Las idas y venidas de la guerra comercial, el Brexit y los miedos a una desaceleración económica son, en gran parte, los principales focos de atención que llevan moviendo a los mercados en los últimos meses y que han continuado, con fuerza, en la vuelta al cole.

Además, a esos ejes de incertidumbre que se han convertido en habituales hay que añadirles los últimos movimientos de los principales bancos centrales -con políticas más expansivas- y el rally histórico que vivió el petróleo a mediados de mes -tras el ataque a varias refinerías de Arabia Saudí-, con su posterior corrección, hasta el entorno de los 59 dólares para el barril de Brent y de los 54 para el barril de West Texas, que ha llegado mientras Arabia Saudí recuperaba los niveles de producción previos a los ataques.

En este escenario, septiembre se ha despedido con subidas generalizadas prácticamente en todos los mercados de renta variable. Así, el Ibex 35 ha sido el más alcista de los índices europeos, firmando su mejor mes desde enero, al subir un 4,90% en septiembre. Por su parte, el Dax Xetra se ha revalorizado un 4,09%, las bolsas de Francia y de Italia, un 3,60% y algo menos, un 2,79% ha subido la bolsa de Londres. Así, el Euro Stoxx 50 se ha revalorizado un 4,16%, acumulando una subida de casi el 19% en todo el ejercicio.

Al otro lado del Atlántico, septiembre ha sido menos alentador. Con todo, los principales índices han cerrado el mes en positivo: el Dow Jones ha subido un 1,95%, el S&P 500, un 1,72% y el Nasdaq Composite, un 0,46%. En lo que llevamos de 2019, las subidas en Estados Unidos rondan el 20%.

Después de vivir un agosto que fue de menos a más, los inversores han vuelto de las vacaciones con nuevas dosis de optimismo porque, como recuerda Ángel Olea, director de inversiones de Abante, a pesar de que existen riesgos en el horizonte, como el Brexit y la guerra comercial, es más probable que veamos, al final, que se resuelven de forma positiva para los mercados.

Así, a la espera de cómo finalice este ejercicio, el balance que se hace de lo que llevamos de año es muy bueno, aunque el último trimestre se haya iniciado a la baja, a la espera de que comience la temporada de resultados empresariales y con una oleada de datos macro algo desalentadores.

El PMI del sector manufacturero de la zona euro que se dio a conocer ayer, aunque cumplió con lo que esperaba el mercado, ha marcado su lectura más baja desde octubre de 2012, al situarse en los 45,7 puntos. La mayoría de los países más grandes de la zona euro han presentado datos débiles -a excepción de Francia, Países Bajos y Grecia-, con Alemania llevándose la peor parte, lo que ha reactivado los miedos a que la desaceleración vaya a más.

En Estados Unidos también hemos tenido datos macro. Se publicó el ISM manufacturero, que mostró su peor lectura desde junio de 2009, al situarse en el 47,8, por debajo de los 50,1 que se esperaba.