. Se cree que la información aquí contenida es fiable, pero Schroders no garantiza su integridad o exactitud. No se debe confiar en las opiniones y la información de este documento cuando se toman decisiones individuales de inversión y/o estratégicas. Los dictámenes de este documento incluyen algunos pronósticos. Creemos que estamos basando nuestras expectativas y creencias en suposiciones razonables dentro de los límites de lo que sabemos actualmente. Sin embargo, no hay garantía de que se vayan a realizar previsiones u opiniones. Estos puntos de vista y opiniones pueden cambiar.