Tiene un claro sesgo hacia compañías cíclicas y una elevada concentración en sus principales posiciones, especialmente en las diez primeras. En 2024, estos sectores no lideraron el mercado, que estuvo impulsado principalmente por valores de crecimiento, concentrando las subidas en grandes compañías tecnológicas. El fondo se caracteriza por una gestión muy activa, con un enfoque en identificar compañías infravaloradas, situaciones especiales (como reestructuraciones) y pequeñas y medianas empresas. Esto implica desviaciones significativas respecto a su índice de referencia y un comportamiento diferencial frente al mercado.
Como consecuencia de este posicionamiento, y en línea con la composición actual de la cartera (según la última información disponible), su comportamiento tenderá a verse favorecido en entornos donde destaquen sectores como materiales, industria y, en general, estilos de inversión más orientados al value.
En conclusión, es una alternativa interesante siempre que se utilice como complemento dentro de una cartera bien diversificada, especialmente para aportar exposición a gestión activa y estilos más value.