Los inversores cada vez quieren alinear las carteras de inversión con los valores personales, como ejemplos tenemos: el cambio climático, usos más eficientes y acceso a agua limpia, derechos humanos a lo largo de la cadena de valor/proveedores (evitar tragedias como la de Edificio Rana Plaza, en Bangladesh  con más de 1.130 fallecidos y más de 2.500 heridos el 24 de Abril de 2013) y la desigualdad de ingresos, etc…

Las principales empresas de servicios financieros están abrazando la oportunidad SRI como por ejemplo BlackRock, Goldman Sachs, Deutche Bank, Lyxor, BNP, Eaton Vance y UBS, quien define la inversión sostenible de la siguiente manera: "Basándose en enfoques de inversión tradicionales, la inversión sostenible incorpora factores ambientales, sociales, de gobernanza y otros factores fundamentales de sostenibilidad en el proceso de toma de decisiones de inversión para preservar y crear valor para los inversores. Este enfoque global de la inversión busca generar rendimientos competitivos ajustados al riesgo. También proporciona un marco que permite a los inversores tener sus valores reflejados en su cartera financiera y tener un impacto positivo en la sociedad a través de sus inversiones".

            Alinear valores personales con carteras de inversión es más fácil decirlo que hacerlo. Los inversores tienen una variedad de opciones y grandes diferencias en las preferencias sociales. Las diferencias en el branding también entran en juego, ya que los patrocinadores de los productos SRI usan términos que pueden tener significado dentro de la amplia "oferta" SRI, pero pueden no resonar tanto para los individuos nuevos en la inversión SRI. La inversión socialmente responsable solía ser un término paraguas que capturó una amplia gama de estrategias, pero en los últimos años ha sido suplantada por términos tales como inversión ambiental, social y buen gobierno corporativo, inversión sostenible e inversión de impacto. La naturaleza intensamente personal de un enfoque orientado a los valores puede ser el aspecto más difícil de crear una cartera de inversión socialmente responsable. El punto de partida para la mayoría de los inversores es dar prioridad a las consideraciones basadas en valores compatible con una razonable rentabilidad ajustada al riesgo asumido en dichas inversiones.

            Algunos inversores que priorizan estrategias favorables al clima, gravitan hacia un enfoque "libre de combustibles fósiles" que excluye a las compañías de petróleo y gas, las compañías de servicios energéticos y las empresas de servicios públicos tradicionales. Otros inversores optan por un enfoque de "bajo carbono", con énfasis en reducir la huella de carbono al minimizar las emisiones de carbono y quieren hacer un "impacto" con un enfoque de "desinvertir-invertir" que combina inversiones libre de combustibles fósiles o de bajo carbono con inversiones que apoyan directamente la energía renovable. La equidad salarial, las condiciones de trabajo y el trabajo infantil son algunas de las cuestiones importantes que se abordan con las empresas de tecnología y los fabricantes de prendas de vestir. Algunas empresas de inversión participan activamente en los esfuerzos de incidencia política, colaborando con las empresas para tratar de influir en el comportamiento de las empresas mediante propuestas de accionistas, diálogo con la administración, educación de inversionistas y voto delegado.

             Algunos consejos para inversores interesados ​​en invertir socialmente responsable:
Determine el objetivo de inversión y el horizonte temporal; priorice qué consideraciones basadas en valores son "imprescindibles" y cuáles son "agradables de tener". Decida entre la alineación absoluta y direccional con los valores personales, sabiendo que a veces será imposible encontrar un fondo de inversión o ETF que se alinee completamente con sus valores personales. Comprenda las implicaciones (existen algunos trade-offs que conviene saber) de inversión asociadas con diferentes enfoques ISR. Puede haber compensaciones financieras asociadas con una estrategia de ISR. Por ejemplo, una estrategia sin combustibles fósiles o baja en carbono puede quedar rezagada en el mercado de renta variable si los precios del petróleo suben con fuerza y viceversa si el petróleo baja.
Los factores típicamente considerados en la selección de inversiones no ISR también se aplican al seleccionar una inversión ISR. La calidad del gerente, el desempeño histórico y los ratios de gastos deben ser consideraciones que ocupen igual importancia junto con las consideraciones del ISR en el proceso de selección.

             Por último, un posible enfoque para que los inversores construyan carteras de inversión socialmente responsable es que incluyan en sus carteras ETF o fondos que repliquen total o parcialmente  Índices de Sostenibilidad general o especializado en temáticas Ambientales (Agua, Bonos Verdes, Energías Renovables) o temática Social o también que esté indexado a algún Índice SRI cuya evolución sea igual o mejor que sus Índices Base de referencia. Por ejemplo, el Índice Social MSCI KLD 400 es un índice que incluye a 400 empresas estadounidenses con sólidas calificaciones ESG. Desde su inicio a principios de los 90, el índice ha producido resultados competitivos en comparación con el mercado de renta variable estadounidense más amplio, es decir el MSCI US Index.(Imágen 1)


         También en una presentación reciente de UBS llamada Sustainable Investment with ETF´s, muestra como los MSCI SRI Índices han obtenido una mayor rentabilidad ajustada al riesgo que sus Índices Base en el Mundo, USA, Europa y Oriente Medio, Japón, UK, Pacífico y Emergentes.(Imágen 2)