Vídeo - ¿Por qué los ETFs están batiendo récords en 2026 | Extra Time Finect con Vanguard y N26
¿Por qué cada vez más inversores en España compran ETFs? ¿Sigue teniendo sentido el fondo de inversión tradicional con la ventaja fiscal del traspaso? ¿Y cómo está cambiando la forma de invertir del pequeño ahorrador?
Los ETFs europeos han captado 432.450 millones de dólares en entradas netas entre enero y septiembre de 2026, más que en todo 2025, que ya fue el mejor año de la historia. Para entender qué hay detrás, reunimos a Pablo Bernal, Country Head de Vanguard para España, y a Antón Díez Tubet, director general de N26 para España y Portugal, en una nueva entrega de Extra Time Finect, las entrevistas en profundidad conducidas por Vicente Varó que hacemos en colaboración con N26 y, en esta ocasión, también junto a Vanguard y su ETF Vanguard FTSE Global All-Cap UCITS, que invierte en acciones de todo el mundo por un 0,07% al año.
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De ahorradores a inversores: invertir ya es un hábito
Para Díez Tubet, el gran cambio de los últimos años está en el acceso. Hace no tanto, o te comprabas una cartera gestionada, o tenías un patrimonio elevado, o asumías unas comisiones de custodia que para el pequeño inversor "no hacía sentido financiero, porque para esa inversión pequeña te destruía cualquier potencial de revalorización de tu cartera". Hoy se puede invertir con N26 desde un euro y sin comisiones de custodia.
Bernal pone el foco en el comportamiento del inversor. "Hemos visto mucha mayor participación del inversor final, del inversor retail. Ha convertido la inversión en un hábito más que en un acto", explica. Muchas veces incluso automatizado, con planes de inversión recurrentes. También ve una transición de producto a solución: de vender un fondo o un ETF a ofrecer una cartera completa, con gestión discrecional o asesoramiento independiente.
Queda, eso sí, el último paso. "En España sigue habiendo mucho efectivo, demasiada inversión en efectivo", advierte Bernal. El inversor ya tiene su cuenta y su cuenta remunerada, pero le falta dar el salto, algo que en países como Alemania ya ocurre con los planes de ahorro e inversión. "Yo creo que eso es lo que estamos a punto de ver". Díez Tubet lo nota sobre todo en los más jóvenes: en N26, "dos de cada tres inversores invierten por primera vez", y los activos bajo custodia de su plataforma, lanzada a finales de 2024, se están doblando prácticamente año a año.
Banca tradicional y plataformas digitales: hacia una convergencia
¿Pierde terreno la banca tradicional? Bernal no lo plantea como una guerra. "Yo veo una convergencia, no veo tanto que sea uno contra los otros", señala. Los bancos tendrán que comportarse un poco más como los jugadores digitales y viceversa, con más servicio y más componente humano, porque "pensamos de manera irracional y tomamos decisiones emocionales. Así que la compañía de un profesional te puede ayudar mucho a tomar mejores decisiones o a no tomar malas decisiones".
Díez Tubet cree que convivirán varios modelos: quien se lo gestiona solo, quien usa herramientas tecnológicas para montar su cartera, quien contrata asesoramiento independiente y quien paga a su banco por construírsela. Todos valen, dice, siempre que respeten la diversificación, el largo plazo y unas comisiones coherentes, porque el resultado será mejor que dejar el dinero parado en una cuenta corriente perdiendo poder adquisitivo frente a la inflación.
¿Cuánto vale el asesoramiento? "Se paga solo si está bien hecho"
Aquí aparece el gran debate: si el éxito de la gestión indexada se debe a sus bajos costes, ¿no los anula una capa de asesoramiento? Bernal lo tiene claro: "El asesoramiento se paga solo, siempre y cuando esté bien hecho". Cita el estudio Advisor's Alpha de Vanguard, según el cual un asesor puede aportar hasta 300 puntos básicos de valor al año (un 3% sobre la cartera) frente a un coste que ronda el 1%. Y ese valor apenas viene de elegir productos: viene del acompañamiento para no vender en las caídas, no comprar en la euforia, planificar la fiscalidad o la sucesión. "Si te impidió que vendieras en el momento incorrecto, con esa sola decisión pudo haber agregado múltiples años de las comisiones que cobra un asesor".
Díez Tubet coincide, con un matiz. "Con lo que no estoy de acuerdo es con un producto de inversión que tiene una comisión del 2,5% anual que de manera consistente lo hace peor que el índice de referencia que sigue", afirma. Ese ha sido, a su juicio, el "asesoramiento" que ha recibido históricamente el cliente minorista en la oficina. Y cree que el relevo generacional lo cambiará: "Me cuesta mucho creer que una persona de 30 años que invierte en una cartera de ETFs que le cuesta un 0,3% anual y recibe una herencia de sus padres algún día vaya a irse a comprar un fondo con una comisión del 2% anual".
Bernal aporta un dato que muestra que el cambio ya está en marcha: según explica, el 75% de la distribución de fondos internacionales de gestoras como Vanguard en España ya se produce a través de servicios de asesoramiento o gestión discrecional, y el canal más comercial supone solo el 25%.
ETF o fondo de inversión: por qué los ETFs ganan la partida
Bernal pide separar dos ideas que a menudo se confunden: indexación y ETF. En indexación, "en Europa, cerca del 30% de los vehículos colectivos de inversión son indexados. En Estados Unidos esa cifra ya supera el 50%", así que queda mucho recorrido. En cuanto al vehículo, el ETF ha traído eficiencia operativa, facilidad de acceso, transparencia y costes más bajos. "Lo nuevo se está yendo a ETFs, tanto pasivos como activos".
¿Y qué es mejor ahora, fondo o ETF? Díez Tubet va más allá: "Como producto de inversión, yo creo que a día de hoy es la mejor herramienta de inversión que existe". Cotiza en tiempo real, se compra y se vende al momento y tiene una clase única, mientras que en los fondos hay horas de corte, varios días de liquidación y distintas clases según el importe: "cuanto menos dinero tienes, más pagas". Para una plataforma, además, incorporar un ETF es tan sencillo como que cotice en bolsa, sin firmar acuerdos de distribución.
¿Y el traspaso de fondos sin tributar, la gran ventaja del fondo en España? Para Díez Tubet es "un regalo ligeramente envenenado para el inversor", porque empuja hacia un solo tipo de activo y limita el resto del universo de inversión. Bernal cree que su valor "puede llegar a estar sobredimensionado": ayuda mucho a quien rota la cartera con frecuencia, pero poco al inversor de largo plazo que compra y mantiene. Pone como ejemplo el ETF que Vanguard lanzó recientemente, que "invierte en todas las acciones de todo el mundo, es híper diversificado, a un coste de siete puntos básicos": se puede comprar y mantener durante décadas sin vender, sin generar plusvalías y sin necesidad de traspasos. Su acogida, reconoce, "superó todas nuestras expectativas".
Más renta variable, y la renta fija se queda en gestión activa
Las entradas en ETFs europeos se concentran en renta variable. Díez Tubet lo ve en sus clientes: quien decide invertir cada mes una parte de lo que ahorra lo hace en bolsa, porque para lo conservador ya tiene su ahorro y sus intereses. Los planes recurrentes que se crean en N26 "suelen ser en activos de renta variable", sobre todo en grandes índices muy diversificados.
Bernal matiza que en renta fija la gestión activa sigue teniendo mucho peso, y que la propia Vanguard está lanzando más fondos activos de renta fija. De hecho, de los 13 billones de dólares que gestiona la casa, unos 2 billones son de gestión activa. "No estamos peleados con la gestión activa, para nada. Con lo que estamos peleados es con los costes altos". Y lo que más demandan los inversores son los bloques de construcción de cartera más sencillos: productos que invierten en acciones de todo el mundo, en algún caso con unas 7.000 compañías. "Normalmente lo más sencillo es lo que acaba funcionando mejor".
Inteligencia artificial y la cuenta Financia Europa
¿Cambiará la IA la forma de invertir? Para Bernal, su mayor aportación será permitir a intermediarios y asesores ser mucho más productivos, de modo que clientes con patrimonios no tan altos puedan acceder a servicios como el asesoramiento independiente o la gestión discrecional. Díez Tubet lo compara con la llegada de N26: la tecnología permitió ofrecer servicios bancarios a costes antes imposibles, y la IA puede hacer lo mismo con el asesoramiento, bajando el mínimo de patrimonio necesario o las comisiones.
Sobre la nueva cuenta de ahorro e inversión Financia Europa, las visiones difieren. Díez Tubet valora la ventaja fiscal, pero critica sus condiciones: "Tiene muchas condiciones que no son tan eficientes y que generan mucha complejidad para ese cliente minorista", como los mínimos de inversión en renta variable o en empresas del Espacio Económico Europeo. "Si tú quieres que el ahorro español se vaya a inversión productiva, hazlo fácil y sencillo". Bernal es más optimista: "Somos grandes ahorradores pero no tan buenos inversores, y este tipo de vehículos ayudan a dar el salto de ahorrador a inversor". Vanguard está analizando si lanzar productos elegibles para la cuenta, y N26 la incorporará con su modelo de acceso desde un euro y comisiones mínimas, porque, como recuerda Bernal, si la cuenta tiene costes adicionales, la ventaja fiscal se diluye.
Si algo deja claro la conversación es que el inversor español tiene hoy más opciones que nunca para construir una cartera diversificada y barata. Una de las vías más sencillas es la que mencionaba Bernal: el Vanguard FTSE Global All-Cap UCITS ETF, que da exposición a acciones de grandes, medianas y pequeñas compañías de todo el mundo en un solo producto, con unos gastos corrientes del 0,07% anual.
Este contenido puede ser catalogado como material de marketing. No constituye una recomendación ni propuesta de inversión. La inversión contiene riesgos y rentabilidades pasadas no son garantía de rentabilidades futuras.
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