La disrupción está en todas partes. Y, desde luego, ha llegado para quedarse. Por ello, las compañías tendrán que adaptar su modelo de negocio a este nuevo contexto si quieren despuntar frente a sus competidores. 

Ante el auge de compañías como Netflix o Amazon Prime Video, los actores tradicionales del sector de los medios y telecomunicaciones, como AT&T, Comcast o Walt Disney, están respondiendo a las nuevas amenazas. 

Los servicios que ofrecen estas nuevas plataformas, llamadas OTT (Servicios over-the-top) porque proveen a clientes a través de Internet y no directamente por operadores de telecomunicaciones, han cambiado el modelo de distribución de contenidos audiovisuales y, además, han invertido en contenido original, ofreciendo un valor añadido.

La 'vieja' industria bajo amenaza

Para los medios tradicionales y los grupos de telecomunicaciones, esto representa una fuerte competencia. El siguiente gráfico ilustra algunas de las iniciativas que ha llevado a cabo Walt Disney, con el objetivo de adaptarse a la disrupción, y, además analiza cómo ha respondido el mercado. El último proyecto ha sido Disney +, un nuevo servicio OTT. Está previsto que su lanzamiento se realice en noviembre; primero en Estados Unidos y después en Europa. 

El gran éxito obtenido por empresas como Netflix ha obligado a los grupos tradicionales a mover ficha. De hecho, se han producido una serie de adquisiciones y fusiones. Por ejemplo, la compañía estadounidense AT&T ha comprado el grupo Time Warner, mientras que Walt Disney ha prevalecido en la 'guerra' por l 21st Century Fox, incluida la participación de Fox en Hulu, de la cual Disney es ahora el dueño mayoritario. 

Además, Comcast  ha adquirido la participación de Fox en Sky para volver a tomar el control total del grupo de medios de comunicación europeos. Por su parte, Hulu y ESPN + tienen alrededor de 30 millones de suscriptores de pago.

En una de las jornadas para inversores celebrada en abril, Walt Disney informó que se espera que Disney + tenga entre 60 y 90 millones de suscriptores de pago a final de 2024, momento en el que la junta de administración afirma que el servicio será plenamente rentable. 

Estos planes se basan en una estrategia ambiciosa para el crecimiento global. En el futuro, el grupo anticipa que, aproximadamente, un tercio de los suscriptores de Disney + vendrá de Estados unidos y dos tercios, del exterior.

Los nuevos servicios de OTT toman la delantera

Antes de la noticia de Disney +, NBCUniversal, propiedad de Comcast, anunció planes para un servicio OTT con soporte publicitario a “principios de 2020” para sus suscriptores de Comcast Cable en EEUU y Sky en Europa occidental. Quizá los suscriptores de Sky ya se hayan dado cuenta de que el canal Universal ha cambiado su diseño, como antesala al lanzamiento de su servicio OTT. 

En esta línea, WarnerMedia anunció a principios de julio que sacará al mercado una oferta más amplia de OTT, HBO Max, cuyo lanzamiento está previsto para principios de 2020. 

Mientras tanto, Netflix se ha anotado una gran victoria con su serie original Stranger Things. Pero, HBO Max tendrá los derechos exclusivos para retransmitir Friends, que actualmente es uno de los programas más vistos en Netflix. Ocurre lo mismo con The Office, que NBC Universal ha confirmado que recuperará en 2021. 

Con todo, el mercado a descontado de forma positiva todas las medidas adoptadas por la 'vieja guardia' de los medios tradicionales y, en el caso de Disney, ha provocado que sus acciones se revaloricen.

A mediados del próximo año, los líderes en telecomuniciaciones tendrán una oferta de retransmisión por internet tanto en Estados Unidos como en Europa. La posición que han tomado para hacer frente a los retos de la disrupción ha generado mucha inquietud entre aquellos que quieren distinguir entre ganadores y perdedores.

Largo camino por delante

Quizá Disney no se dio cuenta de la amenaza que supondría para Netflix. De hecho, tras el lanzamiento de Disney +, el conglomerado tendrá tres plataformas de retransmisión, un servicio de deportes especializado para niños y los segmentos con más peso para el entretenimiento de adultos. 

Es probable que Disney extraiga todo su contenido de Netflix, aunque la decisión tendría un coste: renunciar a una suma importante de ingresos por licencia. Sin duda, esta opción traerá un gran cambio para Netflix. 

Hay que tener en cuenta que Disney genera un gran volumen de negocio e ingresos en efectivo procedentes de sus negocios, incluidos los parques temáticos, complejos turísticos o estudios de producción. En contraposición, Netflix gasta mas de 10.000 millones de dólares en contenido al año.