En la recta final de 2013, al igual que cada año, toca hacer balance de los asuntos que consideramos relevantes, encontrándose entre ellos la cultura financiera.

Llama la atención como, desde el año 2009, tras lo sucedido con el colapso financiero que se vivió a finales de 2008, el aumento de  la  cultura financiera ha pasado a ser una prioridad en la agenda de la OCDE, de los Bancos Centrales, de algunas entidades financieras e instituciones de lo más variopinto y del sistema educativo.

Este cambio de actitud respecto a un tema tan sensible y trascendente,  ha ayudado a que en 2013 se haya avanzado en el aumento de la cultura financiera de los españoles, e incluso en otros muchos países, donde  son múltiples las iniciativas y apoyos que se van sumando, para conseguir progresos significativos en los próximos años.

Cuando hablamos de educación y cultura financiera, estamos ante un reto que hasta hace poco no se habían planteado los distintos países, de ahí que el camino sea largo, porque  se trata de que la sociedad adquiera unos conocimientos en el campo financiero y económico, que pueda llevar a la práctica, para fortalecer las finanzas personales, así como la gestión de entidades públicas y privadas, de forma eficiente y con valores que hagan más sólido el edificio financiero de nuestra sociedad, como son la honestidad, el esfuerzo y la responsabilidad.

El Plan de Educación Financiera que lideran el Banco de España y la CNMV, en línea con las exigencias de la OCDE, se ha renovado en 2013 hasta 2017. El informe Pisa hará una encuesta o valoración de las competencias financieras de los estudiantes de 15 años, para el año 2015. En anterior lo llevó a cabo en 2012.

La reforma educativa apunta a que los temas financieros y sobre todo, lo relativo a los emprendedores, serán muy relevante. Lo que supone un avance, respecto a algo que hasta ahora no había tenido ningún interés en el mundo educativo, salvo en centros puntuales, y en los últimos años, pero con un sistema muy improvisado, que sin duda irá mejorando en los próximos años.

La información financiera ha ganado muchos adeptos en el año que despedimos, empujados por la necesidad de proteger sus ahorros y entender lo que está sucediendo. Todo ello lo refleja  la enorme cantidad de información financiera que se elabora y se consume cada día. El problema puede surgir, para aquellos que en lugar de formase, se deforman, ante la ausencia de una base educativa, que les permita distinguir la información veraz, de la que intenta manipularles.

El Nobel de Economía, el estadounidense Lars Peter Hansen, afirmaba en una entrevista en Perú a mediados de este mes de diciembre, que “se debería enseñar a los niños los riesgos de invertir”. De hecho en EEUU están surgiendo múltiples iniciativas que van en esa dirección.

El reto para el año próximo, así como para los siguientes, está en que el mundo educativo de nuestro país, se implique de forma generalizada, en la  conveniencia de formar a profesores y alumnos, desde edades tempranas. Algo que hasta ahora no se había llevado a cabo y que requiere del esfuerzo de todos nosotros, para que se haga correctamente, es decir, formando e instruyendo, evitando el adoctrinamiento ideológico o comercial. Por todo ello, el mundo financiero debe apoyar, pero sin interferir en la relación profesor-alumno.

Cada año haremos el balance de los progresos sociales en materia de educación financiera, así como de las iniciativas que irán teniendo más éxito a lo largo del tiempo, porque no estamos ante una moda, sino ante un reto y un objetivo social, como es : “Enseñar al que no sabe” en asuntos económicos  y financieros.

María Jesús Soto

Directora de Inversis Banco en León