Mayo ha sido un mes muy intenso en los mercados, cuya evolución ha estado marcada por la geopolítica, que ha llevado a los inversores a dejar de lado los fundamentales. Sin embargo, pese a las incertidumbres políticas, los resultados de la bolsa global han sido positivos. Durante la primera parte del mes, la guerra comercial entre China y Estados Unidos centró la atención, pero en la segunda mitad, las dudas sobre Europa volvieron a preocupar a los inversores.

Así, el índice mundial de renta variable subió un 0,95% en moneda local en mayo y un 3,82% en euros, debido a la debilidad de la moneda única respecto a la mayoría de las divisas fuertes del mercado, como el dólar, yen japonés o el franco suizo. Sin embargo, y a diferencia de lo que vimos en abril, un euro débil no sirvió de impulso para las bolsas europeas en mayo. Aunque los datos macroeconómicos en Europa siguen siendo positivos, observamos cierto decaimiento en la fortaleza de los principales indicadores.

A nivel sectorial, se revierte la rotación del mes anterior, cuando los value lo hicieron mejor que los growth, y en mayo, los sectores más orientados al crecimiento se vieron beneficiados por la fortaleza de los datos en Estados Unidos. De esta forma, en moneda local, destacaron positivamente: tecnología (6,30%) y energía (2,35%), y, los que peor lo hicieron fueron financieras (-3,16%) y telecomunicaciones (-4,89%).

En términos de valoración seguimos observando las mejores oportunidades de inversión en los mercados de renta variable. Aunque consideramos que la bolsa estadounidense está cotizando a niveles menos atractivos, sí que vemos interesantes las de Europa, Japón y los mercados emergentes; sobre todo en la región de Asia-Pacífico.

Para leer el documento completo, puedes descargar el PDF