24 horas después del cambio de CEO en Santander,  BBVA, el segundo banco español por valor en bolsa, ha anunciado el nombramiento de Carlos Torres Vila, su actual consejero delegado como nuevo presidente ejecutivo en sustitución de Francisco González. FG, como se le conoce en los círculos financieros, se jubila tras 19 años al frente del banco que surgió de la fusión entre BBV y Argentaria en el año 2000.

El banquero gallego se retira de la actividad pública después de alcanzar la edad límite de 75 años que marcan los estatutos de la entidad. El relevo se hará efectivo a finales de diciembre de este año. Torres Vila liderará así la sucesión de González y deberá nombrar un nuevo consejero delegado. Pese a nacer en Salamanca en 1966, Torres "se siente gallego como sus padres" rel="nofollow" y como FG, que nació en Chantada (Lugo) en 1944.

Un banquero de perfil tecnológico...

 

Se trata de un perfil de banquero orientado al nuevo escenario tecnológico. El futuro presidente de BBVA  se graduó en 1988 con un Bachelor of Science (B.S.). en Ingeniería Eléctrica y un B.S. en Administración de Empresas en el Massachusetts Institute of Technology (MIT). Dos años después cursó un Master of Science (M.S.) en el MIT Sloan School of Management. En 1994 se licenció en Derecho por la UNED.

Torres es un defensor a ultranza de la transformación digital del banco de forma más radical y rápida que sus antecesores Ángel Cano y José Ignacio Goirigolzarri. Entre sus principales convicciones como consejero delegado de BBVA se encuentra el salto del banco al comercio electrónico, el adelgazamiento de la estructura de la entidad, la arquitectura tecnológica abierta y el impulso de las aplicaciones móviles para la banca digital, terreno en el que BBVA supera con holgura a Santander.

Torres Vila defiende la implantación de Blockchain en los sistemas bancarios y no le hace ascos a Bitcoin, la primera de las criptomonedas, de la que es usuario desde al menos 2014. De hecho, bajo su mando, el banco ha reforzado su posición accionarial en proyectos como Coinbase (bolsa de criptodivisas) o Ripple (sistema blockchain enfocado a transacciones y registro de productos financieros). 

En 2008 se incorporó a BBVA como director de estrategia y expansión corporativa y miembro del Comité de Dirección. En 2014, Torres Vila pasó a liderar la unidad de banca digital hasta que, en mayo de 2015, fue nombrado consejero delegado del banco. Antes de incorporarse a BBVA, trabajó en Endesa, donde fue director corporativo de estrategia desde 2002 y director financiero desde 2007 a las órdenes de Manuel Pizarro. Trabajó 12 años en McKinsey & Company, una de las consultoras de referencia y fábrica de consejeros delegados.

¿Cuánto sabes de BBVA?


 

... por un banquero bróker y programador

 

Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Complutense de Madrid, Francisco González fue corredor de comercio, además de agente de cambio y Bolsa de la Bolsa de Madrid, coincidiendo con el boom de este tipos de sociedades de bolsa. Inició su carrera profesional en 1964 como programador en la multinacional informática IBM, experiencia que marcaría su obsesión por la banca digital desde que estalló la crisis financiera de 2008.

FG fundó entonces FG Valores, una de las primeras firmas independientes de intermediación bursátil en España, que acabaría vendiendo al banco de inversión estadounidense Merrill Lynch. Coincidió en aquella época con otros ilustres personajes de la primera línea empresarial a principios de este siglo como Manuel Pizarro, uno de los impulsores de Ibersecurities y luego presidente de Ibercaja o Endesa; o César Alierta, fundador de Beta Capital y después presidente de Telefónica. Antes de ocupar la presidencia de BBVA, González fue presidente del banco público Argentaria (Caja Postal, Banco Exterior...) entre 1996 y 1999.

González dejará la entidad en un momento complicado para el banco en varios de sus mercados clave como Argentina, Turquía o México, países en los que opera una de las franquicias bancarias líderes. En el año 2000, BBVA era el mayor banco español con una capitalización en bolsa cercano a los 50.000 millones de euros. En 2018, el valor se sitúa en unos 37.000 millones de euros