¿Se pagan impuestos por renunciar a una herencia? Cuándo sí y cuándo no
Depende de cómo renuncies. Si la renuncia es pura, simple y gratuita, es decir, rechazas la herencia sin decir a favor de quién, no pagas nada: la ley entiende que nunca llegaste a ser heredero y no tendrás que pagar ni el Impuesto sobre Sucesiones ni la plusvalía municipal, porque ese impuesto lo paga quien recibe tu parte. Lo que cambia por completo es renunciar "a favor de" una persona concreta. En ese caso, para Hacienda has aceptado primero la herencia y después has regalado tu parte, así que se paga dos veces: tú por Sucesiones y el beneficiario por Donaciones. Así lo establece el artículo 28 de la Ley del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.
Es una de las dudas más habituales cuando llega una herencia, y también uno de los errores que más caros salen. Por eso conviene tener claras las diferencias antes de pasar por el notario.
Renuncia pura y simple o renuncia en favor de alguien: no es lo mismo
En el día a día usamos la misma palabra para las dos cosas, pero para la ley son dos renuncias muy distintas. Estas son las diferencias:
| Renuncia pura, simple y gratuita | Renuncia en favor de alguien (traslativa) | |
|---|---|---|
| Qué es | Rechazas la herencia sin elegir quién se queda tu parte y sin cobrar nada a cambio | Eliges a quién va tu parte (por ejemplo, a tu madre) o cobras por renunciar |
| Cómo la ve la ley | Nunca has llegado a heredar | Has aceptado la herencia y después la has cedido |
| Impuesto sobre Sucesiones del renunciante | No paga | Paga por lo que hereda |
| Quién más paga | Quien recibe tu parte, por Sucesiones | El beneficiario, por Donaciones (si es gratis) o por Transmisiones Patrimoniales (si hay precio) |
| Plusvalía municipal | No la paga el renunciante | Puede generarse en las dos transmisiones |
| Deudas del fallecido | No respondes de ellas | Respondes como heredero, porque has aceptado |
Qué dice la ley sobre los impuestos al renunciar a una herencia
La norma que manda aquí es el artículo 28 de la Ley 29/1987 del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, desarrollado por el artículo 58 de su Reglamento (Real Decreto 1629/1991). Básicamente dice tres cosas:
- Renuncia pura, simple y gratuita: pagan quienes se benefician de ella, por la parte a la que has renunciado. Eso sí, Hacienda se guarda una cautela para no perder recaudación: si tu parentesco con el fallecido supondría pagar más que el del beneficiario, se aplica el tuyo.
- Cualquier otra renuncia en favor de persona determinada: el impuesto se le exige a quien renuncia y, además, se liquida aparte la cesión o donación de lo renunciado.
- Renuncia cuando el impuesto ya ha prescrito: Hacienda la trata como una donación. El plazo general de prescripción es de cuatro años, que se cuentan desde que termina el plazo para presentar el impuesto.
La Dirección General de Tributos (DGT), que es el órgano de Hacienda que responde las consultas de los contribuyentes, aplica este criterio siempre. Por ejemplo, en la consulta vinculante V1354-24 (2024) analizó una herencia sin testamento en la que todos los llamados querían renunciar. Y en la V1786-25, de 8 de octubre de 2025, recordó que quien renuncia de forma pura y simple no es heredero ni sujeto pasivo del impuesto, mientras que la renuncia a favor de alguien implica haber aceptado antes.
A esto se suma un matiz importante del Tribunal Supremo en su sentencia 1293/2025, de 15 de octubre (recurso 5751/2023). Cuando el testamento prevé un sustituto por si el heredero renuncia (lo que se conoce como sustitución vulgar), lo que cuenta es el parentesco del sustituto con el fallecido, no el de quien renuncia. Esto influye en las reducciones y coeficientes que se aplican, así que si el testamento tiene esa cláusula conviene revisarlo con el notario o el asesor fiscal.
¿Y si los hijos renuncian "a favor de la madre"?
Es el caso más típico. Cuando fallece uno de los padres, es habitual que los hijos quieran que todo quede para el cónyuge viudo y firmen una renuncia "a favor de mamá". El problema es que eso es una renuncia traslativa: cada hijo paga Sucesiones por su parte y la madre, además, paga Donaciones. Y con una renuncia pura y simple tampoco se consigue lo que se busca, porque la parte del hijo no iría a la madre sino a sus hermanos (o, si renuncian todos, a quien llame la ley en cada caso). Antes de firmar nada, pide al notario que te explique a quién llegaría cada parte y cuánto costaría cada opción.
Qué pasa con la parte de la herencia a la que renuncias
Si la renuncia es pura y simple, tu parte sigue el camino que marque el testamento o, si no lo hay, la ley:
- Sustitución: si el testamento nombra a alguien para ocupar tu lugar en caso de renuncia, esa persona recibe tu parte.
- Derecho de acrecer: si no hay sustituto, tu parte suele sumarse ("acrecer") a la de los demás herederos llamados contigo. En una herencia sin testamento, si renuncia uno de los hijos, su parte acrece a sus hermanos.
- Sin derecho de representación: tus hijos no ocupan tu lugar por el hecho de que renuncies. El artículo 923 del Código Civil dice que, si renuncian los parientes más próximos, heredan los del grado siguiente "por su propio derecho" y sin representar al que renunció. En otras palabras, si renuncian todos los hijos, los nietos pueden heredar, pero lo hacen como herederos directos, no en nombre de su padre o de su madre.
Cómo se renuncia a una herencia y cuánto cuesta
Los requisitos están en los artículos 988 y siguientes del Código Civil. Estos son los que debes tener en cuenta:
- Se hace ante notario, en escritura pública (artículo 1008). Desde la reforma de la Ley de Jurisdicción Voluntaria de 2015 ya no se hace ante el juez.
- Es todo o nada: no puedes renunciar a una parte, ni a plazo, ni con condiciones (artículo 990). Para que lo entiendas mejor, no puedes quedarte el piso y rechazar la hipoteca.
- Es irrevocable: una vez firmada no hay vuelta atrás, salvo casos excepcionales como un error grave o la aparición de un testamento desconocido (artículo 997).
- No debes haber aceptado antes: si ya has actuado como heredero (vendiendo bienes del fallecido o disponiendo de su dinero, por ejemplo), puede entenderse que aceptaste de forma tácita y la renuncia ya no tendría los efectos de una renuncia pura.
Para hacerlo necesitarás el certificado de defunción, el certificado del Registro de Actos de Última Voluntad y, si existe, copia del testamento o la declaración de herederos. ¿Y cuánto cuesta? Los honorarios de los notarios están regulados por arancel y una renuncia pura y simple suele rondar el centenar de euros, aunque puede variar según la extensión de la escritura y las copias que pidas. Lo mejor es que preguntes el precio en la notaría antes de firmar.
¿Hay plazo para aceptar o renunciar a la herencia?
No hay un plazo general corto. La acción para reclamar la herencia tarda muchos años en prescribir, pero eso no quiere decir que puedas esperar todo lo que quieras sin consecuencias:
- Interpelación notarial: cualquier interesado (otro heredero o un acreedor, por ejemplo) puede pedir al notario que te requiera para que decidas. Desde ese momento tienes 30 días naturales para aceptar, aceptar a beneficio de inventario o renunciar. Si no contestas, se entiende que aceptas pura y simplemente, deudas incluidas (artículo 1005 del Código Civil, en su redacción vigente desde 2015).
- Plazo del impuesto: el Impuesto sobre Sucesiones se presenta en seis meses desde el fallecimiento, prorrogables otros seis si se pide en los cinco primeros. Si vas a renunciar, te interesa hacerlo antes para que quienes reciban tu parte puedan liquidar a tiempo.
Si la herencia tiene deudas: aceptar a beneficio de inventario
Si no sabes si la herencia tiene más deudas que bienes, no hace falta renunciar a ciegas. Puedes aceptar a beneficio de inventario. Es decir, se hace una relación detallada de bienes y deudas, se pagan las deudas con lo que haya y solo te quedas con lo que sobre. Tu patrimonio personal queda a salvo, porque solo respondes de las deudas hasta donde lleguen los bienes heredados (artículo 1023 del Código Civil).
Se pide ante notario. Si ya tienes en tu poder bienes de la herencia, debes comunicarlo en los 30 días siguientes a saber que eres heredero (artículo 1014). El inventario debe empezar en los 30 días siguientes a la citación de acreedores y legatarios y terminar en otros 60, prorrogables hasta un año como máximo. Cuidado con esto: si por tu culpa no se hace o no se termina a tiempo, se entiende que aceptas pura y simplemente (artículo 1018).
¿Se paga el Impuesto sobre Sucesiones si aceptas a beneficio de inventario? Sí, porque eres heredero. Pero el impuesto se calcula sobre lo que de verdad recibes, una vez restadas las deudas: si las deudas superan a los bienes, la base es cero y no pagas nada, aunque tienes que presentar la declaración en plazo. Si sobra algo, pagarás solo por ese sobrante.
Lo que no cubre el beneficio de inventario es la plusvalía municipal si en la herencia hay un inmueble. Es un impuesto del heredero, no una deuda del fallecido, así que puede tocarte pagarla aunque la herencia salga a cero. Conviene calcularla antes de decidir.
Renunciar a la herencia si tienes deudas propias: el artículo 1001
Renunciar no sirve para esconder una herencia a tus propios acreedores. Si tienes deudas y renuncias en su perjuicio, el artículo 1001 del Código Civil permite a esos acreedores pedir al juez que les autorice a aceptar la herencia en tu nombre, pero solo hasta cubrir lo que les debes. Lo que sobre no vuelve a ti: va a quien corresponda según el Código Civil.
Antes de renunciar a una herencia, haz números
A veces se renuncia por miedo al impuesto cuando en realidad lo que hay que pagar es poco. En muchas comunidades autónomas hay bonificaciones muy altas para hijos, cónyuges y padres, mientras que en otras el impuesto pesa bastante más. Revisa cuántos impuestos pagas al heredar en tu caso y cómo se reparte la herencia con y sin testamento antes de tomar una decisión que no tiene marcha atrás.
Si lo que quieres es que el patrimonio llegue a una persona concreta, la renuncia rara vez es la herramienta adecuada. Normalmente es mejor organizarlo en vida: con un testamento bien hecho, con una donación cuando merece la pena o, donde la ley lo permite, con un pacto sucesorio. Tienes más ideas en nuestros consejos para planificar una herencia. Y si se trata de un patrimonio importante, con inmuebles, empresas o carteras de inversión, merece la pena contar con un asesor financiero que coordine la parte fiscal y la de inversión.
Si al final aceptas y recibes dinero, piensa qué hacer con él según cuándo lo vayas a necesitar. Para el colchón de emergencia y los gastos cercanos sirven productos de ahorro como los depósitos. Para el largo plazo, si quieres que el dinero gane a la inflación tendrás que asumir algo de riesgo. Puedes hacerlo con fondos a través de alguna de las mejores plataformas para invertir en fondos o delegarlo en un gestor automatizado; aquí tienes una comparativa de roboadvisors para elegir.
Preguntas frecuentes
¿Se paga algo a Hacienda por renunciar a una herencia?
Si la renuncia es pura, simple y gratuita, no. Quien renuncia no paga el Impuesto sobre Sucesiones; lo paga quien recibe su parte. Solo tendrás que pagar el notario.
¿Puedo renunciar a la herencia a favor de mi madre o de un hermano sin pagar impuestos?
No. Elegir a quién va tu parte equivale a aceptar y después regalar, así que tú pagas Sucesiones y el beneficiario, Donaciones. La excepción es que renuncies gratis en favor de todos los coherederos a los que tu parte llegaría de todos modos: en ese caso la ley no lo considera aceptación (artículo 1000 del Código Civil).
Si renuncio, ¿heredan mis hijos?
No ocupan tu lugar automáticamente, porque en la renuncia no hay derecho de representación. Tu parte va al sustituto que fije el testamento o acrece a los demás herederos. Tus hijos solo heredarían si les llama el testamento o si renuncian todos los parientes de tu grado y la ley los llama a ellos por derecho propio.
¿Renunciar a la herencia evita pagar la plusvalía municipal?
Para quien renuncia de forma pura y simple, sí: la plusvalía la paga quien adquiere el inmueble, y quien renuncia nunca llega a adquirirlo. La pagará quien reciba su parte. En una renuncia a favor de alguien puede haber dos transmisiones y, por tanto, dos plusvalías.
¿Puedo renunciar a las deudas y quedarme con los bienes?
No. La renuncia es total. Si lo que te preocupa son las deudas, la opción es aceptar a beneficio de inventario, que limita tu responsabilidad a lo que valgan los bienes heredados.
Este artículo explica el régimen del Código Civil y de la normativa estatal del impuesto. Cataluña, Aragón, Navarra, País Vasco, Galicia y Baleares tienen derecho civil propio, y la cuota del impuesto depende de cada comunidad autónoma: confirma tu caso con un notario o asesor fiscal antes de firmar.
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Este contenido se ha elaborado bajo un criterio editorial y no constituye una recomendación ni propuesta de inversión. La inversión contiene riesgos. Las rentabilidades pasadas no son garantía de rentabilidades futuras.
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