"Bitcoin sobreviviría a una guerra nuclear": por qué este experto no vende aunque se haya desplomado en 2026
¿Es Bitcoin un activo especulativo más, o estamos ante algo cuya dimensión real todavía no hemos terminado de entender? ¿Qué supone una caída del 50% desde máximos para quien lleva años estudiando Bitcoin en profundidad? ¿Y qué puede significar para quien todavía no ha dedicado tiempo a entenderlo?
En esta nueva edición de Finect Talks hablamos con Álvaro D. María, periodista, escritor y uno de los divulgadores de Bitcoin más reconocidos en español. Autor de La Filosofía de Bitcoin y Micropolis: Más allá del Leviatán, y CEO de BTC Consulting 360º, Álvaro lleva años defendiendo que Bitcoin es mucho más que un gráfico que sube y baja: una revolución de la propiedad que puede cambiar la forma en que nos organizamos políticamente.
La caída del 50%: quién resiste y quién no
En el momento de la grabación, Bitcoin acumulaba una caída de alrededor del 50% desde máximos históricos. Para Álvaro, ese tipo de corrección no es una anomalía, sino el momento en que se separa quien tiene convicción de quien entró por el ruido. "El que está convencido está muy tranquilo. Está aprovechando la situación. El que se prueba es el futuro bitcoiner que ha entrado en máximos con el fomo y la intención de pensar que esto se le iba de las manos", explica.
La volatilidad extrema de Bitcoin tiene, a su juicio, una causa estructural clara: la oferta fija. A diferencia de las materias primas o las monedas fiduciarias, no es posible emitir más Bitcoin cuando la demanda se dispara. Eso hace que los picos de apalancamiento —cuando muchos compran endeudados— generen subidas verticales seguidas de liquidaciones en cadena. "La naturaleza de la oferta inelástica de Bitcoin, junto a la naturaleza humana de forrarse, hacen que estos movimientos sean bastante habituales", señala. Y añade un dato que da perspectiva: la última corrección del 50% tuvo el suelo en 17.000 dólares, la anterior en 3.000. Esta ha tenido el suelo en 65.000.
Bitcoin no es solo dinero: es una nueva forma de propiedad
Álvaro sitúa el origen de Bitcoin en el movimiento cypherpunk de los años 90: un grupo de tecnólogos, criptógrafos e informáticos que detectaron que el ámbito digital había eliminado la privacidad en casi todas las esferas de la vida. "En el ámbito digital siempre hemos carecido de privacidad. La privacidad es la posibilidad de revelarse selectivamente: yo elijo si quiero revelar mi información a un tercero o no", explica.
Pero lo que Satoshi Nakamoto creó, a su juicio, excedió con mucho ese objetivo inicial. Al resolver el problema de los terceros de confianza en el ámbito digital, Bitcoin construyó algo más amplio: un registro de la propiedad descentralizado en el que la propiedad depende únicamente del conocimiento. "Por primera vez en la historia de la humanidad tenemos una forma de propiedad nueva que no puede quitarte un Estado, que se extrae de la lógica de la violencia, porque al hacerla depender del conocimiento puedes protegerla simplemente guardando secreto", afirma.
El ejemplo que pone es concreto: si quieres dejar en herencia una parte importante de tu riqueza en Bitcoin, basta con transmitir un conjunto de palabras. Sin notario, sin registro público, sin intermediario. "Con un conjunto de palabras, todo el patrimonio que tenías ahí ya está, sin tener que pedir permiso a nadie", dice. Es, en su lectura, una recuperación de control sobre la propiedad que los estados han ido erosionando de forma sistemática.
La volatilidad y la comparación con el oro
Una de las críticas más habituales a Bitcoin es que no genera flujos de caja ni dividendos, lo que hace imposible valorarlo como se valora una empresa. Álvaro no lo niega, pero señala que eso no es un defecto exclusivo de Bitcoin: el oro tampoco tiene flujos de caja. "Es un activo real. Se puede ver mucho más como la demanda de un seguro: si crees que hay incertidumbre política, incertidumbre económica, Bitcoin es un lugar muy bueno para investigar lo que es y para qué te puede servir", argumenta.
La comparación con el oro le resulta especialmente útil para entender la propuesta de valor. Bitcoin tiene oferta fija, es fácil de dividir, fácil de verificar y portátil. Todas las propiedades que han hecho históricamente atractivos a los activos de reserva de valor, perfeccionadas mediante software. "Si pudiésemos perfeccionar el oro con software, saldría algo muy parecido a Bitcoin", resume.
ETFs, institucionales y estados: ¿Bitcoin domesticado o Bitcoin ganando?
La entrada masiva de fondos cotizados, bancos e inversores institucionales en Bitcoin genera una pregunta incómoda para los bitcoiners de primera hora: ¿está siendo domesticado el activo que nació precisamente para escapar de ese sistema? Álvaro lo ve al revés. "Creo que estamos ganando completamente", afirma.
Su argumento: lo mismo que ocurrió con la pólvora. Las ciudades que la prohibieron para proteger su modelo de defensa basado en murallas y caballería fueron conquistadas por quienes la adoptaron. Los estados, las empresas y los bancos que acumulen Bitcoin tendrán en el futuro mayor poder de compra que sus alternativas. "Bitcoin es una nueva forma de propiedad muy bien diseñada para atesorar riqueza a largo plazo. No es un activo, es el activo que más ha revalorizado en la historia, a pesar de correcciones del 50%", dice.
El hecho de que Trump asistiera a una conferencia de Bitcoin a pedir apoyo lo ilustra bien: una comunidad de entre 25.000 y 30.000 personas que han acumulado riqueza a través de Bitcoin tiene hoy un poder de influencia sobre la política que sorprende incluso a quien lleva años en el sector. "El hecho de ver a un presidente del país más poderoso del mundo teniendo que ir a una conferencia de Bitcoin a mendigar votos da cuenta del poder de negociación tan increíble que está ganando esta comunidad", señala.
La competencia cuántica y otras amenazas: qué es real y qué es ruido
Preguntado por los riesgos que realmente le preocupan, Álvaro hace una distinción importante: hay riesgos para Bitcoin como protocolo y hay riesgos para sus usuarios. La computación cuántica, uno de los argumentos más citados para cuestionar la seguridad de Bitcoin, pertenece en su opinión más al segundo grupo que al primero.
Técnicamente, la computación cuántica podría comprometer las firmas criptográficas que protegen los monederos. Pero el coste económico de ejecutar esos ataques, combinado con la fragmentación de los monederos de los grandes tenedores, hace que en la práctica la amenaza sea gestionable
"Cuando ves el riesgo, el coste de conseguir simplemente acceder a uno ya excede con mucho la potencial recompensa", explica. Además, el código de Bitcoin puede actualizarse para incorporar firmas resistentes a la computación cuántica —ya hay propuestas en desarrollo—, del mismo modo que el barco de Teseo puede cambiar todas sus piezas manteniendo el concepto.
Hay una imagen que Álvaro usa para ilustrar la resiliencia del protocolo y que resume bien su visión sobre los riesgos de Bitcoin: "Bitcoin lleva más de 13 años funcionando sin una sola denegación de servicio. Sobreviviría a una guerra nuclear, porque al final no son más que copias de un registro distribuidas y hay más de 100.000 copias, hasta en satélites", afirma. Para destruir Bitcoin harían falta condiciones tan extremas que, a su juicio, resultan prácticamente inconcebibles. El protocolo no depende de ningún servidor central, de ninguna empresa ni de ningún gobierno. Mientras quede un solo nodo en pie, el registro sigue existiendo.
Las prohibiciones regulatorias tampoco le quitan el sueño. Bitcoin funciona independientemente de lo que decidan los estados, porque es un registro de la propiedad descentralizado. El Estado es uno más dentro de él, no tiene más poder por hacer leyes. Lo que sí podría afectar es el precio y la adopción, pero no el funcionamiento del protocolo. "No son riesgos para Bitcoin, son riesgos para nosotros", aclara.
Inteligencia artificial y Bitcoin: competencia o complemento
El desplazamiento del foco hacia la inteligencia artificial —con las salidas a bolsa de SpaceX, OpenAI y Anthropic acaparando atención e inversión— es, para Álvaro, uno de los motivos concretos de la corrección actual del precio de Bitcoin. El coste de oportunidad pesa. "Mucha gente ha dejado Bitcoin a un lado para intentar entrar en todas estas opciones de inversión en inteligencia artificial. Creo que ese es uno de los principales motivos de la caída del precio", dice.
Pero a medio plazo lo ve como una oportunidad, no como una amenaza. La inteligencia artificial va a generar cantidades ingentes de riqueza. Y esa riqueza necesitará aparcarse en algún sitio. "La IA va a crear una cantidad de riqueza gigantesca, pero ¿dónde se va a aparcar esa riqueza? Con que una parte chiquitita vaya a Bitcoin, vamos a ver revalorizaciones espectaculares", sostiene.
Ahora es el momento de estudiar Bitcoin, precisamente por la caída
Para quien lleva tiempo con curiosidad sobre Bitcoin pero no ha dado el paso, Álvaro tiene un argumento que va más allá del precio. Entender Bitcoin, dice, es en sí mismo transformador, independientemente de si se compra o no. "Comprender Bitcoin es una de las cosas más valiosas que te pueden pasar en la vida, porque es algo que te cambia completamente el chip respecto de cómo comprender el resto de la realidad", afirma.
Y para quien sí quiera entrar, el momento de caída tiene una ventaja práctica: menos ruido, menos gente moviéndose por euforia, más espacio para estudiar con calma. "Cuando el precio de Bitcoin baja mucho, no se queda nadie que no esté aquí por convicción. Tienes mucho menos ruido. Puedes centrarte más en tratar de comprenderlo y hacer los procesos con calma, sin prisas", explica. Su advertencia para quien entra en máximos, en cambio, es que su primera experiencia probablemente sea mala: comprará antes de una corrección similar y puede alejarse del activo sin haberlo entendido realmente.
Su consejo de inversión final, al margen de Bitcoin, apunta a un nombre concreto: Emérito Quintana, gestor de Patrimonio Global, al que considera la persona más brillante del mundo de la inversión en español. Las cartas anuales de Quintana son, a su juicio, lectura obligatoria para cualquiera que quiera entender cómo funcionan las empresas y, con ellas, cómo funciona el mundo.
Además, en el Finect Talks de esta semana...
Antes de la entrevista, en la sección de El Corrillo, Alicia y Antonio repasan lo más relevante publicado esta semana en Finect.com: qué significa realmente el memorándum entre EEUU e Irán para los mercados y por qué no es lo mismo que un acuerdo de paz, las razones de Allianz GI para mantener la cautela pese al acuerdo, por qué Fidelity considera que ahora empieza la parte difícil de la desescalada, qué puede esperar el inversor de la salida a bolsa de SpaceX mirando lo que pasó con otras grandes tecnológicas y por qué Bank of America tiene el Mundial de Fútbol en su radar como variable macroeconómica.
Después, en la sección Escucha, no te compliques, en colaboración con Finizens, Kevin Koh Maier responde a una de las preguntas que más están rondando a los inversores indexados: con las salidas a bolsa de SpaceX, OpenAI y Anthropic, ¿me van a obligar a comprar estas empresas a cualquier precio? ¿Qué supone todo esto para la diversificación de una cartera de fondos indexados?
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Este contenido se ha elaborado bajo un criterio editorial y no constituye una recomendación ni propuesta de inversión. La inversión contiene riesgos. Las rentabilidades pasadas no son garantía de rentabilidades futuras.