Con la subida de las temperaturas, los mercados han pisado el acelerador, cerrando un primer semestre con importantes avances en prácticamente todas las plazas bursátiles del mundo y borrando, así, las caídas de mayo.

“Junio ha sido un mes extraordinario, que ha compensado las caídas que vimos en el mes anterior. Los primeros seis meses del año han sido excepcionalmente buenos, especialmente en Estados Unidos, donde se ha firmado en el mejor primer semestre del año desde 1997”, comenta Joaquín Casasús, director de Abante Asesores Gestión.

Así, al calor de los últimos avances en las negociaciones entre China y Estados Unidos, y ante la expectativa de próximas bajadas de tipos en Estados Unidos, los índices fueron subiendo en junio, para comenzar el segundo semestre con nuevas dosis de optimismo.

En Europa, el Euro Stoxx 50 ha subido un 5,89%, en línea con el resto de plazas europeas, a excepción del Ibex 35, que, aunque ha cerrado el mes en positivo -ha ganado un 2,16% en junio y un 7,7% en el semestre-, se ha desmarcado de sus homólogos europeos, que han registrado mayores avances: la bolsa de Londres se ha revalorizado un 3,7%, el DAX, un 5,7%, el CAC, un 6,4% y la bolsa italiana, un 7,2%

Al otro lado del Atlántico, las subidas han sido incluso mayores, con avances cercanos al 7%, que han seguido con la llegada de julio: se han marcado nuevos máximos, con el S&P 500 cerrando la sesión del lunes muy cerca de los 3.000 puntos.

Respecto al comportamiento de los mercados de renta fija, hay que destacar el cambio de tono de la Reserva Federal de Estados Unidos. En su última reunión, el organismo borró de su discurso el termino “paciente” y advirtió del incremento de las incertidumbres, lo que abrió la puerta a próximas bajadas de tipos de interés. Y aquí, como recuerda Casasús, la duda está en cuándo se van a producir: “La discusión ahora es si se van a bajar 50 puntos a finales de este mes. Hay quienes dan por hecho que se producirá ahora, mientras que hay otros analistas que creen que la Fed se tomará más tiempo”.

A la espera de lo que se produzca, este cambio de sentimiento ya se ha dejado sentir en el mercado de bonos y en el de divisas. El dólar se ha debilitado, moviéndose en los 1,14 dólares por euro, mientras que el bono español ha sido uno de los mejores activos en lo que llevamos de año, subiendo en precio cerca de un 20% por la caída de la rentabilidad. Aquí también conviene recordar que el Euribor ha firmado mínimos en junio, cayendo casi un 20%.

Con todo, junio sin duda ha estado marcado por lo que se podía esperar de la cumbre del G20. Tras las últimas noticias, los inversores ya estaban descontando la tregua comercial entre Estados Unidos y China. Después del esperado encuentro entre Donald Trump y Xi Jinping, de momento se ha frenado la imposición de nuevos aranceles y el veto a Huawei se ha desbloqueado. “Esto es un respiro para el mercado. Van a continuar las negociaciones, por lo que a esta tregua le esperan sus más y sus menos, pero lo razonable es que veamos un acuerdo a finales de año”, destaca Casasús.

En cambio, en Europa esa calma se ha visto truncada con los últimos mensajes que han llegado desde Estados Unidos. La administración Trump está estudiando imponer aranceles de unos 4.000 millones de dólares a Europa, lo que se está haciendo sentir en los índices del Viejo Continente.