Mis 5 mayores errores de inversión

Mis 5 mayores errores de inversión

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Como ya hay mucha gente por ahí contando lo maravillosamente bien que invierte, he pensado que resultaría útil compartir con vosotros (al menos para mi lo es) los principales errores de inversión que he cometido en estos ventipico años de experiencia, junto con el aprendizaje que me proporcionó cada uno de ellos.

Se me ocurrió hacerlo a partir de nuestro podcast Finect Talks de esta semana, en el que hemos hecho un repaso de los mejores y peores inversiones del equipo de contenidos y comunicación de Finect y que os animo a escuchar, ya que además es el último de la temporada y hemos intentado hacerlo un poco más divertido.

Este post es un poco la versión extendida, ampliada y redactada de lo que comentó en el podcast. No sólo comentaré las que menciono ahí, sino otras que me han venido a la mente desde que grabamos la conversación.
 

Bueno, ahí voy con mi Top 5. Como en los concursos de nivel, voy en orden inverso. Es decir, me dejo lo más gordo para el final. Veréis que varias son un poco viejunas, porque realmente creo que he ido mejorando poco a poco con los años. No es que ahora invierta bien, es que algo he aprendido de lo mal que lo hacía antes. Al menos para algo ha valido. Ahora cometeré otros errores, pero espero que no los mismos.

Bueno, voy con ello: 


5. Endeudarme para invertir: salida a bolsa de Recoletos

Esta fue una lección de oro, como comento en el podcast, que por fortuna aprendí muy pronto. Yo empezado a trabajar en verano de 2000 en el diario Expansión, que era propiedad del grupo Recoletos entonces. Seis meses después salió a bolsa. Los empleados teníamos un tramo de la operación con un precio algo mejor, creo recordar. Yo aún no tenía dinero ahorrado y pensé que era una buena oportunidad. Así que pedí dinero a mis padres para poder acudir a la colocación. La salida a bolsa no fue precisamente rentable para los inversores y con aquelló acabé perdiendo unos buenos euros. Menos mal que el dinero me lo habían dejado mis padres y no un banco... Si no, habría tenido un problema importante. De esta, por cierto, también aprendí del peligro de acudir a las salidas a bolsa, salvo que conozcas muy bien la compañía y te hayas hecho muy bien los números. 
 

4. No salir de un fondo cuando ha cambiado su gestor y filosofía: Fonditel Velociraptor

Esto me pasó por primera vez con Velociraptor de Fonditel. Había entrevistado varias veces al que entonces era su gestor, Cristóbal Thomas de Carranza, y me gustaba mucho su filosofía. Un buen día, salió de la firma para montar otro proyecto. Y dudé que hacer, si vender o quedarme. Aposté por esto último y seguí dentro aunque vi que el tipo de gestión había pasado a ser muy distinta y las razones por las que había contratado ya no se daban. También me fue mal y acabé saliendo con pérdidas. Alguno me dirá aquí: ¿Y cuando Paramés se fue de Bestinver? Coincidió, como ya conté por aquí, que pocos días antes había conocido al que después sería nuevo gestor, Beltrán de la Lastra, y me había generado una gran confianza. Además, por mi trabajo pude conocer bien su filosofía. Por eso no vendí. Aunque me hubiera ido mal, que no ha sido el caso, no lo habría considerado un error. 


3. Fijarme demasiado en el comportamiento de corto plazo al elegir unos fondos: SIA

En 2007 servidor estaba muy bajista, que era una visión que bien ejecutada me habría dado mucho dinero. Pero lo hice rematadamente mal. Seleccioné un par de fondos de la gestora SIA que lo habían hecho muy bien durante las fases de caídas que habían tenido los mercados. En realidad, lo habían logrado porque las materias primas, en las que tenían un peso importante, no se habían visto afectadas en las primeras escaramuzas bajistas del mercado. Todo cambió a partir del crash de Lehman Brothers, cuando la recesión global llegó y precipitó el desplome de estos activos y las compañías relacionadas. La galleta fue monumental, las pérdidas importantes. 


2. Quedarme 'casi' fuera de algo porque "ya ha subido mucho": renta variable EEUU y tecnología

No quería meter un error de omisión en esta lista, porque es imposible comprar todos los números de la lotería y siempre te vas a dejar algún activo 'premiado'. Pero realmente creo que haber tenido estos últimos años tan baja exposición de mi cartera a renta variable EEUU y tecnología merece unos latigazos financieros en esta plaza pública. Sobre todo, porque mi argumento principal siempre fue... "Es que esto ha subido demasiado". Ahora, con perspectiva, me doy cuenta de que la bolsa siempre es rentable a largo plazo porque hay empresas, acciones, sectores que 'suben demasiado' y lo hacen de un modo sostenido. Cuidado con intentar jugar a ser más listo que el mercado con el market timing, me digo tantas veces ahora para que no se me olvide.
 

1. Copiar una idea en la cartera de un gestor: Royal Imtech

He puesto ésta como la más grave, porque ha sido la única posición de mi cartera en la que realmente he sufrido una pérdida permanente de capital total. La menciono también así en el podcast. El pille me lo llevé con una compañía de ingeniería holandesa que se llamaba Royal Imtech. La 'feliz' idea de inversión la saqué de la cartera de Bestinver en 2013. Intenté ser más listo que los gestores de la casa entonces, Francisco García Paramés y Álvaro Guzmán de Lázaro, y comprar el valor tras un desplome que había sufrido, vanagloriándome de hacerlo a un precio mucho más barato que estos dos grandes inversores y confiando en lograr una rentabilidad fabulosa. No es que invirtiera a ciegas, recuerdo que leí mucho antes de invertir, que analicé las cuentas de la compañía... Pero, desde luego, no la conocía en profundidad. En realidad, sólo invertí porque ellos la tenían en cartera y cegado por la 'emoción' de poder hacer una inversión de la pera comprando muy abajo el valor. El desastre fue total. Toda la posición perdida. 
 

Eso sí, fue un aprendizaje costoso, pero que me ha evitado desastres posteriores. Por ejemplo, probablemente habría caído en las redes de Aryzta o alguna similar de no haber vivido esta experiencia con Imtech. Pero me lo grabé a fuego: nunca más copiar una idea del gestor intentando ser más listo que ellos y el resto del mercado después de un desplome de ese valor que tienen en cartera.

Otro gran aprendizaje de esta posición es que a mí esa pérdida me supuso mucho mayor daño para la cartera que a los gestores en su fondo. Al final, ellos lo tienen dentro de una cartera diversificada, con muchas más compañías de las que puede tener un inversor particular. A largo plazo, casi ni les afecta. A mí si. 

Bueno, ¿qué? ¿Qué os parece? Seguro que tengo más, pero estos son los que he recordado haciendo balance de mi vida inversora.

¿Os animáis ahora a compartir vuestras caga**llas? Turno para vosotros ahora en los comentarios

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