Agosto ha sido un mes de fuertes contrastes en los mercados financieros. El índice mundial de renta variable ha subido un 1,61% en euros y un 1,14% en moneda local. El impulso fundamental lo ha generado, de nuevo, la bolsa estadounidense, que se ha revalorizado un 3,7%, con Japón también aportando en positivo. La otra cara de la moneda la hemos encontrado en los países emergentes -no tanto por el mal comportamiento de sus mercados, sino por las fuertes caídas de algunas divisas- y también en Europa, que se ha visto arrastrada por la mala evolución de las bolsas italiana y española.

En el plano geopolítico, la guerra comercial entre Estados Unidos y el resto del mundo continúa siendo la principal preocupación, aunque ya se están empezando a producir ciertos avances.

Estados Unidos sigue presentando un comportamiento muy positivo gracias al soporte de los datos macroeconómicos -el PIB del segundo trimestre ha sido revisado al alza hasta el 4,2%- y a una gran publicación de resultados empresariales. En Europa, en cambio, agosto ha sido un mes negativo. Han vuelto las dudas sobre Italia y los bancos y, en nuestro caso, también se ha sentido con más fuerza el contagio de las crisis de Argentina y Turquía en algunas de nuestras grandes empresas.

nivel sectorial, se mantiene la dinámica de favorecer el crecimiento -y especialmente la tecnología- frente al valor. De esta forma, con el cierre del mes en moneda local, han destacado positivamente tecnología (6,37%) y sanidad (2,74%); mientras que los más penalizados han sido energía (-3,66%) y materiales (-3%).

En deuda gubernamental, hemos tenido un mes de apreciación en los denominados países “core”. Tanto el bono alemán como el estadounidense se han apreciado en agosto, pasando del 0,44% al 0,32% en el caso del alemán a 10 años, y del 2,96% al 2,86% en el del estadounidense a 10 años. Por su parte, la deuda periférica ha tenido un comportamiento negativo, especialmente la italiana, debido a las dudas respecto a las políticas económicas que puedan llevar a cabo sus políticos. En el bono español, que sigue siendo el activo más rentable de renta fija en lo que llevamos de 2018, también vimos cierto repunte, pero en menor escala.

Seguimos observando las mejores oportunidades de inversión en los mercados de renta variable. Aunque consideramos que la bolsa estadounidense está cotizando a niveles menos atractivos, sí vemos interesantes las valoraciones que presentan Europa, Japón y los mercados emergentes; sobre todo en la región de Asia-Pacífico. En lo que llevamos de año la bolsa estadounidense ha subido un 9%, la europea ha caído un 2% y los emergentes pierden un 6%, habiéndose producido un abaratamiento relativo de estas dos últimas.

Para leer el documento completo, puedes descargar el PDF