La CIO de Schroders desvela la pregunta que todos los inversores deberían hacerse
La incertidumbre ha aumentado debido al conflicto en Irán y a su fuerte impacto sobre el suministro energético. Al mismo tiempo, estamos siendo testigos de una disrupción sin precedentes derivada de la IA, cuyas consecuencias para los mercados laborales y los modelos de negocio son aún inciertas.
Cuando nos enfrentamos a acontecimientos y tendencias que pueden ser difíciles de valorar, intentamos tomar distancia y centrarnos en aspectos del mercado sobre los que podemos tener mayor grado de certeza. En los últimos años hemos pasado de un mundo globalizado, propenso a choques deflacionistas, a un mundo más desglobalizado, con mayor incertidumbre geopolítica y más expuesto a choques inflacionistas. En este contexto, las materias primas y los activos reales aportan beneficios de diversificación, mientras que los bonos actúan como amortiguadores de choques menos eficaces.
Prepararse para lo inesperado
En lugar de preguntarse «¿qué ocurrirá a continuación?», los inversores deberían preguntarse «¿cómo se comportaría mi cartera si sucediera algo inesperado?». En todo momento, los precios de mercado reflejan un conjunto de escenarios ponderados por su probabilidad.
Es probable que aumente la volatilidad de la renta variable, debido a valoraciones más costosas, a la fase avanzada del ciclo y a la incertidumbre geopolítica. Sin embargo, un crecimiento nominal estructuralmente más elevado, impulsado por el gasto público y la innovación tecnológica, ofrece mayores oportunidades. La renta variable sigue siendo una clase de activo muy eficaz para protegerse de la inflación.
Teniendo en cuenta este contexto ¿cómo estamos ajustando en Schroders nuestra cartera de inversión multiactivo? Lo vemos activo por activo.
Renta variable
La escalada del conflicto en Oriente Medio y los problemas en los mercados energéticos han reforzado la tendencia hacia un escenario más volátil y propenso a la inflación.
Sin embargo, dejando de lado el ruido reciente, mantenemos nuestra convicción respecto a la renta variable. El crecimiento nominal estructuralmente más alto, impulsado por la expansión fiscal y la innovación tecnológica, sigue respaldando los beneficios empresariales.
Bonos del Estado
La expansión fiscal y la incertidumbre en torno a la política de los bancos centrales, especialmente en EE.UU. han reforzaron el riesgo de un contexto más inflacionista. Además, el conflicto en Oriente Medio ha aumentado aún más estos riesgos debido al encarecimiento y mayor volatilidad de los precios de la energía.
En este contexto, los bonos son menos eficaces como amortiguadores de crisis que en el pasado. Por lo tanto, mantenemos una visión negativa sobre los bonos del Estado, debido a su perfil riesgo-rentabilidad desfavorable y el riesgo de que se siga subestimando la inflación.
Materias primas
A medida que han aumentado los riesgos de inflación y la economía mundial ha evolucionado hacia un régimen más volátil y con restricciones de oferta, se han reforzado los argumentos a favor de los activos reales. Las materias primas ofrecen una importante cobertura frente a las crisis geopolíticas y a una inflación estructuralmente más elevada.
Sin embargo, tras la fuerte subida de los precios del petróleo ligada a las tensiones en Oriente Medio, hemos adoptado una postura más neutra en general.
Crédito
Durante gran parte del trimestre, mantuvimos una postura globalmente neutra respecto al crédito. Sin embargo, las valoraciones siguieron siendo motivo de preocupación. Al cierre del trimestre, adoptamos una postura más cautelosa. La combinación de condiciones financieras más restrictivas, posibles efectos indirectos de las tensiones en el crédito privado y crecientes riesgos de estanflación, especialmente tras la crisis energética, nos llevó a rebajar nuestra valoración.
Información importante: Los puntos de vista y opiniones aquí contenidos son los de Johanna Kyrklund, CIO y directora de inversión de Schroders, y del equipo multiactivos de Schroders, y no necesariamente representan puntos de vista expresados o reflejados en otras comunicaciones, estrategias o fondos de Schroders. Este material tiene la intención de ser sólo para fines informativos y no tiene la intención de ser material promocional en ningún sentido. El material no pretende ser una oferta o solicitud de compra o venta de ningún instrumento financiero. El material no tiene la intención de proporcionar y no se debe confiar en él para la contabilidad, asesoramiento jurídico o fiscal, o recomendaciones de inversión. No se debe confiar en las opiniones y la información de este documento cuando se toman decisiones individuales de inversión y/o estratégicas. Las rentabilidades pasadas no son una guía para las rentabilidades futuras y es posible que no se repitan. El valor de las inversiones y los ingresos de las mismas pueden disminuir o aumentar, y los inversores pueden no recuperar las cantidades invertidas originalmente. Todas las inversiones implican riesgos, incluido el riesgo de una posible pérdida de capital. Se cree que la información aquí contenida es fiable, pero Schroders no garantiza su integridad o exactitud. No se debe confiar en las opiniones y la información de este documento cuando se toman decisiones individuales de inversión y/o estratégicas. Los dictámenes de este documento incluyen algunos pronósticos. Creemos que estamos basando nuestras expectativas y creencias en suposiciones razonables dentro de los límites de lo que sabemos actualmente. Sin embargo, no hay garantía de que se vayan a realizar previsiones u opiniones. Estos puntos de vista y opiniones pueden cambiar.