Cómo puede ayudarte un asesor a gestionar una herencia y otros ingresos extra.

Cuando fallece un ser querido, no sólo sentimos el dolor de su pérdida, sino que debemos enfrentarnos a muchas decisiones en las que nos habíamos parado a pensar, muchas de ellas financieras. La más importante, la herencia.

De pronto, tenemos en nuestras manos una cartera que no sabemos cómo gestionar; o pasamos a ser propietarios de unos inmuebles con los que no contábamos; o quizá nos enfrentemos a unas deudas imprevistas… Todo, además, con profundas implicaciones fiscales que no suelen ser fáciles de entender y solventar.

Es normal tener dudas y sentirse superado en estas situaciones complejas donde hay que tomar decisiones financieras relevantes en muy poco tiempo. Y es precisamente aquí donde más partido se puede sacar a la figura de un asesor financiero.

Su papel aquí será muy clave y puede ayudarnos en varios puntos decisivos.

A tomar mejores decisiones.

El asesor nos ayudará a poner todo en perspectiva y a ver qué opciones tenemos para esa herencia. Así podremos tomar una decisión más informada.

Máximo Pérez, agente financiero.

Desde qué parte debemos mantener en liquidez y cuál debemos invertir a largo plazo; si compensa alquilar la casa heredada o ponerla a la venta; si es mejor vender los fondos de inversión o cambiarlos a otros, qué hacer con los seguros o cómo aprovecharlos para pagar los impuestos por la herencia.

Un conjunto de asuntos en los que nos jugamos muchos miles de euros con los que la ayuda de un buen profesional puede ser más que rentable. Si queremos llevar el asunto nosotros mismos, sin ayuda, nos exigiría dedicar buena parte de nuestro tiempo a formarnos en estas materias para no meter la pata fácilmente.

A ganar tranquilidad fiscal.

El asesor también te permitirá despreocuparte o no tener que destinar tanto tiempo para analizar las implicaciones fiscales de la herencia o los efectos en el impuesto de sucesiones y en la declaración de la renta del siguiente año.

No es sencillo, sobre todo cuando la herencia incluye diversos activos y vivimos en un lugar diferente al fallecido, por ejemplo. Y, si lo hacemos mal, nos arriesgamos encima a una potencial multa de Hacienda.

Es clave aquí contar con la figura del profesional que nos dé la tranquilidad de estar haciendo bien las cosas, sin pagar de más.

A tomar decisiones más racionales.

Por último, y no menos importante, nos dará tranquilidad y racionalidad en momentos de emociones tan profundas que nos pueden llevar a tomar decisiones equivocadas, que pueden acabar siendo muy perjudiciales a largo plazo para nuestra salud financiera. En este sentido, puede resolver dudas sobre ese dinero que ayuden a evitar problemas familiares.

Por eso, los más precavidos y mejor organizados, además de dedicar tiempo a hacer un buen testamento, cuentan con el respaldo de un asesor que les ayude a diseñar la forma de repartir entre sus herederos la herencia que les dejará.

Así, cuando llegue el momento, este profesional proporcionará tranquilidad a la familia con todos estos asuntos financieros, para los que nadie tiene la cabeza en momentos tan complejos.

También para indemnizaciones, premios o venta de la empresa.

La herencia es sólo uno de los momentos en los que recibimos un dinero extra. Algo parecido nos sucede cuando recibimos una buena oferta por nuestro negocio. De un día para otro, afrontamos la necesidad de decidir si es una propuesta oferta o no, pensar qué hacer después con la suma de dinero que obtendremos de golpe, cómo debemos estructurar la operación para no pagar de más…

También ocurre lo mismo con los premios si, por ejemplo, nos toca la lotería o si recibimos una indemnización por despido. Son sólo tres ejemplos, pero en todos ellos un asesor financiero puede ayudarnos a tomar mejores decisiones.

Vamos a buscar un asesor que te ayude a gestionar ese dinero inesperado.

¿Con qué quieres que te ayude tu asesor?

¿Cómo es tu patrimonio sin contar inmuebles?

¿Cuánto puedes ahorrar al año?

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