Columbia Threadneedle Investments
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Prevemos unas rentabilidades más bajas - Joshua Kutin, Director de Asignación de Activos Norteamérica

Prevemos unas rentabilidades más bajas - Joshua Kutin, Director de Asignación de Activos Norteamérica

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La renta variable está experimentando su trayectoria alcista más larga jamás registrada. Desde los mínimos del mercado bursátil de marzo de 2009 durante la crisis financiera —exceptuando el último trimestre de 2018—, los mercados de renta variable casi no han dejado de avanzar En lo que va de año, el índice FTSE World y el S&P 500 han cosechado unas sólidas rentabilidades de dos dígitos.

Al mismo tiempo, hace casi cuatro décadas que los mercados de deuda van ascendiendo, hasta el punto en que casi una tercera parte del mercado de renta fija mundial se negocia ahora con rendimientos negativos. Solamente en los 10 meses transcurridos hasta finales de octubre de 2019, el índice FTSE World Government Bond se ha anotado unos resultados de casi un 7% en dólares.1

En este comienzo de 2020, esto dificulta, cuando menos, las decisiones de asignación de activos, sobre todo dada la creciente probabilidad de una recesión en los próximos cinco años. Ahora bien, esto no significa que los inversores no puedan esperar unas rentabilidades positivas, sino simplemente que estas seguramente serán más bajas que en los últimos años.

Rentabilidades de un dígito a medio plazo

En los próximos cinco años, prevemos que todos los activos de riesgo obtengan unas rentabilidades anuales de un dígito. El pronóstico es que las acciones estadounidenses rindan en torno al 6% anual y las de mercados emergentes, un 8% anual en el mismo periodo.2

No obstante, dada la importancia del desenlace de las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China, el momento de comprar o vender en los mercados emergentes será clave: los índices de renta variable de los mercados emergentes dependen en gran medida de la evolución de Asia, donde están domiciliadas más de un 70% de las compañías que componen el índice MSCI Emerging Markets. Una resolución positiva de las discusiones comerciales en curso entre Estados Unidos y China beneficiaría a la renta variable en general, y más especialmente a la de mercados emergentes.

Durante el próximo año, no prevemos que se produzcan cambios significativos en los mercados de deuda, lo que significa que las perspectivas de obtener plusvalías en esta clase de activos son mínimas. Esto hará que sean muy distintos de los de 2019, cuando el giro drástico de la Reserva Federal estadounidense, que recortó los tipos de interés tres veces durante el año, impulsó el repunte del mercado de renta fija. En los últimos 12 meses, los rendimientos de los títulos del Tesoro estadounidense a 10 años han caído de más del 3% a apenas algo más del 1,8%.3

En cambio, en 2020, esperamos aprovechar oportunidades de negociación dentro de unos rangos de rentabilidad específicos en renta fija, especialmente porque está disminuyendo la probabilidad de que la Fed recorte más los tipos. Por lo general, anticipamos que los rendimientos fluctuarán en un rango de unos 0,25 puntos porcentuales, lo que genera unas oportunidades de negociación moderadas, pero no desdeñables.

En renta variable, la situación es similar. Al acercarnos a 2020, la renta variable sigue experimentando una fuerte dinámica, aunque se observan algunos repuntes de la volatilidad, lo que no es un buen augurio para esta clase de activos. En cambio, consideramos que la selección de valores presenta más oportunidades que la asignación de activos o las apuestas geográficas.

Acontecimientos a los que estar atentos

Con todo, los factores geopolíticos serán importantes tanto para los mercados de renta variable como los de renta fija en 2020.

El Brexit sigue acaparando bastante atención, y el desenlace final para el Reino Unido aún no está nada claro. Las negociaciones del Brexit se dejarán sentir en la libra esterlina, por lo que estamos vigilando de cerca la sensibilidad de todas nuestras posiciones a los movimientos de esta divisa. Al iniciar 2020, mantenemos una posición relativamente neutral en la libra esterlina y los «gilts» británicos.

No obstante, el tema dominante en 2020 serán las elecciones estadounidenses, y prevemos que estas representarán un factor de incertidumbre adicional para los mercados. Si bien al presidente Trump le preocupa claramente el comportamiento del mercado bursátil de Estados Unidos, a medida que se acerque la fecha de las elecciones, se centrará más en la estrategia electoral. Dado que a los principales Estados disputados no les importa tanto la bolsa estadounidense, esto podría implicar menos medidas de la Casa Blanca favorables al mercado en el próximo año.

De cara a 2020, parece poco probable que los inversores vayan a obtener tan buenas rentabilidades de inversión como en 2019, sobre todo dados los actuales riesgos de recesión.

Cobrará vital importancia mantenerse flexible. Estaremos atentos a los indicios de que un eventual repunte en Asia se extienda más allá del continente, lo cual resultaría muy propicio para los mercados de renta variable. A muchos inversores les pilló por sorpresa el giro de la Fed en 2019. Por consiguiente, también prestaremos atención a cualquier cambio de rumbo de los bancos centrales de todo el planeta.

1Fuente: Bloomberg, 2019.

2Fuente: Columbia Threadneedle Investments (modelo interno), 2019.

3Fuente: cnbc.com, 2019.

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