Esta frase del titular no la ha pronunciado ningún gurú del catastrofismo. Tampoco un gestor de hedge funds que pudiera haber tomado antes una posición bajista. Ni tan siquiera un economista intentando generar titulares y subir su caché para las próximas conferencias.

No. Esta frase la ha pronunciado el consejero delegado de la empresa que más vende y que mas capitaliza del mundo, Apple. Lo hizo ayer tras publicar sus resultados del último trimestre, que en niveles asbsolutos volvió a ser impresionante y marcó nuevos records, pero que en relativo evidencian peores noticias: el crecimiento ha tocado techo.

La facturación marco nuevo hitó histórico al alcanzar los 75.782 millones, pero sólo subió un 2% respecto al mismo periodo del año anterior. Parecido con la venta de iPhones, que se elevó hasta 74.779, nueva plusmarca de la compañía de Cupertino, pero lo que supone un aumento nimio, inferior al 1%, respecto al mismo trimestre de un ejercicio atrás (el primero fiscal de Apple, que suele ser el mejor porque engloba la campaña navideña). 
 

Y las ventas ya caen en los otros dos productos estrella de la compañía: en el iPad se confirma una crisis notable, con una caída del 25% en tabletas vendidas respecto a hace un año (me pregunto cuánto habrá canibalizado el iPhone 6 a estos aparatos); y en los Mac, un retroceso del 4%. 

Sí crecen a buen ritmo los servicios de Apple, entre los que se incluyen Apple Pay, Apple Care, iTunes y demás, así como la parte que incluye otros productos como Apple TV, el reloj Apple Watch, los altavoces Beats, iPod... Aunque aquí todavía resulta imposible saber qué está funcionando mejor, porque Apple no desagrega estas cifras.

El asunto está en los próximos trimestres, que es donde se encuadra la frase de Tim Cook del titular, justificando una más que probable caída en las ventas los próximos meses. "Estamos viendo condiciones extremas, como nunca antes, en cualquier mercado al que miremos", dijo además de hacer referencia a las dificultades que se perciben en las economías por todo el planeta y a la ralentización en el gigante asiático: "Hemos empezado a ver señales de moderación económica en China este mes, sobre todo en Hong Kong".

Apple redujo ayer sus previsiones para el trimestre en curso, hasta una cifra cercana a los 50.000 millones de dólares. Esto podría suponer unas caídas en ventas de hasta el 20% en los iPhones, según las estimaciones de algunos analistas, aunque Cook dijo que la caída no sería tan elevada.

Nada es para siempre. Apple necesitaría descubrir nuevos planetas habitados para poder seguir vendiendo sus teléfonos. Lo mismo que con los beneficios de muchas empresas americanas, que quizá estén alcanzando el pico del actual ciculo o igual que sucede con el crecimiento de China, que no puede seguir por encima del 7% toda la eternidad. 

Viene un nuevo escenario. Y si las compañías ya se están acostumbrando a esperar menor incremento en los beneficios, quizá los inversores también debamos asumir una expectativa menor de rentabilidad. ¿No os parece?