El diseño de la  nueva serie denominada “Europa”, en honor al personaje de la mitología griega que da nombre al continente,  ha dejado atrás a la tecnología propia del siglo XXI. Modificados visualmente, ambas series se distinguen con facilidad mediante el triple método “toque-mire-gire”:

-En los bordes derecho e izquierdo del papel, hay unas líneas cortas en relieve pensadas para una fácil identificación, sobre todo, para las personas con problemas de visión.

-Al tacto, la textura es más firme y resistente.

-El número es de un llamativo color verde esmeralda que cambia al azul oscuro, provocando un reflejo metálico.

-La marca de agua y el holograma muestran un retrato de Europa.

Un conglomerado de perfección y seguridad que se ha pasado de vueltas en diferenciación con respecto a la primera versión del 2002 y que se ha traducido, en términos prácticos, a que  el papel moneda da problemas a la hora de utilizarlos en máquinas automáticas de cobro como las de los parking, expendedoras y oficinas bancarias. Esto hace que en numerosas ocasiones haya sido acusado… ¡de billete falso!

Y es que, pese a que, meses antes de la puesta en circulación -2 de mayo de 2013- del  nuevo billete de cinco euros, el BCE llevó a cabo una amplia campaña informativa al respecto,  los detectores todavía no reconocen la nueva versión -tecnológicamente mejorada- como auténticos y los rechazan. La razón, como podéis deducir, es simple: muchos dispositivos autentificadores de billetes no se han adaptado al nuevo diseño y sólo están preparados para detectar y aceptar los billetes antiguos.

La solución pasa por una simple actualización del software de las máquinas. Un proceso rápido -de unos cinco minutos- y que no conlleva grandes gastos. En concreto, el coste de licencia del software oscila entre los 4 y los 15 euros, a lo que habría que añadir el servicio técnico y costes de asistencia.

Se prevé que a finales de este año el 80% de los billetes de 5 euros en circulación pertenezcan ya a la nueva serie. La fecha en la que  los billetes clásicos dejarán de tener curso legal se anunciará con suficiente antelación, según ha informado el BCE.  No obstante,  los billetes mantendrán su valor por tiempo indefinido y podrán cambiarse en cualquier momento en los bancos centrales nacionales de la eurozona.

El BCE prevé poner en circulación en los próximos años, y a partir del 2014, los nuevos billetes de 10, 20, 50, 100, 200 y 500 euros con la incorporación en todos ellos de los  elementos de seguridad propios del pionero de la versión “Europa”. Esperemos que, en esta ocasión, no haya imprevistos de última hora.

Publicado en el Observatorio Inversis.