Entramos en mayo con el famoso “sell and may and go away” (vende en mayo y sal corriendo) planeando sobre los mercados financieros. Nuevo ruido desde Grecia que todavía no ha alcanzado un acuerdo con sus acreedores y una desaceleración macro en Estados Unidos fueron los catalizadores que provocaron la tan esperada corrección de mercado. Desde Mutuactivos pensamos que los argumentos para invertir en renta variable siguen intactos y lo sucedido  no ha sido más que una normal toma de beneficios después de una subida muy vertical de los mercados bursátiles.

Menos mal que el QE (programa de compra de bonos por parte del BCE) estará en marcha mientras duren las negociaciones con Grecia, porque, si bien los mercados de deuda periférica están algo más nerviosos viendo que las negociaciones con Grecia no avanzan, es verdad que los repuntes son insignificantes comparados con los de hace tres años. Ahora que la macro europea va bien y han surgido voces señalando que el QE no era necesario, no nos cabe la menor duda que si el BCE no hubiera lanzado su programa de compra de bonos,  hoy más de uno en España estaría muy preocupado por el efecto contagio que habría afectado a la prima de riesgo.

No obstante este entorno de mercado intervenido es importante no perder de vista los fundamentales de las compañías. Estamos en plena recuperación de los beneficios empresariales y nos queremos detener un momento para analizar lo que nos puede depararnuestro mercado, el IBEX 35.

Hay muchos factores a favor para apostar por la recuperación de los beneficios empresariales. Al fin y al cabo, el BPA esperado del Ibex se sitúa un 38% por debajo de los máximos alcanzados a finales de 2007. Así, si a los niveles deprimidos de partida unimos: i) la recuperación macro, ii) los bajos tipos de interés, iii) la debilidad del Euro, iv) los progresos realizados en el saneamiento del sector financiero, v) el fuerte desapalancamiento de las empresas no financieras, vi) los esfuerzos en costes...., todo pinta a favor para que por fin se produzca la recuperación del BPA del IBEX.

El problema, sin embargo, es que dos tercios del desplome de los beneficios se han producido por efecto dilución. Cuando miramos el beneficio por acción del mercado español pensamos que el desplome ha sido por la crisis, pero la realidad es que dos tercios de la caída se explican por la enorme dilución que se ha producido en el periodo, donde los scrip dividend (dividendo en especie) y ampliaciones de capital han estado al orden del día, sobre todo en el sector financiero. Esta dilución es un factor totalmente estructural y no desaparece con la mejora macro.

A pesar de que esta dilución está provocada por el denominador (más acciones para los mismos beneficios) la sola percepción de una recuperación económica después de años de crisis puede animar a los inversores pese a un dato algo más flojo en la línea de beneficios.

Otro factor que pensamos será clave para el buen comportamiento de la renta variable es el diferencial entre el dividend yield (rentabilidad por dividendo) del IBEX  (3,62% cierre de este Newsletter)  frente al activo libre de riesgo comprable para España (1,50%).

En un  entorno de tipos cero en la zona euro nos parece que la renta variable sigue siendo una atractiva opción.