satelite carrera espacial

Los viajes espaciales ya no solo existen en las películas de ciencia ficción, sino que se han convertido en una realidad. El británico Richard Branson logró el pasado domingo ascender hasta los 86 kilómetros de altitud (53,5 millas) con una nave de su propia compañía, Virgin Galactic. 

Branson no es el único multimillonario que soñaba con viajar al espacio. El consejero delegado de Tesla, Elon Musk, y el fundador de Amazon, Jeff Bezos, se postulan por ser los siguientes con sus empresas SpaceX y Blue Origin, respectivamente.

Al igual que ellos, muchos ciudadanos sueñan con el espacio desde que el 20 de julio de 1969 el hombre pisara por primera vez la Luna. Hasta ahora la carrera espacial estaba monopolizada por países como EEUU o China, pero poco a poco se han abierto nuevos horizontes. 

Los inversores tampoco podían participar en la conquista del espacio, al estar dominada por agencias gubernamentales. Sin embargo, los progresos tecnológicos han abaratado los costes y han surgido nuevas oportunidades de negocio. 

Aunque el turismo espacial de momento solo es accesible para los multimillonarios, los expertos auguran que se popularice a medida que se reduzcan los precios. La industria aeroespacial también se verá potenciada por la reducción del tamaño de los satélites y, por tanto, de los costes de lanzamiento. 

Gracias a esta nueva conquista del espacio, cada vez más compañías apuestan por este negocio. El Bank of America Merrill Lynch estima que el mercado del espacio crecerá desde los 339.000 millones de dólares de 2016 hasta los 2,7 billones en 2045. En la misma línea, Morgan Stanley predice que la industria espacial pasará de generar unos ingresos de 350.000 millones de dólares actualmente a superar el billón de dólares en 2040.

“Esperamos que la economía espacial crezca entre un 6% y un 8% o más en la próxima década, impulsada por la rápida caída de los costes de lanzamiento, especialmente a medida que avancemos hacia la comercialización del espacio, donde las empresas privadas/públicas se implicarán mucho más”, asegura George Saffaye, estratega de inversión global de BNY Mellon, en un artículo de esta entidad en Finect

El primer fondo europeo en invertir en el espacio

A pesar de la popularidad de la nueva carrera espacial, los inversores todavía no cuentan con muchos productos financieros para apostar por esta temática. Existen algunos fondos negociados en bolsa (ETF) en Estados Unidos como el Invesco Aerospace & Defense ETF o el Shares U.S. Aerospace & Defense ETF. 

A nivel europeo, la gestora francesa La Financière de l’Echiquier ha lanzado el primer fondo de inversión dedicado a esta temática en Europa: Echiquier Space. Tiene como objetivo invertir en empresas cotizadas que desarrollan sus actividades en el sector espacial. 

La normativa de la Autorité des marchés financiers (AMF), el organismo equivalente a la CNMV en Francia, impide al fondo publicar sus rentabilidades durante su primer año. Habrá que esperar unos meses para conocer los retornos, ya que el lanzamiento se produjo el pasado 31 de mayo.

La cartera de Echiquier Space está formada actualmente por 33 valores, aunque el 46,7% de la inversión se concentra en 10 compañías. El fondo tiene un enfoque global, sin embargo, el 85,2% de los activos corresponden a empresas ubicadas en Estados Unidos. Un 56,8% del activo está invertido en las empresas del sector tecnológico.

Las principales posiciones del fondo están ocupadas por la empresa desarrolladora de tarjetas gráficas Nvidia (6%), la empresa de seguridad en la nube Zscaler (5,9%), el gigante de comercio electrónico Amazon (4,8%), la compañía de software especializada en big data Palantir Techno (4,6%), la operadora de satélites Iridium Communications (4,4%), según la ficha del fondo

“Invertir en la economía innovadora del espacio ofrece de cara al futuro y, de hecho, ya está ofreciendo hoy, unas magníficas oportunidades. Esta temática contribuirá asimismo a mejorar las condiciones de vida en la Tierra. En la actualidad, de los 50 indicadores identificados por la ONU para el seguimiento del cambio climático, 26 proceden de imágenes por satélite. El espacio y los usos que se derivan de él resultan imprescindibles para medir el cambio climático y poder actuar desde hoy mismo”, aseguró el analista financiero Rolando Grandi, gestor del fondo Echiquier Space, en su lanzamiento.

Aunque todavía queda mucho para que los ciudadanos de a pie puedan irse de vacaciones a la Luna, en lugar de repetir en Torrevieja, sí pueden conseguir que su dinero despegue si se cumplen los pronósticos sobre el desarrollo de la industria aeroespacial.