Finalmente acuerdo (prácticamente el día 17). Eso sí, no se dió la gran corrección.

Recuerden que planteamos esta posibilidad precisamente por considerar que el resto de inversores podrían haber calibrado una matriz de pagos diferente (un gesto humilde, en mi opinión). De ser así, su escenario central no hubiera sido Obama lucha y Republicanos ceden (que era el nuestro). Bien, tras haber visto la reacción del mercado, solo puedo llegar a la conclusión de que todos llegaron a la misma matriz (la matriz de la tranquilidad. Somos así de comunes).

¿Por qué digo que la tensión está aquí para quedarse? Simplemente, las posiciones están excesivamente enfrentadas y las soluciones no dejan de ser meros “parches” temporales. Aquí va el último (acuerdo):

  1. Debt Ceiling: Treasury can borrow through February 7 (Treasury has ‘emergency flexibility’ to avoid default for a period of time after then)
  2. Shutdown: The deal funds the government through to January 15. Government employees to go back to work, will get back pay
  3. Budget: House and Senate negotiators to try to reach a budget agreement by mid-December
  4. Obama’s health care: No substantive change
  5. Sequester: No substantive change; the next round of cuts come in mid-January

Por el lado negativo: La polarización, el excesivo enfrentamiento y la naturaleza temporal de estas soluciones garantiza la continuidad de las crisis políticas (llevamos 14 crisis de este tipo desde 2011).

Por el lado positivo: Irónicamente, esto dificulta la visibilidad de la recuperación y retrasa el temido / necesario tappering, siendo esto último supportive para el mercado.

Evidentemente, si ustedes quieren, pueden quedarse con la lectura positiva (son muy libres de hacerlo). ¿Puede subir más aún la bolsa al abrigo de los estímulos de la Fed? Por supuesto. Es más, creo que es muy probable que lo haga en lo que queda de año. ¿Cuánto más? Hasta los propios límites de la complacencia. (Recuerden que la complacencia es la actitud de quién consiente excesivamente). Esa es la palabra con la que deben quedarse “Exceso”. Pero ¿quién sabe hasta dónde pueden llegar los excesos? Aquí, un ortodoxo diría “ni lo sé, ni me importa. Un exceso, es un exceso”. Lo que sí les diremos, es que el S&P es ya un exceso. Marc Faber dijo el martes: “Lo mires por donde lo mires, el S&P está caro”. Pues eso.

Como decía, si quieren pueden abrazar el lado positivo de la situación. Pero creo que no hace falta recordar de los peligros de un mercado arropado por este tipo de estímulos. Tan sólo hay que ser conscientes del juego al que están jugando.

Saludos

Àlex Fusté
Chief Economist
Andbank