Unit linked y seguros de vida en el impuesto sobre patrimonio

Entre las ventajas de los Unit Linked figuraba hasta ahora su tratamiento fiscal en el Impuesto sobre el Patrimonio y el IRPF, además de su papel a la hora de planificar una herencia para repartir los bienes como quieras. La primera de ellas está cerca de desaparecer. Así se desprende del anteproyecto de Ley de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal.

Entre las medias del anteproyecto figura un cambio en la fiscalidad de los seguros de vida-ahorro respecto al Impuesto sobre el Patrimonio, en concreto se elimina la exención de tributar de este tipo de productos. El anteproyecto modifica el artículo 17 del la Ley 19/1991, indicando que “los seguros de vida se computarán por su valor de rescate en el momento del devengo del Impuesto”.

Esta frase cierra la puerta que Tributos había dejado entreabierta ahora para que no se tuviera en cuenta en patrimonio lo invertido en los unit linked: la ausencia de un valor de rescate en la proposición que realiza la aseguradora al comercializarlos. Esto era lo que, filosóficamente, hacía que no se contabilizara, porque estos productos no tenían un valor como tal que incluir como patrimonio. A partir de ahora, ya sí. 

En caso de que todavía no se pueda rescatar el total del seguro, se sumará “el valor de la provisión matemática en la citada fecha en la base imponible del tomador” y si el titular de los derechos económicos (quien cobrará el dinero) es persona distinta del tomador del seguro ”se computará en la base imponible del titular de los derechos económicos”.

Para que lo entiendas mejor, lo que el anteproyecto plantea es que los unit linked y otros seguros de vida-ahorro se incluyan en el Impuesto sobre el Patrimonio. Esto afectará a quienes están obligados a tributar, ya que suma ingresos que antes no computaban. Según la normativa actual, sólo quienes cuenten con un patrimonio superior a 700.000 euros, excluida la vivienda habitual hasta 300.000 euros, deben hacer el Impuesto sobre el Patrimonio.

El nuevo escenario que plantea el anteproyecto también afecta a las rentas vitalicias constituidas como entrega de un capital en dinero, bienes muebles e inmuebles. Este dinero también contará a efectos del Impuesto sobre el Patrimonio. En concreto, computarán según “su valor de capitalización” y además pasarán a tributar en el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados como las pensiones.

La excepción la marcan las rentas vitalicias provenientes de seguros de ahorro, que tributarán en el Impuesto sobre Patrimonio como el propio seguro de vida.

Si te planteas ahora tu inversión en estos productos, aquí puedes ver en qué deberías invertir según tu edad.