¿Eres de los que les gusta programar las actividades de sus vacaciones? ¿O Prefieres ir a la aventura, dejando que el azar sea el que te dirija? Seas como seas nunca está de más reservar algún día previo a las vacaciones para organizarte,  pensar  y visualizar, aunque sea de forma superficial, dónde vas a estar y qué es lo que vas a hacer. Desde el Observatorio Inversis queremos ayudarte con algunos consejos para aprovechar esos días sin que tus finanzas personales acaben tiritando.

La salud es lo primero 

Igual que es recomendable hacer un chequeo al coche, sobre todo cuando va cumpliendo años, ¿por qué no pedir cita para una revisión médica? Además, ten en cuenta que para disfrutar de las vacaciones de la manera más saludable debes: - Protegerte de las altas temperaturas y de posibles golpes de calor - Tener cautela con alimentos y bebidas - Y, si viajas al extranjero, enterarte de cómo es la atención sanitaria en el país en cuestión, de la necesidad o no de vacunaciones (¡más vale consultarlo con tiempo!) e incluso de si te conviene contratar algún seguro particular.

Presupuesta tus vacaciones haya viaje incluido o no

Elabora un presupuesto de tus vacaciones. Estos días de descanso suelen estar relacionados con viajes: que si escapadas a rincones desconocidos, que si visitas a familiares… Pero hay quienes aprovechan algunos días  para quedarse en su lugar de residencia habitual, sea por motivos económicos, de salud o simplemente porque les apetezca. Para ellos también va esta recomendación y es que aunque no gastes en viaje ni hospedaje, seguramente celebres comidas o cenas con los amigos, quedes a tomar pinchos o asistas a espectáculos culturales o deportivos. ¿Por qué no pensar en cuánto dinero te puede suponer todo ello?

Evita gastos imprevistos sabiendo el tiempo que hará

Antes de hacer la maleta acuérdate de tu madre… y echa un vistazo al tiempo que va a hacer. Olvidarse de este paso puede ocasionarte muchos gastos imprevistos innecesarios. Tampoco vayas al extremo contrario y llenes la maleta con los clásicos ‘por si acaso’. Simplemente asocia la idea de hacer la maleta con mirar las temperaturas máximas y mínimas, la humedad de la zona, el viento, las probabilidades de lluvia y las actividades que realizarás. Con lo que te ahorres seguro que podrás darte algún capricho.

No seas tímido, los cupones descuento están para usarlos

Como lo lees: ¿pagarías el precio íntegro de un bien al que está asociado un descuento de, por ejemplo, el 50% únicamente porque te da vergüenza mostrar ese cupón? Existen numerosas webs que te ofrecen tanto rebajas como regalos por la compra de distintos artículos, sobre todo relacionados con la alimentación y el bienestar. ¡Aprovéchalos! Bucea por esas webs y por las páginas y redes sociales de tus marcas favoritas, puede que tengan abiertos concursos o promociones interesantes. Participa en las que quieres y, quién sabe, ¡a lo mejor eres tú el afortunado! ;-)

Y a la hora de pagar ¿Efectivo o tarjeta?

Hablamos del dilema de siempre, ¿pagar en efectivo o con tarjeta? Ambas opciones conviven sin problemas también en vacaciones. Para los grandes pagos puedes echar mano de la tarjeta y apuntar o memorizar lo gastado, que si no el dinero se esfuma. Para compras más ligeras el efectivo es el ideal. Echa un ojo a la localización de los cajeros de tu entidad en el lugar donde pases las vacaciones. Puede serte de mucha utilidad en casos puntuales. En definitiva, pequeños gestos que pueden hacerte ahorrar ya no solo unos cuantos euros, sino pérdidas de tiempo. Y si ya el tiempo es el oro más preciado que tenemos, ¡en vacaciones su revalorización alcanza límites insospechados!    

Observatorio Inversis