Como afecta la subida de la luz a las inversiones

Son ya demasiadas las semanas en las que la luz no ha dejado de subir. Cada día marca un nuevo máximo en una escalada que parece no tener final. El precio de la luz ha reventado máximos, alcanzando la primera semana de septiembre los 140 euros /MWh . El mes de agosto cerró con una media de 105,94 euros, un 14% más que julio.

Por otro lado, las compañías eléctricas vuelven a encontrarse de frente con la polémica en plena escalada de precios. Según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), la gran mayoría de las empresas comercializadoras trasladaron adecuadamente a sus clientes los cambios en la factura que entraron en vigor el pasado 1 de junio y que trajeron consigo la creación de tres tramos horarios con distintos precios.

Sin embargo, un "número reducido" de estas compañías aprovecharon para encarecer el componente no regulado del coste de la energía, algo que la CNMC les había instado a no hacer en abril. "En casos puntuales, el término de energía medio facturado llega a ser un 30% superior al que correspondería", desvela el organismo.

Cómo afecta la inflación (y la subida de la luz) al ahorro de las familias

Como sabrás, el precio de la luz es uno de los componentes más importantes del IPC, índice con el que se mide la inflación de la economía. Actualmente, el IPC se sitúa en julio en el 2,9% interanual, la tasa más alta desde febrero de 2017, cuando marcó el 3%.

Bien, si la luz sube y la cifra del IPC también, tal y como está sucediendo en este momento, lo más probable es que la divisa se devalúe, es decir, pierda fuerza en los mercados. Esto supone menor capacidad para las familias y, por tanto, un menor ahorro.

Por ello, y a la vista de estas cifras, es fundamental encontrar el punto ideal entre nuestros ahorros y nuestras inversiones, ya que estas últimas han de compensar siempre la inflación para evitar perder dinero.

Y es que cuando una economía se encuentra en crecimiento, veremos una mayor inversión por parte de las familias, mientras que cuando estamos perdiendo poder adquisitivo debido a la inflación, vamos a priorizar el ahorro sobre el gasto y la inversión. Intentaremos protegernos y tener una mayor seguridad.

Fundamental: adapta tu cartera de inversión

Entonces, ¿qué hago? ¿Afectará a mi cartera de inversión esta subida de la luz junto con el IPC?

Ya sabes que una de las claves del éxito de una cartera de inversión pasa por establecer objetivos a largo plazo, sin tomar decisiones precipitadas ante situaciones como ésta que nos hagan “meter la pata”.

Pero aun teniendo esto en cuenta, siempre está bien revisar y rebalancear cada cierto tiempo nuestros activos para que se adapten a las diferentes situaciones y ciclos económicos por los que pasamos.

Para nosotros, sin duda, la mejor forma de hacerlo es con la ayuda de un profesional como un asesor financiero, que te ayudará a mantener tu cartera protegida y a adaptarla a tus necesidades y a las del entorno financiero con rapidez y rigor.

 

Opciones de inversión ante la subida de la luz

Como decíamos, muchos inversores tendrán que adaptar su cartera de inversión para batir el comportamiento de la inflación sumado al de la subida de la luz.

Estas son algunas opciones interesantes a tener en cuenta.

1. Imprescindible: diversificar la cartera

Aunque tengamos una estrategia conservadora en nuestras inversiones, diversificar la cartera es fundamental en entornos como éstos, es decir, “no poner todos los huevos en la misma cesta”.

La diversificación de la cartera de valores tiene como objetivo limitar la exposición a un solo tipo de riesgo, construyendo un patrimonio financiero que cuente con activos de distinta índole, sector u origen.

2. Acciones

Lo normal es que las compañías suban sus precios en un entorno de inflación (ya que sus costes se incrementan), para aumentar sus ingresos y, por lo tanto, sus beneficios. Esto convierte a las acciones en una muy buena forma de inversión en estas circunstancias.

3. Invertir en valores refugio

Los valores refugio son aquellos activos con menos volatilidad que otros y con un precio que suele aumentar al existir incertidumbre o el crecimiento económico se contrae. Un buen ejemplo de valor refugio es el oro, pero con un problema: para periodos de tiempo largos sí tiene una alta volatilidad. Por eso, para manejar este tipo de activos (entre otros) lo mejor es recurrir a asesoría financiera.

4. Apostar por vías como los bonos ligados a la inflación

Se trata de bonos cuyos rendimientos dependen del nivel de inflación que haya en el futuro. Son emitidos por los gobiernos, ya que cuando la inflación aumenta, recaudan más impuestos. Por eso, en esta circunstancia, se paga más a los bonistas. Es una buena forma de proteger el valor real de nuestros ahorros.

También podemos encontrar bonos corporativos ligados a la inflación, emitidos por empresas de suministro de servicios básicos en las que los ingresos tienen una alta correlación con la inflación. Este sería, precisamente, el caso de las eléctricas.

5. Fondos de inversión

Por supuesto, los fondos de inversión son fundamentales dentro de nuestra cartera, sobre todo si estamos asesorados por expertos que nos ayudarán a elegir los más adecuados. Por ejemplo, los fondos temáticos como invertir en Megatendencias, constituyen una tipología de inversión con mucho potencial.

Te recomendamos que eches un vistazo a los mejores fondos de inversión de 2021.

¿Invierto en eléctricas?

Uno de los sectores que suele actuar de escudo frente a la inflación es precisamente el energético. Y es que, según un análisis de Schroders, estas empresas superan la inflación el 71% de las veces y ofrecen una rentabilidad real anual del 9% de media.

Cuando hablamos de las eléctricas, nos referimos a un tipo de acciones defensivas, perfectas para ser complemento de una cartera de inversión a largo plazo. Dentro de este segmento de las denominadas “utilities” (empresas que prestan servicios básicos) la mayoría suelen mostrar beneficios estables, así como reparto de dividendos entre sus accionistas.

Además, los ingresos de los valores energéticos están ligados a los precios de la energía, clave de los índices de inflación. Por lo tanto, obtendrán buenos resultados cuando la inflación aumente.

Eso sí, en el caso de las eléctricas, podemos encontrar momentos puntuales de su ciclo en el que caigan o, simplemente, se mantengan planas. Es normal. Por eso, aunque puede ser una buena opción invertir en eléctricas, debemos tener este tipo de inversión dentro de una cartera diversificada, así como no dejarnos llevar por el pánico del corto plazo, siempre con el foco puesto en los objetivos a largo plazo.

La repetida pregunta: “Pero, ¿por qué sube tanto la luz?”

Llegados a este punto, probablemente te hayas hecho esta pregunta. Las razones de estas subidas son muchas. Eso sí, el Banco de España ha estimado que en torno al 70% de la fuerte subida de este primer semestre del año se debe al encarecimiento de los derechos de emisión de CO2 y de los precios del gas, materia que emplean las centrales de ciclo combinado.

En concreto, los derechos de emisión han llegado a superar los 54 euros por tonelada al arrancar el mes de agosto, cuando a principios de año cotizaban alrededor de los 33 euros. El precio del gas natural repunta ya hasta los 41,7 euros por MWh, según datos de Mibgas.

Además, hay que tener en cuenta el impuesto sobre el valor de la producción de la energía eléctrica, que grava con un 7% el valor de la generación de todas las centrales; y que, según el Banco de España “España muestra una volatilidad más elevada" que el resto de economías de la zona euro en el precio final de la electricidad que soportamos los consumidores.