La revista Fundspeople se hace eco del desayuno organizado por Unience en el que participó Marc Garrigasait, gestor de Koala Capital Sicav y miembro de Unience.
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Os adjunto el resumen que hace el equipo de redacción de ese encuentro:
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“El mercado es un monstruo complicado de domar”, comenta Marc Garrigasait, gestor de Koala Capital, especialmente en la situación actual, pues, si en los años 90 había una gran volatilidad debido a problemas como la quiebra de Rusia, el mercado se mantenía sólido porque la economía crecía, aunque fuera a base de endeudamiento.

Pero hoy la situación es distinta. “ La tendencia alcista ya ha terminado y hay muchos riesgos ocultos y trampas de valor que antes no había”, indica, señalando a empresas que parecen interesantes por sus altos dividendos, como las eléctricas (pero incapaces de generar valor para reducir el endeudamiento y donde su carácter regulado puede jugar en contra), firmas de telecomunicaciones (que generan cash-flow pero no están reduciendo deuda, lo que, para Garrigasait “supone un error, pues ahora no tienen margen de actuación”) o los bancos que, si bien pueden estar en una posición más sólida, descartan en Koala Capital. “Muy pocos saben analizarlos y nosotros tampoco, pero lo que sí está claro es que los bancos españoles están en mejor situación que otros en la medida en que los problemas, en forma de activos inmobiliarios e hipotecas, se conocen”.

Así, los sectores más potentes de la economía española, bancos, telecos y energía, “son como un muñeco roto”. Y con ellos fuera de las carteras, y un mayor peso de la política en el mercado, la gestión se complica.“Siembre hay manos fuertes y débiles en el mercado, y estos útimos, los más nerviosos, suelen ser los que pierden”, comenta.

En esta coyuntura, hay dos opciones: seguir los índices, con gran peso en firmas energéticas, industriales, de telecomunicaciones y financieras -que en Koala sólo rozan ligeramente debido a la “tiranía de los índices”, con algunas apuestas defensivas en telecos-, u optar, como hace principalmente la firma para su sicav, por acciones “claras, limpias y baratas”, que Garrigasait selecciona con un análisis fundamental a través de la ratio free cash-flow sobre el valor de la empresa, pues considera que “los beneficios y el ebitda están muy manipulados” y ésta es una forma de penalizar a las firmas endeudadas y seleccionar, dentro de cada sector y país, los valores más baratos.

Para determinar el peso de cada valor en la sicav, recurren a un análisis más técnico, de sentimiento, y también recurren a coberturas que pueden variar dependiendo de la situación del mercado y con el objetivo de reducir la volatilidad. Hace unas semanas, la exposición de la cartera rozaba el 17% (con exposición a bolsa del 26% y un 9% a minas de oro, consideradas protección), pero el gestor comentaba su intención de incrementarla poco a poco. “En enero tuvimos menos de un 10% de exposición, y a finales de agosto quitamos coberturas hasta lograr una exposición de entre el 45% y el 50%, reducida de nuevo después, si bien en los próximos meses nuestra intención es llegar al 40%, pues aún quedan meses de subida en renta variable”. En el caso de que eso no suceda, su estrategia es cubrir las acciones, pero no venderlas, pues son sus claras apuestas.

La protección del oro contra los políticos

En estos momentos, se centran en algunas grandes farmacéuticas, que en Koala creen que están a buen precio, y mineras de oro, en la medida en que “el oro supone protección frente a los políticos” en un incierto escenario macroeconómico. “Todas las divisas bajan en realidad y el oro es la mejor protección en un escenario de 2 a 3 años”, comenta, argumentando que el precio se verá apoyado por la demanda del Banco Central Chino, que, para incrementar sus posiciones desde el 2% hasta el 10%, tendría que comprar todo el oro producido en todo el planeta en un trienio. “El oro existe antes que el dólar y más vale fiarse del metal precioso que de la divisa estadounidense”, apostilla. Además, es “el único activo del mundo no ligado al crédito”, en la medida en que es un bien físico y puro, y no está tan ligado a la economía como otras materias primas como el petróleo, razones por las que “puede subir más de lo que creemos”.

Otras de sus apuestas son algunas tecnológicas estadounidenses, como Yahoo o Research in Motion, mientras Garrigasait se lamenta por no haber confiado en IBM. “Algunas de estas firmas se ven como elefantes antiguos, pero, como en el caso de esta última, han reconvertido sus negocios y superado la crisis con muy buenos números”, afirma. Con respecto al movimiento de las divisas, el gestor asegura que sólo actúan en situaciones extremas, “mitigando los riesgos bajistas de la divisa” con las coberturas.

Fuerte inflación en dos años

Las perspectivas para 2011 son cambiantes: así, durante unos meses, augura un mercado alcista y tranquilo, con una bolsa sana subiendo en medio de una economía quebrada, si bien cree que volverá a caer en algún momento del año. “Es imposible que no haya alguna sorpresa negativa, en forma de una quiebra estatal o alguna noticia grave”. El gestor cree que esa noticia estará lejos de los emergentes, aunque piensa que “si pasa algo todos se verán afectados”.

En “algún momento de un futuro cercano”, augura altas tasas de inflación que durarán tres o cuatro años, tal y como sucedió en EEUU tras la crisis del 29. Pero todavía no cree que se produzca, así que la renta fija y los depósitos son buenas opciones a corto plazo, activos “buenos en un entorno de deflación pero trampas en un escenario inflacionista” que llegará dentro de uno o dos años.