A la hora de seleccionar un fondo de inversión es importante conocer el nombre del producto así como la categoría en la que se encuadra y su política de inversión. Sin embargo, una vez tienes claro el producto que quieres, te puedes encontrar con que existen diferentes clases (o modalidades) de ese fondo, cada una con su propio código ISIN. ¿En cuál deberías invertir?

En este post te contamos en qué consisten las diferentes clases de fondos según el perfil de inversor al que se dirigen, y cómo seleccionar la que más te conviene.

Mínimos y comisiones

La mayoría de los fondos incorporan diferentes clases en función del perfil de inversor al que están orientadas. Normalmente, incluyen al menos una clase dirigida al inversor particular (en inglés conocido como retail). Es la clase con el mínimo de inversión más reducido, pero a cambio las comisiones son más elevadas. Paralelamente, el fondo puede incorporar varias clases dirigidas a clientes de banca privada/institucionales. En su caso, los listones de entrada son mucho más elevados (por ejemplo, a partir de 100.000 euros), pero a cambio las comisiones son más reducidas.

Las gestoras suelen distinguir la clase de inversor a la que se dirige el fondo con una letra, que incluyen al final del nombre del fondo… el problema es que no todas las gestoras utilizan las mismas letras para referirse a unos y a otros.

Como botón de muestra, JPMorgan dispone de las siguientes clases del fondo JPM Global Dividend Fund EUR (hedged):

  TER Inversión mínima
JPM Global Dividend A – EUR (hedged) 1,81% 35.000 €
JPM Global Dividend D – EUR (hedged) 2,55% 10 €

La clase A se dirige a clientes de banca privada (a partir de 35.000 euros) y la D, a inversores particulares (10 euros).

En cambio, el fondo Hamco Global Value Fund (gestionado por Andbank) utiliza una nomenclatura distinta. El fondo dispone de las siguientes clases:

  TER Inversión mínima
Hamco Global Value Fund R2 FI 1,54% 100.000 €
Hamco Global Value Fund F FI 1,97% 100 €

En este caso, la clase en la que puede invertir el particular es la F (mínimo de inversión 100 euros). En cambio, el cliente institucional y los inversores con altos patrimonios se orientarían a la R2 (mínimo de 100.000 euros).

La mejor manera de distinguir unas y otras es consultar el folleto, donde vienen indicados los mínimos de inversión y las comisiones. Pero ojo, porque algunos comercializadores (por ejemplo neobancos como MyInvestor) tienen acuerdos especiales con determinadas gestoras que les permiten poner a tu disposición las clases con comisiones más ajustadas, pero a partir de mínimos de inversión asequibles.

En cuál invertir: Si no eres un cliente de banca privada, lo habitual es que tengas que invertir en la clase para particulares (retail). No obstante, es posible que tu comercializador ponga a tu disposición la posibilidad de acceder a una clase superior, con comisiones más competitivas.

Las clases limpias

Uno de los gastos en los que suele incurrir un fondo de inversión es la retrocesión, que es la comisión que traslada a la entidad que comercializa el producto.

No obstante, las gestoras disponen de una clase especial para sus fondos, denominada ‘clase limpia’, que no contempla ninguna retrocesión.

La mayoría de las entidades comercializadoras no distribuye clases limpias de los fondos ya que, como es lógico, no obtiene ningún tipo de retribución a cambio. No obstante, algunas entidades sí las incluyen, y a cambio trasladan al cliente otro tipo de costes. Por ejemplo, le cobran una tarifa mensual por invertir a través de su plataforma y/o le cargan una comisión de custodia de los fondos.

En cuál invertir: Las clases limpias son más atractivas, ya que sus comisiones son más bajas. Pero es posible que no estén disponibles en tu comercializador habitual (o no en todos los fondos). Si las encuentras en otro comercializador, lo ideal es echar cuentas: calcula, por un lado, el dinero que te ahorras por el hecho de invertir en una clase limpia con comisiones más bajas. Y compara ese ahorro con el gasto extra que suponen las posibles comisiones o tarifas que te cobra el nuevo comercializador.

Otras clases de fondos

 

Los fondos también se pueden clasificar según su política de reparto de dividendos. Y si invierten en mercados extranjeros, en función de la divisa en la que están denominados (pros y contras, en este post).