En febrero, los precios de los activos avanzaron en todas las regiones por segundo mes consecutivo. La confianza de los inversores mejoró notablemente gracias a una combinación de optimismo en relación con las negociaciones comerciales entre EE. UU. y China, una postura considerablemente más flexible por parte de la Reserva Federal estadounidense y la implantación de medidas de estímulo en China.

Mientras que el optimismo prevalece en los mercados ante las promesas de estímulo en China, la realidad es que fuera de EE. UU. los datos económicos continúan siendo débiles. No obstante, aunque la desaceleración en las cifras de inversión de capital está frenando la actividad industrial, el gasto en consumo se mantiene en niveles más sólidos por el momento gracias a la fortaleza de los mercados laborales y la reciente bajada en el precio del crudo. 

En el plano económico, el crecimiento sigue avanzando con paso firme en EE. UU. La publicación postergada de la cifra del PIB en el cuarto trimestre reveló que su expansión se había moderado de un 3,4% intertrimestral anualizado en el tercer trimestre a un porcentaje (aún superior a la tendencia) del 2,6% en los últimos tres meses de 2018.

En Europa, persistieron los signos de debilitamiento, pese a que la segunda estimación del crecimiento trimestral en el cuarto trimestre se mantuvo en el 0,2%, pero la expansión de Francia fue superior a la prevista. Por el contrario, la economía alemana no consiguió crecer ni un ápice en los últimos tres meses de 2018. El dato anticipado del PMI compuesto de la zona euro mejoró hasta los 51,4 puntos, pero el subcomponente de la manufactura cayó por debajo de los 50 lo que fue un reflejo de la clara contracción en la actividad de fabricación.

En cambio, no todas las encuestas de actividades resultaron decepcionantes. La confianza de los consumidores mejoró por segundo mes consecutivo, y se observaron signos de notable recuperación en las matriculaciones de automóviles, dato que sugiere que el sector automovilístico comienza a ajustarse al nuevo régimen de emisiones.

La incertidumbre en relación con el Brexit continúa perjudicando a la confianza empresarial conforme se aproxima la fecha límite del 29 marzo para la salida oficial del Reino Unido de la UE. En este contexto, el PMI de servicios británico cayó hasta los 50,1 puntos, y un buen número de los directores encuestados señalaron al Brexit como la principal razón de la mayor debilidad en la demanda.

En el momento de redactarse el presente informe, Theresa May trata de obtener de la UE concesiones en relación con la cuestión de la salvaguarda (backstop), cuyo objetivo es evitar el establecimiento de una frontera física entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda tras el Brexit. Si la primera ministra consigue asegurarse una enmienda de la cláusula sobre dicha frontera, lo más probable es que plantee otra votación sobre su acuerdo para el Brexit a mediados de marzo.

De especial importancia es el hecho de que, en caso de no obtener la aprobación del Parlamento, May tiene prevista otra votación en la que los diputados tendrán que decidir si aceptan salir de la UE sin un acuerdo. Votaciones recientes en la Cámara de los Comunes sugieren que existe una amplia mayoría en contra de dicha opción. Por su parte, los mercados están cada vez más convencidos de que hay una mayor probabilidad de externder las negociaciones del artículo 50 que una salida sin acuerdo, circunstancia que ha servido para que la libra avance un 1,1% con respecto al dólar a lo largo del mes.

En los mercados emergentes persisten los desafíos. Según indican los PMIs compuesto, la actividad sigue siendo débil en un gran número de países, llegando incluso a la contracción en determinados casos. Sin embargo, las posturas más flexibles de la Fed y las consiguientes perspectivas de mayor debilidad en el dólar –a las que se suman las medidas de estímulo anunciadas en China– están haciendo que el apetito de los inversores hacia esta clase de activo mejore.

Durante el cuarto trimestre del ejercicio previo, el PIB real japonés marcó un avance del 1,4% intertrimestral anualizado (que contrasta con el -2,6%  registrado en el tercero) gracias al repunte del consumo privado y la inversión de capital. Sin embargo, el ritmo subyacente de actividad continúa siendo moderado, y el PMI manufacturero más reciente reveló una caída hasta los 48,5 puntos. A día de hoy, el Banco de Japón sigue estando lejos de cumplir su objetivo de inflación, por lo que probablemente seguirá aplicando políticas monetarias altamente flexibles en el futuro inmediato.

La mayor flexibilidad en las posturas de todos los principales bancos centrales continúa ejerciendo presión bajista sobre las tires de renta fija pese al repunte en la predisposición al riesgo. En este contexto, la rentabilidad del bono del Tesoro estadounidense a 10 años permaneció predominantemente en un rango de entre el 2,6% y el 2,7%. Las divisas, por su parte, evolucionaron también dentro de unos rangos específicos como consecuencia de la reducción simultánea en las expectativas sobre los tipos de interés. Así, el EURUSD cerró febrero ligeramente por debajo de su punto de partida mensual registrando un nivel de 1,14 dólares por euro.

Conclusión

 

La guerra arancelaria y la política monetaria de la Fed han hecho a los mercados pasar del pesimismo extremo de los últimos meses de 2018 al optimismo eufórico del presente ejercicio, una fluctuación en la confianza de tal alcance que ha generado cambios notables en la predisposición a riesgo y los precios de los valores. Ahora, los anuncios de estímulo en China están haciendo que la confianza mejore aún más, lo cual beneficia a los activos de mercados emergentes.

En cambio, para que dicha recuperación se prolongue, serán necesarias una resolución total de las desavenencias comerciales de EE. UU. con China y Europa y pruebas de que la Fed está realmente dispuesta a tolerar el de mayores niveles en la inflación y los precio de los activos. Si bien estos factores determinarán en gran parte el signo de las previsiones de beneficios corporativos, dudamos de que de los planes de EE. UU. pasen por avanzar rápidamente hacia una resolución amistosa, por lo que preferimos participar con cautela del reciente repunte.

 

Podéis consultar el informe completo aquí

 

SOLO PARA CLIENTES PROFESIONALES | PROHIBIDO EL USO O LA DISTRIBUCIÓN ENTRE INVERSORES MINORISTAS

Este es un documento comercial y como tal las opiniones contenidas en el mismo no deben considerarse asesoramiento o recomendación de comprar o vender acciones. Queda a discreción del lector, basarse en información contenida en este material. Cualquier análisis contenido en este documento se ha realizado, y puede ser utilizado, por J.P. Morgan Asset Management para sus propios fines. Los resultados de estos análisis se utilizan como información adicional y no reflejan necesariamente las opiniones de J.P. Morgan Asset Management. Cualesquiera estimaciones, cifras, opiniones, estados de tendencias del mercado financiero o técnicas y estrategias de inversión que se mencionan, a menos que se indique otra cosa, son de J.P. Morgan Asset Management a fecha de este documento. Se consideran fiables en el momento en que se ha redactado el presente documento, pero pueden no ser necesariamente completas, y no se garantiza su exactitud. Pueden estar sujetas a cambios sin que se le comuniquen o notifiquen.

Debe señalarse que el valor de las inversiones y sus rendimientos pueden fluctuar en función de las condiciones del mercado y los acuerdos fiscales, y los inversores pueden no recuperar el importe íntegro invertido. La inversión en los Fondos conlleva riesgos y puede no ser adecuada para usted. Los cambios en los tipos de cambio pueden tener un efecto desfavorable sobre el valor, precio o rendimiento de los fondos o de las inversiones subyacentes extranjeras. Los resultados y rentabilidades pasadas no constituyen una indicación fiable de los resultados futuros. No se garantiza que cualquier previsión realizada se materialice. Por otra parte, aunque nuestra intención consiste en lograr el objetivo de inversión del fondo de inversión, no podemos garantizar que dicho objetivo vaya a cumplirse.