El resultado no ha sido el que esperaban los mercados financieros y mucho menos Theresa May. En lugar de ampliar la mayoría del partido Conservador y cumplir así el objetivo de la Primera Ministra, Reino Unido tiene ahora un Parlamento en minoría, sin un solo partido que ostente el control global, a tan solo unos días de que arranquen las negociaciones sobre el brexit el 19 de junio. Tarde o temprano, May será castigada por su propio partido.


Sin embargo, para los mercados financieros, la lección no es tan obvia. Evidentemente, a los inversores no les gusta la incertidumbre o la perspectiva probable de que se repitan las elecciones generales a su debido momento. Pero tampoco les agrada la idea de un brexit duro, con un Reino Unido fuera del mercado único y dela unión aduanera del UE, tal y como May había prometido.



Impacto en la divisa y en los mercados


La libra ha perdido casi un 2% frente al dólar esta madrugada, después de que el sondeo a pie de urna publicado al cierre de los colegios electorales apuntara inesperadamente a un parlamento en minoría. El FTSE All Share ha repuntado en la apertura del mercado. Una libra débil se traduce en mayores ganancias a corto plazo para muchas de las grandes empresas del FTSE 100 que dominan el FTSE All Share y que obtienen la mayor parte de sus beneficios en el extranjero. El índice de mediana capitalización (FTSE 2050) se ha debilitado ligeramente.


El año pasado, la depreciación de la divisa impulsó al índice general de renta variable, una relación que bien podríamos ver de nuevo en las próximas semanas. Sin embargo, la renta variable británica podría seguir comportándose peor que la de otros mercados desarrollados importantes, especialmente la zona euro. El MSCI Eurozone Index ha repuntado casi un 20% desde comienzos de año, prácticamente el doble que el FTSE All Share en dólares.


Ya vivimos otra época de incertidumbre sobre la configuración del gobierno tras las elecciones de 2010, cuando los Conservadores tardaron casi una semana en lograr una coalición gobernante. En esta ocasión, los mercados financieros se mantuvieron sorprendentemente tranquilos. No obstante, vivíamos bajo la sombra de la crisis financiera mundial y las turbulencias reinaban en la zona euro. Ahora soplan vientos más favorables al otro lado del Canal, mientras que la incertidumbre sobre el futuro del Reino Unido es profunda y autoinfligida.


El Reino Unido es una de las pocas economías que han visto reducidas sus perspectivas de crecimiento en las últimas estimaciones de la OCDE. Ese mismo informe también muestra que es el único país desarrollado importante que endurecerá sustancialmente su política fiscal en los dos próximos años. Estamos ante una situación insólita, tanto desde el punto de vista político como económico.



Consecuencias para la inversión 


Las cuestiones que más importan a los inversores en el mercado británico son el ritmo y la forma en que se desarrollará el brexit, la postura a corto plazo respecto a la política fiscal y monetaria, y la fortaleza subyacente de la economía del Reino Unido. Las perspectivas a corto plazo para la economía y política monetaria no han cambiado con este resultado inesperado. Sin embargo, la futura política del Reino Unido frente al brexit, y posiblemente frente a otros muchos asuntos, se antoja ahora mucho más incierta. El mensaje principal para los inversores es de cerca este proceso.



Nota de mercado - Market Insights