El oro hasta 1971, los bonos hasta ahora: ¿es Bitcoin la próxima base del sistema financiero?
Bitcoin ya no es un activo especulativo reservado para entusiastas tecnológicos. Es infraestructura. El sistema financiero basado en banca tradicional está siendo sustituido por uno construido sobre blockchain, y ese cambio redefine quién ganará y quién perderá en los próximos años. Así lo defiende Javier Molina, analista senior de mercados de eToro, en un reciente encuentro con medios.
La tesis central de Molina es que Bitcoin está dejando de ser una apuesta para convertirse en el sustrato de un nuevo sistema financiero. "Igual que el oro fue la base hasta el 71, y los bonos son la base del sistema actual, bitcoin se puede estar configurando como pilar de un sistema financiero digital que va sobre blockchain", señaló durante su intervención. Una hipótesis operativa con implicaciones concretas para carteras.
El contexto macro y político además ayuda, destaca el experto. La presidencia de la Reserva Federal cambia el 15 de mayo, con una política monetaria que, según Molina, apunta a objetivos de inflación flexibles, tipos de interés reales negativos y monetización de la deuda —40 billones de dólares pendientes en Estados Unidos que no se pueden sostener con los tipos actuales—. El mecanismo que se está utilizando para compensar: apostar por sectores exponenciales y deflacionarios como la inteligencia artificial. Y en ese tablero, los activos digitales ocupan cada vez más espacio.
El argumento se apoya en movimientos ya observables. El Nasdaq trabaja en acciones tokenizadas. BlackRock ha llevado un fondo monetario a una red blockchain y lo usa como colateral para acceder a stablecoins.
La tokenización, en este esquema, es la mecánica que ya están usando los grandes para mover dinero. "Tokenización es el verdadero cambio de juego. Vamos a un mercado 24/7", sintetizó Molina.
El concepto de las stablecoins —que muchos asocian únicamente al trading de criptomonedas— adquiere en este relato una dimensión más amplia. Molina las describe como el mecanismo que permite a una empresa pagar remesas internacionales, o a un inversor comprar acciones de petróleo un sábado a las 11 de la mañana. "Es el momento ChatGPT de las stablecoins", afirmó, en referencia a la velocidad con la que la tecnología pasa de nicho a adoptada masivamente cuando toca el punto adecuado.
¿Quién se queda con los raíles del nuevo sistema?
Si la infraestructura blockchain es el nuevo sistema nervioso financiero, la pregunta es quién construye y controla los raíles. Molina fue directo: "Creo que va a ganar Ethereum sobre redes privadas como las de Fidelity o BlackRock. Ethereum no va a desaparecer. Va a desaparecer SWIFT". Una sustitución de la fontanería financiera actual.
La integración, eso sí, llegará como un proceso gradual. Liquidación instantánea, reducción de intermediarios, smart contracts que automatizan condiciones: las ventajas operativas son tan evidentes para los institucionales que, según Molina, la pregunta ya no es si ocurrirá, sino a qué velocidad. En Estados Unidos, la Clarity Act —que determinará si Bitcoin es un commodity— marcará uno de los próximos hitos regulatorios del sector.
Bitcoin en cartera: ¿cuánto y para quién?
El analista de eToro también abordó la pregunta que muchos inversores llevan tiempo haciéndose: cuánto peso debería tener Bitcoin en una cartera diversificada. Su referencia fue Rick Edelman, el asesor financiero independiente con mayor volumen bajo gestión en Estados Unidos, quien ha revisado al alza sus recomendaciones de exposición a criptoactivos. La tesis de Edelman: con horizontes vitales más largos y gastos crecientes (dependencia, hijos que tardan más en independizarse, pensiones insuficientes), el clásico portfolio 60/40 ya no da lo que prometía.
Según el marco de Edelman citado por Molina, un inversor conservador podría destinar hasta un 10% a criptoactivos; uno de perfil medio, entre un 10% y un 20%; y un inversor agresivo, hasta un 40%. Molina fue cuidadoso en enmarcar esto como la posición de un tercero, no como recomendación propia, y añadió su propia evolución personal: "Yo antes decía del 3%. Hoy tengo mucho más en cripto que ese 3%. ¿Por qué? Porque me creo esta historia."
¿Por qué no ha caído tanto Bitcoin durante la guerra de Irán?
La correlación de Bitcoin con activos de riesgo sigue existiendo —algo que el propio Molina reconoció—, pero está cayendo. La volatilidad anualizada del activo ha pasado del 80% al 40% en los últimos años.
La dinámica de compradores y vendedores ha cambiado: las "viejas ballenas" que vendían entre los 105.000 y 110.000 dólares han dejado de presionar, y los nuevos grandes compradores son los ETFs institucionales que absorben oferta de forma estructural. "Los nuevos compradores son los que han soportado esa caída y por eso no ha caído tanto", explicó.
Durante el evento, Tali Salomon, directora general para Iberia y Latinoamérica de la plataforma, presentara las últimas novedades de la firma.
Desde la adquisición de Zengo (para ampliar capacidades de autocustodia de activos) hasta el lanzamiento de un App Store propio que permite a sus usuarios crear y compartir aplicaciones conectadas vía API a la plataforma. Más de 150 criptoactivos disponibles, staking integrado, y una oferta que sigue creciendo.
Este contenido se ha elaborado bajo un criterio editorial y no constituye una recomendación ni propuesta de inversión. La inversión contiene riesgos. Las rentabilidades pasadas no son garantía de rentabilidades futuras.