¿Qué es la inflación y cómo se come tu dinero? Causas y tipos

¿Qué es la inflación y cómo se come tu dinero? Causas y tipos

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Que es la inflacion

En resumen: la inflación es la subida generalizada y sostenida de los precios de una economía, y se mide con el IPC. Cuando hay inflación, con el mismo dinero compras menos, así que el dinero parado pierde valor. El Banco Central Europeo intenta mantenerla en torno al 2% a medio plazo subiendo o bajando los tipos de interés. Para proteger tus ahorros a largo plazo, lo habitual es invertir una parte para intentar batirla, asumiendo algo de riesgo.

¿Cuántas veces has oído hablar de la inflación y te has preguntado qué indica este término exactamente? Entender este tipo de conceptos básicos es fundamental para asentar las bases de conocimiento sobre economía y para tomar mejores decisiones con tu dinero.

Vamos a intentar explicar de la manera más sencilla posible qué es la inflación, cuáles son las causas que la provocan, los tipos y cómo afecta a la macro y la microeconomía, es decir, a nuestro día a día.

Definición de inflación

Cuando hablamos de inflación nos referimos a una subida de los precios de los bienes y servicios de un país que es generalizada y sostenida en el tiempo. Es muy sencillo: cuando el nivel de los precios sube, puedes comprar menos con el mismo dinero.

Por lo tanto, la inflación hace que perdamos poder adquisitivo. Para medir este tipo de subidas se utilizan los denominados “índices”, en este caso el Índice de Precios al Consumidor, también conocido como IPC.

Tipos de inflación

En función de la magnitud o el porcentaje de aumento, podemos encontrar diferentes tipos de inflación:

Hiperinflación

Se produce cuando el aumento de los precios es mayor al 1.000% anual. La hiperinflación trae consigo enormes crisis económicas a los países, ya que el dinero pierde prácticamente todo su valor, incluso llegando a estar por debajo del precio del papel en el que está impreso. Un ejemplo es el caso de la Alemania de entreguerras, cuando el marco se depreció una barbaridad y los precios cambiaban cada día... ¡y hasta por horas!

Inflación galopante

Suele venir provocada por grandes cambios económicos en un país y se produce cuando se alcanzan niveles de inflación de 2 o 3 dígitos en un plazo, normalmente, de un año. Esto trae consigo que un producto pueda llegar a duplicar o triplicar su precio en ese periodo de tiempo.

Inflación alta

Es una subida de precios que superan el 3-4% pero no llegan al 10% anual. Si es un fenómeno temporal no es un problema importante, pero si persiste en el tiempo la erosión que produce en los ahorros también es muy fuerte.

Inflación moderada

Aquí la subida de precios se queda entre el 2% y el 4%, que está por encima de lo que los economistas consideran ideal para el crecimiento económico, pero no demasiado. Se considera que en estos niveles los bancos centrales tienen suficientes armas para actuar y llevar este nivel de inflación a una zona de control. 

Inflación controlada

Es una inflación moderada de subida de precios que ronda el 2% anual, es decir, una subida de los precios suave que se mantiene relativamente estable. Los bancos centrales de EEUU y Europa consideran que una inflación estable alrededor del 2% supone el mejor panorama para un crecimiento económico saludable. Desde 2021, el BCE tiene un objetivo simétrico del 2% a medio plazo: le preocupa tanto que la inflación se quede por encima como por debajo. Para conseguirlo actúa con su política monetaria y de tipos de interés.

Deflación

La deflación es la inflación negativa, es decir, un descenso generalizado y prolongado de los precios de bienes y servicios. Por norma general va asociada a las recesiones, tal como sucedió durante la Gran Depresión. El ejemplo más conocido es Japón, que vivió casi tres décadas con precios estancados o a la baja, hasta que la inflación volvió a partir de 2022. El problema de la deflación es que contrae el consumo y frena el crecimiento: si esperas que las cosas bajen de precio, pospones las compras.

¿Quieres saber cómo invertir para que la inflación no se coma tus ahorros? Más abajo te damos algunas pistas.

Por qué se produce la inflación

Una vez tenemos claro qué es la inflación y los diferentes tipos, lo más interesante es conocer el por qué se produce. Aunque a lo largo de los años ha habido cierta “controversia” sobre el motivo, lo cierto es que se puede producir por varias situaciones o contextos que suceden en un país en un momento determinado.

1. Incremento de la demanda

Este motivo de inflación es uno de los más comunes, ya que obedece a la ley de la oferta y la demanda. Se produce cuando la demanda de bienes está por encima de su producción o importación, por lo que los precios aumentan. Es decir, cuando se aumenta el consumo de un determinado bien y hay poca cantidad del mismo, más sube su precio.

¿Un ejemplo? El precio de las mascarillas al inicio de la pandemia, cuando su demanda era mayor a su oferta.

2. Inflación por costes

Este tipo de inflación se da cuando sube el precio de materias primas tales como la energía o el petróleo y, el “productor” de los mismos, busca mantener sus mismos beneficios. Es entonces cuando se produce un incremento de los precios.

Un ejemplo que todos podemos visualizar perfectamente es el de los billetes de avión. Las compañías los suben cuando el precio del petróleo sube, de tal forma que mantienen sus beneficios.

3. Inflación generada por expectativas o inflación autoconstruida

La inflación autoconstruida a aquella que se produce de manera anticipada y que puede hacer entrar en un “círculo vicioso”. Este tipo de inflación es común en algunos países en los que hay una inflación muy alta. Es entonces cuando los trabajadores piden un aumento en su salario para intentar contrarrestarla, lo que a su vez produce una subida de los precios que establecen los empresarios.

4. Inflación por aumento de la base monetaria

Cuando la base monetaria (cantidad de dinero de un país / economía) aumenta, también aumenta la demanda de productos más rápido que la oferta, lo que hace que suban los precios. En el último siglo esto ha sucedido en varias ocasiones con episodios de hiperinflación debido a decisiones de los Bancos Centrales.

Las tres primeras causas de la inflación son explicadas por la teoría keynesiana, mientras que la última procede de los monetaristas y la teoría cuantitativa del dinero.

Inflación a nivel macroeconómico

Cuando hablamos de las consecuencias de la inflación a nivel macroeconómico la primera es, obviamente, la subida de los precios. Es decir, todo es más caro como decíamos al inicio. Podemos comprar menos con lo mismo, lo que repercute finalmente en nuestra cartera, tal y como veremos después.

Eso sí, debemos tener claro que la inflación no tiene porqué ser un término con connotaciones negativas: una inflación baja o controlada nos muestra que la economía de un país se encuentra en un momento bueno, próspero, ya que los ciudadanos no están perdiendo poder adquisitivo y la gente consume, entre otros indicadores.

Se considera que una inflación controlada es beneficiosa para la economía de un país, principalmente para evitar posibles situaciones de deflación.
 

Cómo afecta la inflación al ahorro

En cuanto a cómo afecta la inflación a nuestro ahorro, podemos encontrar diferentes maneras. Una inflación alta afecta a nuestra economía doméstica en tanto en cuanto perdemos poder adquisitivo al tener nuestro dinero “bajo el colchón”. Es decir, si nuestro dinero está parado y la inflación sube, poco a poco perderá su valor: la inflación se lo irá comiendo. De ahí que muchas veces se hable del “monstruo de la inflación”.

En términos de sueldos, el Gobierno suele tener en cuenta la inflación al subir el salario mínimo interprofesional, y muchos convenios incluyen cláusulas para revisar los salarios con el IPC, pero no siempre es así.

Y, en lo que tiene que ver a los préstamos, debemos tener en cuenta que al subir la inflación por encima de lo esperado, los bancos centrales suben los tipos de interés para impedir que se desboque. Por lo tanto, si por ejemplo, tienes una hipoteca con interés variable, tu cuota aumentará.

Si no quieres perder dinero con la inflación, la solución pasa por invertir la parte de tus ahorros que no vas a necesitar en años. Los fondos de inversión son una de las formas más sencillas de hacerlo, porque te permiten diversificar y obtener rentabilidad a largo plazo, aunque con el riesgo de que su valor suba y baje por el camino.

Puedes comenzar por invertir 1.000 euros por ti mismo o apoyarte en un roboadvisor, que te construye una cartera según tu perfil con comisiones bajas. Para el dinero que vas a necesitar pronto, mejor una cuenta remunerada o un depósito, aunque apenas compensen la inflación.

Otros términos relacionados con la inflación

  • Reflación: el Estado estimula artificialmente la economía para superar una recesión.
  • Desinflación: Los precios suben, pero menos que antes, haciendo descender la tasa de inflación.
  • Inflación subyacente: es la inflación sin los precios más volátiles, la energía y los alimentos no elaborados. Sirve para ver la tendencia de fondo de los precios.
  • Estanflación: Se produce cuando aumentan a la vez la inflación y el desempleo mientras hay un estancamiento del PIB en momentos de crisis económicas.
  • Reduflación: es el proceso en el que diferentes productos, principalmente de alimentación y cosmética / droguería, se reducen en tamaño o cantidad, mientras que sus precios siguen siendo los mismos o aumentan

Preguntas frecuentes

¿Qué inflación es buena?

La mayoría de bancos centrales consideran sana una inflación en torno al 2% anual: suficiente para alejar el riesgo de deflación y sin erosionar demasiado el poder adquisitivo.

¿Cómo se mide la inflación en España?

Con el IPC que publica cada mes el INE. Para comparar entre países de la zona euro se usa el IPC armonizado. Te lo explicamos en qué es el IPC y cómo se calcula.

¿Qué inversiones protegen de la inflación?

A largo plazo, la renta variable ha sido históricamente uno de los activos que mejor la han batido. También existen bonos ligados a la inflación. Ninguna inversión garantiza batirla, y cuanto más rentabilidad buscas, más riesgo asumes.

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Este contenido se ha elaborado bajo un criterio editorial y no constituye una recomendación ni propuesta de inversión. La inversión contiene riesgos. Las rentabilidades pasadas no son garantía de rentabilidades futuras.

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